MURCIA. El sector del metal acudirá a la huelga en la Región de Murcia. Así lo han decidido los delegados de los sindicatos más representativos entre los trabajadores, que este viernes se han reunido en la sede de UGT para acordar un parón como protesta ante la falta de acuerdo con la patronal para renovar el convenio.
Los delegados de UGT, CCOO y USO han dispuesto dos urnas para escoger si realizaban una huelga indefinida en todo el sector o si optaban por un parón de cinco días. Finalmente, la primera opción ha sido la elegida de manera mayoritaria.
Con una participación de más de 200 personas, lo opción más conservadora de huelga de cinco días ha obtenido tan solo 22 votos, mientras que la protesta indefinida ha conseguido 130 respaldos, lo que ha sido celebrado por los asistentes al conocer el escrutinio al grito de "ni un paso más en la lucha del metal". Por tanto, los más de 35.000 trabajadores que componen este sector estarán llamados a secundar la protesta a partir del 27 de octubre.
En las propias camisetas de los delegados se reflejan las reclamaciones sindicales, pues se puede leer que piden una subida en los salarios que tenga el cuenta el IPC y que no absorba los complementos. Además, también exigen mejoras en materia de subrogación, un plus industrial y para los astilleros, así como una la defensa de la incapacidad temporal.
De hecho, algunos de estos aspectos fueron los que rompieron el preacuerdo al que se había llegado con la patronal durante este verano, que contemplaba un incremento salarial del 15% entre 2026 y 2029 con cláusula de revisión, además de mejoras en materia de subrogación, plus de astillero, plus de desempeño, plus industrial, dietas, complementos por toxicidad, penosidad y peligrosidad y una reducción de la jornada anual hasta las 1.752 horas.
Sin embargo, aquella negociación suponía la pérdida del complemento de incapacidad temporal a partir de los 150 días de baja. También criticaron los sindicatos que la revisión salarial vinculada al IPC no se produciría hasta 2030 y solo compensaría parcialmente la diferencia con la inflación.
El preacuerdo fue sometido a votación en una asamblea convocada por CCOO y obtuvo un 49,15% de votos favorables frente a un 50,85% en contra, por lo que el sindicato no ratificó el acuerdo, al igual que UGT y USO, que también se posicionaron en contra porque los trabajadores del sector no percibirán mejoras reales en sus nóminas, ya que las subidas previstas quedarían absorbidas por los complementos voluntarios que ya cobran buena parte de las plantillas.
(Habrá ampliación)