MURCIA. El UCAM Murcia Club Baloncesto, al que Sito Alonso pide "ser más duro", buscará este sábado igualar su bagaje de triunfos y derrotas en la Liga Endesa frente a un rival de la zona baja, el Ilerna Lleida, y conseguir la que sería su tercera victoria en el campeonato.
El partido, de la sexta jornada, comenzará a las siete y media de la tarde en el Palacio de los Deportes de Murcia y a ella lega el cuadro murciano siendo el decimocuarto clasificado con un 2-3 y viniendo de vencer por 88-81 al Leyma Coruña el pasado sábado. Posteriormente, el martes cayó por 72-80 ante el Peristeri Betsson griego en la Liga de Campeones FIBA.
Por su parte, el Lleida es el decimosexto con un solo triunfo y los catalanes, que ganaron con gran mérito su primer encuentro por 100-105 en la cancha del Valencia Basket, cedieron en los cuatro siguientes encajando un rotundo 86-122 ante el Real Madrid en el último de ellos.
El UCAM CB quiere recuperar algo de estabilidad y volver a sumar como local en la competición doméstica antes de encarar dos salidas muy difíciles -Madrid y Bilbao-.
Darle continuidad al triunfo contra el Leyma gracias en gran parte al trío Ennis-Forrest-Cate es el objetivo y dejar atrás sensaciones no tan positivas como las del Roig Arena (116-93) y las del choque europeo más reciente, en el que fueron eliminados por cinco faltas Will Falk y Jonah Rabebaugh y con dos técnicas Sito Alonso.
Ahora toca recibir a un rival que es "un equipo supercompetitivo, con un ritmo altísimo, buena defensa, capacidad para jugar el bloqueo directo con múltiples generadores y pívots capaces de subir el balón como si fueran bases". Así analizó el entrenador universitario al Lleida.
Una temporada más James Batemon sigue siendo el jugador franquicia de los de Gerard Encuentra y junto a él aparecen jugadores con experiencia en la Liga como Melvin Ejim, Oriol Paulí, John Shurna, Mark Hughes y Dani García -el base con pasado en el UCAM CB-. En verano se incorporaron Darius Mcghee, Kur Kuath, Kaspar Martenson y Zach Pierrin. Este último se ha vuelto imprescindible para el Ilerna en pocas semanas y ya lidera la valoración del equipo con 17,4 créditos por encuentro -es el octavo de la competición- y el pívot francés es, además, el cuarto en rebotes con 6,8 capturas y el segundo con más mates con 2,6.
Ante este nuevo envite el preparador grana dijo este viernes que tienen "momentos muy reconocibles y otros en los que nos cuesta".
"A nadie le gusta perder y menos a nosotros pero creo que el equipo dio muestras de luchar mucho y a mí eso me gusta especialmente, sobre todo cuando las cosas durante el partido no van muy bien", comentó aludiendo al partido frente al Peristeri.
"Estoy muy arrepentido de que el otro día me echaran, no dije absolutamente nada y no le he faltado al respeto a un árbitro en toda mi vida. Muchas veces tienen que pasar cosas como las que nos ocurrieron para unirte más como equipo y sentir que todos los jugadores creen que hay cosas que no están bien y unirse contra ellas", añadió.
"No tengo una preocupación grande en cuanto al ritmo del equipo, sí que es verdad que todavía no disfruto pero eso es un proceso, hay que tener calma, paciencia, escuchar a los jugadores y entender las cosas que les pueden pasar", comentó también al tiempo que aseguró que deben "ser más duros que cualquier equipo que llegue aquí a jugar contra nosotros".