MURCIA. El Real Murcia, algo alicaído por su eliminación en los cuartos de final de la Copa Federación con su derrota por 3-1 en el campo del Club Deportivo Artístico Navalcarnero, equipo de Segunda RFEF, y que le dejó ya sin opciones de disputar la próxima edición de la Copa del Rey, recibirá este domingo al Nástic de Tarragona en la Liga del grupo 2 de Primera RFEF defendiendo el puesto de promoción de ascenso a Segunda División que ocupa y "sin cambiar la identidad".
Así lo dijo el entrenador del conjunto grana, Sergi Guilló, en la previa de este encuentro correspondiente a la sexta jornada y que comenzará a las doce del mediodía en el estadio Enrique Roca.
Los de la capital del Segura llegan a esta fecha del campeonato siendo quintos con nueve puntos sumados en cuatro partidos y con un choque pendiente, el derbi regional frente al Fútbol Club Cartagena que fue aplazado para disputarse el miércoles de la semana que viene.
Los granas, que cierran la zona de promoción y tienen por delante al filial del Villarreal Club de Fútbol, líder con 13 puntos y que a día de hoy daría el salto directo a Segunda; al Real Zaragoza, segundo con 12; al Real Jaén, tercero con 10; y a la Agrupación Deportiva Alcorcón, que ocupa la cuarta plaza también con nueve, se enfrentarán a un rival que es noveno con siete unidades en su casillero y que viene de caer como local por 1-2 ante la Unió Esportiva Sant Andreu en un derbi catalán.
Para este nuevo compromiso Guilló sigue sin poder contar con el delantero Juanto Ortuño, lesionado, y andan igualmente renqueantes dos jugadores para la medular como Sergio Dueñas "Moyita" y Álvaro Bustos, cuya participación se mantiene en duda.
Así el once podría ser el mismo que el utilizado en el último encuentro liguero, ganado por 2-1 ante el Club Esportiu Europa, y que configuraron Dani Jiménez en la portería; Jorge Mier, Héctor Pérez, Alberto González y Cristo Romero en la defensa; Óscar Gil, Chema Núñez y Joao Pedro Palmberg en el centro del campo; y Javi Moreno, Joel Jorquera y David Flakus en la delantera.
"Estamos dolidos por la eliminación y por cómo sucedió pero no hay tiempo para resignarse. La Liga es nuestra competición y la que nos va a poner en nuestro sitio final", señaló el técnico ilicitano pasando página tras el KO del miércoles en la Copa Federación en un partido en el que se le anuló un gol de forma muy discutible a Jorge Sánchez que hubiera supuesto el 0-1 justo antes del descanso y luego sufrió las expulsiones de Álvaro Bustos en el minuto 49 y Óscar Gil en el 88.
En positivo se quedó con que "en ese torneo pudieron ver a jugadores que en la Liga no han tenido tantos minutos como a Alejandro Meca en diferentes posiciones, la aparición de Raúl Rubira y Eloy Giménez o que Alonso Yoldi diera un paso al frente y eso demuestra que hemos sumado cosas".
"Once para once, el otro día teníamos el partido controlado. Fuera del club entiendo que el resultado genere cabreo pero nosotros debemos analizar por qué ocurren las cosas. Con diez no estuvimos bien y perdimos la calma y ahí tenemos margen de mejora aunque no hay ni una pizca de duda en la plantilla y vamos en el camino correcto", agregó.
Ya focalizado en lo que tienen este domingo admitió que hay "varios jugadores con pequeñas molestias", aunque confía en recuperar a algunos para el choque frente al Nástic. "Con los que estemos haremos un buen once seguro y no habrá excusas para no ganar el partido".
Sobre el rival destacó su capacidad para variar sus dibujos tácticos: "Es un equipo dinámico, que ha jugado con línea de cuatro y de cinco y tiene mucha salida desde atrás. Nosotros nos ajustaremos en función de la alineación o los primeros minutos pero a nivel ofensivo y de identidad seremos los mismos pues pensamos que lo que importa es lo que hagamos nosotros".
"Ganar te hace ir al siguiente con otra energía al siguiente encuentro y nos centramos al 100 % en el Nástic. Sacar los tres puntos en casa es fundamental para el factor anímico del grupo y serian 12 puntos de 15 posibles y todos lo habríamos firmado", apostilló.