MURCIA. Enrique Pina Campuzano, promotor futbolístico murciano y que fue presidente del Granada Club de Fútbol y consejero del Cádiz Club de Fútbol, entre otros cargos, ha sido condenado a dos años y medio de cárcel por defraudar a Hacienda, según la sentencia dictada por la Audiencia Nacional, que considera que el que también fuera jugador de varios equipos y máximo dirigente del Club de Fútbol Ciudad de Murcia, cometió cinco delitos fiscales en los que defraudó más de 2,8 millones de euros.
A Quique Pina, como es conocido, de 57 años, se le imputan esos delitos en relación al impago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y que suman 2.858.215,20 euros de importe en el periodo establecido entre los años 2012 y 2016, época en la que estuvo al frente del Granada, en concreto desde finales de 2009 y hasta junio de 2016.
De forma desglosada se detalla que 524.404,28 euros defraudados corresponden al ejercicio 2012; 195.656,24 euros al 2013; 645.753,36 al 2014; 441.251,49 al 2015; y 1.051.149,73 al 2016
Además, Elena Pina, hermana del imputado, también ha sido condenada como cooperadora necesaria y ambos deberán pagar a la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) la cantidad defraudada y una multa de 1,4 millones de euros a cada uno.
La sentencia recoge que Pina no presentó la declaración del IRPF durante cuatro ejercicios (2012, 2013, 2014 y 2015) y la de 2016 la realizó fuera de plazo y con datos falsos -lo hizo en marzo de 2018 después de haber sido detenido y practicado el registro en su domicilio y en sus sociedades mercantiles-, según se expone en la sentencia, que hace referencia a "una cuidadosa estrategia" para ocultar los datos reales de las actividades detrás de las empresas Calambur Intermediaciones, S.L. y Quique Sport, S.L., empresas desde las que el condenado consiguió instrumentalizar el cobro de los ingresos de su actividad profesional y pagó gastos personales que no incluyó en ninguna declaración tributaria.
"Con ánimo de procurarse un ahorro fiscal ilícito, durante los ejercicios 2012 a 2016, ocultó intencionadamente a la Agencia Tributaria los rendimientos derivados de su actividad económica como gestor de clubes de fútbol, de su relación laboral con el Granada Club de Fútbol SAD y de su actividad como representante e intermediario en todo tipo de contratos de futbolistas profesionales. Para ello se sirvió de sociedades instrumentales y de su hermana Elena P.", indica el tribunal.
A ambos se les aplica la atenuante de dilaciones indebidas y la sentencia recoge que, durante el periodo investigado, se adscribieron a esta sociedad tres vehículos de lujo y un yate.
"El acusado, en su afán de eludir el pago de cuotas, canalizó la tributación por donde no procedía, que era la declaración del Impuesto de Sociedades, y omitió toda declaración por el tributo que sí procedía, el de la Renta de las Personas Físicas, a excepción de la del último ejercicio y con retraso", se lee en el fallo judicial en relación a Quique Pina, quien, como su hermana, pueden recurrir ante la Sala de Apelación.