MURCIA. Las elecciones para escoger nuevo rector en la Universidad de Murcia (UMU) son ya inminentes. No en vano, acaban de ser aprobados oficialmente los nuevos estatutos, la norma básica de organización y funcionamiento de la institución académica, con lo que el rector, José Luján, completa su última tarea relevante antes de convocar el proceso para escoger a su sustituto.
Cabe recordar que Luján ya anunció en septiembre que se convertirá en el próximo secretario general de la Croem, un puesto vacante desde la salida de Ramón Avilés en el pasado verano. El propio rector lo confirmó a las puertas del acto de apertura del año universitario, al reconocer que tiene "un compromiso personal" con López Abad para asumir esa tarea una vez que termine su etapa en la UMU.
Sin embargo, ya entonces remarcó que "hasta que no entregue el bastón de mano" a su sucesor, continuará dedicándose a la institución docente "24 horas al día, 7 días a la semana". Para ello, tenía pendiente la aprobación de los estatutos y la convocatoria de elecciones, que se celebrarán previsiblemente esta primavera.
Al fin y al cabo, ha sido este jueves cuando el Consejo de Gobierno ha dado el visto bueno al Decreto por el que se aprueban los nuevos Estatutos de la Universidad de Murcia (UMU), con lo que su tramitación ya ha sido completada a falta tan solo de su publicación en el Boletín Oficial de la Región de Murcia (BORM).
Este nuevo texto normativo fue aprobado en segunda votación por el Claustro Universitario el pasado mes de diciembre con 203 votos a favor, cumpliendo así con el mandato de la Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) de renovar la norma principal de autonomía.
El documento final es el resultado de una propuesta inicial del rector que fue profundamente modificada tras el debate de más de quinientas enmiendas, de las cuales se incorporaron más de dos tercios al texto definitivo. Los estatutos vigentes hasta ahora en la Universidad de Murcia databan del año 2004.
La principal aportación de estos estatutos es la armonización del autogobierno de la UMU con la LOSU y con un complejo ordenamiento que incluye la Ley de la Ciencia, la Ley de Convivencia Universitaria y los decretos sobre enseñanzas y acreditación institucional. La normativa se ha diseñado bajo un criterio de flexibilidad para permitir modificaciones rápidas ante futuros cambios legislativos, como los anunciados estatutos del PDI, del estudiantado o las futuras leyes regionales de universidades y ciencia. Además, la institución se define ahora como un agente activo que debe contribuir al respeto al Estado de Derecho, la memoria democrática, la defensa de los derechos humanos y la protección del medio natural.
En cuanto a la organización interna, la Universidad mantiene su modelo basado en Facultades y Departamentos, pero modifica la composición del Claustro y del Consejo de Gobierno para garantizar una mayor participación y democracia interna, con especial atención a la mejora de la representación del estudiantado y del Personal Técnico, de Gestión y de Administración de Servicios (PTGAS).
Los nuevos estatutos otorgan reconocimiento expreso al Consejo de Estudiantes, a la Escuela Internacional de Doctorado y a la Escuela de Formación Continua. Asimismo, se ha incluido un capítulo dedicado a la transparencia y el buen gobierno, junto con un título específico sobre los órganos de garantía de la comunidad universitaria, al tiempo que se moderniza la regulación de los Institutos de Investigación para potenciar la transferencia de conocimiento y la calidad institucional.
El texto por el que se regirá la Universidad de Murcia aporta seguridad jurídica y estabilidad institucional a la entidad académica, ya que se alinea con la legislación vigente y con los retos actuales del sistema universitario.
Asimismo, refuerza principios como la transparencia, el buen gobierno y la rendición de cuentas, y también para los distintos colectivos de la comunidad universitaria. En concreto, consta de 188 artículos.