MURCIA. Dani Jiménez, portero fichado por el Real Murcia para competir en el grupo 2 de Primera RFEF con el objetivo de ascender a Segunda División, aseguró este martes en su presentación como jugador grana que quiere "ser importante en el proyecto de un club que tiene una exigencia explícita y que incluso hay que aumentar desde dentro".
El veterano guardameta sevillano, de 36 años y que llega a la capital del Segura procedente de la Sociedad Deportiva Huesca para ocupar la vacante dejada por el argentino Gianfranco Gazzaniga, tratará de repetir lo logrado con el Club Deportivo Mirandés y con el Club Deportivo Leganés, conjuntos con los que subió al segundo escalón del fútbol español. Así lo mostró en su comparecencia ante los medios en un acto en el que estuvo acompañado durante el acto por el director deportivo, Manolo Sánchez Breis, quien mostró su satisfacción por la incorporación de "un jugador con amplia experiencia" y del que destacó "las garantías que ofrece bajo palos".
"Vengo para rendir y aportar todo lo positivo que pueda", afirmó el andaluz, quien dejó claras sus intenciones nada más llegar. "Me sumo a la causa para ayudar al Murcia y para crear en el equipo y en la ciudad una ilusión y esperando conseguir el objetivo", aseguró.
"Creo en las personas que aquí hay y en el proyecto de un club que quiere crecer y yo quiero ser importante en él. Lo que he dicho son aspectos que me animaron a fichar y me he encontrado un ambiente muy sano y humilde pero también noto la ambición y hay una exigencia explícita que debemos aumentar desde dentro", añadió.
"Esperemos que se vayan dando las circunstancias para tener un final feliz y en ese sentido mi ambición, mis ganas y mi ilusión están intactas", comentó igualmente.
Quien peleará con Diego Piñeiro por la titularidad en el marco murcianista incidió en la importancia de permanecer unidos en la búsqueda de un objetivo común. "Hay que construir un equipo y ahí está la clave", declaró.