MURCIA. Guerrillera por naturaleza y con una energía incansable, Paqui Sánchez Salmerón (1974) considera que la huelga general del próximo 11 de noviembre es el momento para "mojarse". La secretaria general de UGT en la Región de Murcia achaca a los bajos salarios y la reticencia de la patronal a una subida los principales motivos de esta movilización, pues argumenta que son las causas laborales las que han propiciado la actual situación de crisis de vivienda que atraviesa la población. Al mismo tiempo, siguen cogiendo peso otras amenazas como la inflación o el debate sobre el absentismo laboral, por lo que llama a salir a la calle y "ser intensos, no tibios".
-¿Por qué se ha convocado la huelga general del próximo 11 de noviembre?
-La huelga ya se venía hablando y cocinando en los sindicatos desde hace tiempo. Tenemos el mayor número de afiliados de la seguridad social y el paro es el más bajo desde el año 2008. En datos económicos vamos fenomenal, pero en términos cualitativos no estamos tan bien. Los trabajadores tienen un salario precario, así que no llegan a fin de mes, no pueden pagar una vivienda y no les llega tampoco para la comida. En la Región de Murcia estamos entre las zonas más pobres de España, con los peores de los peores sueldos y con el índice de pobreza infantil más alto.
Si la Administración no regula lo que está en su poder y los empresarios no hacen un reparto equitativo de su ganancia, tendremos una clase trabajadora que va a vivir peor que sus padres, que si no hereda una vivienda, no sé cómo se la van a comprar con un sueldo de 1.300 euros.
-¿Por qué ahora?
-Los sindicatos tenemos que evaluar muchas cosas porque una huelga general afecta no solo al país y al empresario, sino también a la economía de los trabajadores que ya tienen un sueldo precario y pierden una jornada de salario, pero llega un momento en el que a los trabajadores no nos queda otra alternativa.
También está claro que hay un clamor social. Los sindicatos nos debemos a los trabajadores y a buscar siempre su mejor calidad de vida. Por eso se cumplen todas las condiciones para que se haga una huelga general.
-Parece que el conflicto con la vivienda ha sido el principal detonante.
-Las administraciones no han hecho buenas políticas de vivienda. La Región de Murcia recibió muchos millones para hacer viviendas de protección oficial y los tuvieron que devolver. Las ayudas al alquiler a los jóvenes no han llegado y en UGT hemos tenido una oficina para hacer las reclamaciones.
En la Región de Murcia hay 600.000 viviendas y 100.000 están vacías porque el ciudadano no alquila por miedo a la ocupación, que es menor al 0,1%. Si la Región de Murcia impulsara medidas fiscales que favorecieran a los propietarios a poner esas viviendas en alquiler se podrían devolver al mercado.
¿El Gobierno central también podría haber hecho algo más? Pues sí, porque los decretos deberían haberse trabajado y luchado antes. Todos son partícipes en este problema, unos por omisión y otros por no haber hecho lo que deberían hacer, lo que ha generado un clamor social que ha salido a las calles de toda España.
Los empresarios no son entes inocentes. Han contribuido a la brecha salarial, a la pobreza salarial y a la pobreza infantil que tiene la Región de Murcia"
-¿Tiene esta huelga un componente demasiado político?
-Hay quien tacha a los sindicatos de oportunistas. La huelga nunca viene bien a nadie. Si la hacemos después de las elecciones, con otro partido en el Gobierno según las encuestas, el problema será que solo hacemos la huelga a la derecha y no le hemos dado 100 días de margen. Si la hacemos antes, el relato será que no ha habido tiempo para negociar los decretos de vivienda, así que siempre vamos a ser criticados. La realidad es que las personas trabajadoras tienen un problema con su sueldo, con la subida de los precios y, por supuesto, que no tienen dónde vivir. Es el momento ahora.
-No todo el mundo ha entendido la huelga de la misma manera. Croem considera inadmisible que las empresas de la Región asuman las consecuencias de una huelga con marcado componente político.
-Me parece un poco irónico porque que los empresarios no son entes inocentes. Han contribuido a la brecha salarial, a la pobreza salarial y a la pobreza infantil que tiene la Región de Murcia. No solo eso, la inspección ha formalizado 2.000 denuncias en la Región de Murcia de contratos irregulares.
El fundamento de la huelga no es solo la vivienda, sino todo lo que ha pasado a nivel social y laboral para que lleguemos a esta situación.
-La Región de Murcia no está entre los territorios más reivindicativos. ¿Esperan un gran seguimiento?
-La movilización es complicada en la Región de Murcia porque estamos acostumbrados a no salir, a no manifestarnos, pero no por ello vamos a dejar de luchar por lo que es justo y lo que beneficia a todos y todas las trabajadoras.
-¿Preocupa a UGT la subida en el IPC que está experimentando la Región? Ha alcanzado ya el 5%.
-Nos preocupa muchísimo. No hay convenio que soporte esta subida del IPC. El encarecimiento de los precios es altísimo y el de la vivienda se ha multiplicado a niveles estratosféricos.
Las incapacidades temporales no se tocan"
-¿Qué opina del protagonismo que está cogiendo el absentismo laboral?
-El absentismo se produce con aquella persona que no va a su puesto de trabajo sin causa justificada. Jamás voy a incluir en el absentismo una incapacidad temporal, porque eso es un derecho laboral que nos ha costado sangre, sudor y lágrimas a muchas generaciones. Las incapacidades temporales no se tocan.
No se pueden criminalizar los permisos de paternidad porque eso lo meten dentro del absentismo, igual que si te coges los cinco días retribuidos por hospitalización de familia. También hay empresas con un índice de bajas muy alto, y muchas a causa de estrés y salud mental porque las condiciones laborales son pésimas.
-¿Qué le diría a alguien que se está planteando secundar o no secundar la huelga? ¿Lo está pensando? ¿Tiene sus dudas?
-Pues mire, yo francamente creo que en la vida hay que mojarse y que hay que ser intensos, no tibios. Gracias a la gente que ha sido intensa con anterioridad, tenemos los privilegios que tenemos hoy en día. Una persona sola no cambia el mundo, pero muchas personas sí pueden cambiar las circunstancias que nos dominan y que nos gobiernan. Un pez pequeño jamás se va a comer a un tiburón, pero muchos peces pequeños unidos pueden hacer que el tiburón se lo piense.
Yo creo que quien participe en la huelga se sentirá orgulloso porque lo que a él le correspondía, lo ha hecho.