MURCIA. Fin al sueño de conquistar este año su tercer título en el Abierto de Estados Unidos. Carlos Alcaraz Garfia perdió en una auténtica batalla de titanes ante el jugador local Ben Shelton por 7-6 (5), 1-6, 3-6, 6-1 y 6-7 (7) en 4 horas y 28 minutos y se despidió del torneo que ganó en 2025 y antes en 2022. El murciano, que volvía a la competición en Nueva York tras cuatro meses y medio de baja por lesión rozó la remontada tras verse muy abajo pero sucumbió frente a un rival que rindió a su mejor nivel.
El partido, en turno de noche en Flushing Meadows comenzó con dos horas y media de retraso con respecto a la previsión al alargarse mucho los encuentros anteriores de la jornada en la pista Arthur Ashe, la central del complejo neoyorquino, que se llenó con casi 24.000 espectadores. La batalla se entabló desde el arranque entre dos tenistas de 23 años -Ben siete meses mayor- y que llevan tiempo estando entre los mejores del mundo -el de El Palmar es ahora tercero en el ranking ATP tras haber liderado la clasificación durante bastante tiempo y el de Atlanta ocupa la novena posición y su tope es el quinto lugar del pasado noviembre-. Curiosamente ambos tenistas lucieron una indumentaria muy parecida tras optar el español por un nuevo cambio en su vestimenta
El cuarto choque entre ambos en el circuito -los tres anteriores se los llevó Carlos- suponía una amenaza para el defensor del título frente a un rival zurdo y con un potentísimo saque y que, además, llegaba de conquistar el Masters 1.000 de Canadá en Montreal. Es su séptimo trofeo como profesional y cuarto de este 2026. Precisamente sirviendo el norteamericano estrenó el marcador y puso el 0-1 ya anotándose su primer punto directo.
CA respondió mostrando también solidez a la hora de echar la bola al aire y el choque prometía desde sus compases iniciales. Los dos le pegaban a la pelota con tremenda fuerza y en ese contexto servir fue una ventaja. Sin que apareciera la opción del break se fueron sucediendo las igualadas y Shelton enseñando su condición de cañonero: iba a ace por turno de saque y el tercero lo logró a ¡239 kilómetros por hora! Una burrada que, en todo caso, tampoco amedrentó al murciano, que igualó a 3 y tuvo alguna ligera opción al resto -dispuso de un 15-30 en el séptimo juego-.
A continuación se complicó al cometer dos dobles faltas seguidas pero, con el deuce, le dio velocidad a su derecha y estableció el 4-4. El set avanzaba con la tendencia marcada desde el comienzo. Aunque Carlos es muy querido en Nueva York el público estadounidense apoyó y mucho a su jugador, al que se le veía convencido pero lo mismo se podía decir del pupilo de Samuel López, que empató a 5 en blanco y rematando con una de sus dejadas.
Ocho puntos seguidos le dieron para eso y también para conseguir la ruptura y, además, sin que su rival puntuara. Le obligó a fallar y Shelton lo hizo. Serviría a continuación para llevarse la manga pero se atascó cuando mejor estaba. De hecho, fue él el que cedió el saque y el contrabreak logrado por su oponente propició la muerte súbita. Ahí siguió el espectáculo y el jugador local se mostraba exultante en el juego y en la celebración. Del 1-0 se pasó al 1-3 y luego al 2-4 y al 3-5 pero llegaría la reacción. Con cuatro puntos consecutivos y una resiliencia digna de admirar el segundo cabeza de serie del torneo se levantó y se apuntó el set con el 7-5 en el desempate -el último tiro de Ben se fue a la red- y tras 61 minutos de intensísima batalla tenística.
En el segundo parcial iniciaría él las jugadas pero volvió a liarse. Tuvo un 15-40 en contra y luego dos desventajas pero encontró la forma de salir del apuro. Varios golpes geniales, un ace y el 1-0 para él tras cerca de 10 minutos que duró el juego. Alcaraz pareció oler la sangre en ese momento y pudo ir a por la presa: dispuso de tres opciones de break aunque no consiguió hacerlas buenas en un momento que se antojaba muy importante en el encuentro.
El juego tenía sus alternancias y servir ya no era sinónimo de mandar. De hecho, Shelton hizo daño hasta conseguir un quiebre que materializaba su recuperación. Así fue también por la precipitación de Carlos, quien combinó genialidades como un globo marca de la casa con errores en puntos que tenía casi ganados. La desconexión se alargó en Alcaraz, quien vio a su rival sumar siete puntos seguidos para colocarse 1-3 arriba y más tarde llegó el 1-4 con una inoportuna doble falta del español, y también el 1-5... y el 1-6 con otra ruptura del norteamericano.
Fueron seis juegos seguidos los que se llevó el de Atlanta y por primera vez en el torneo y desde su retorno tras la tenosinovitis que afectó a su muñeca derecha a Carlos se le veía realmente incómodo sobre la pista. El set lo perdió cometiendo su quinta doble falta tras otros 49 minutos.

- Fue un partido entre Alcaraz y Shelton que se llevó el estadounidense. -
- Foto: CRISTÓBAL HERRERA-ULASHKEVICH (EFE)
El partido no iba a cambiar, al menos a corto plazo, porque Alcaraz no dominaba desde el fondo de la pista y la tercera manga arrancó con saque ganado en blanco por parte de su oponente, que añadió otros dos aces -el quinto y el sexto en su cuenta-. BS estaba enorme y siguió a lo suyo: persiguió y alcanzó su octavo juego ganado del tirón -habría un noveno- con un nuevo quiebre y ya iban cinco.
El set le dio una oportunidad al murciano -tuvo un 15-40 para recortar distancias- pero no estaba siendo el día y lo que cayó fue el 0-3 por mucho que lograse un puntazo tras el cual se echó el dedo al oído para pedir jaleo en la grada y la grada, aunque fuera el visitante, respondió a la llamada. No repercutió demasiado, en todo caso.
Después de más de una hora sin mover su casillero de juegos por fin CA acabó con esa pésima dinámica y lo hizo en blanco. ¡Vamooooos!, gritó tratando de animarse a sí mismo. Sin embargo, la inercia positiva del 'yanqui' le iba a llevar a continuar sumando al servicio y con autoridad. También así obtuvo el 5-2. No obstante, Alcaraz había salido del agujero en el que se encontraba y bien se pudo meter en la pelea por el set pues tuvo bola para el 5-4 al resto con otra genialidad que celebró con la hinchada. No materializó y la manga cayó en su contra tras 47 minutos más.
Tocaba remontada o decir adiós al US Open. La cuarta entrega la empezó bien, sumando con su saque y, lo que es más importante, con una sonrisa siendo consciente de que iba camino de recuperar su nivel de la primera hora de encuentro. Lo confirmó consiguiendo el break y sacó el puño. La grada le acompañó en el gesto. El que fallaba ahora era el norteamericano y el 3-0 se dio en blanco para el murciano.
Aunque BS replicó CA había vuelto al partido para quedarse. Logró el 4-1 levantando un inquietante 0-30 y no aflojó. Ya dominaba y su rival corría detrás de la pelota cuando poco antes era quien marcaba el ritmo. Así, con su tercera ruptura en el choque, hizo el 5-1 y cerró la manga sin conceder nada y con su contrincante esperando el comienzo del quinto set. Lo habría tras 36 minutos de clara superioridad del defensor del título.
Shelton, quien se fue un momento al vestuario, y regresó para continuar la contienda con un Alcaraz que afrontaba el quinto parcial con la confianza que le da el hecho de haber ganado 15 de los 16 desempates de ese tipo que afrontó como profesional en los Grand Slam -5-0 en el US Open- antes de encarar uno nuevo. El bagaje del estadounidense en esas instancias era de 7-4 con 0-2 en Nueva York. Eso son sólo estadísticas pero cuentan.
Aunque el local dio primero con su servicio el visitante respondió y empató con su segundo saque directo y a continuación se lanzó a por su adversario. El 0-30 a su favor, sin embargo, no le llevó más allá y continuó yendo a remolque. Sí, pero convencido de sus posibilidades y así igualó a 2 en blanco. Instantes después tuvo pelota para el 3-2 y se cayó al suelo en la acción en la que pudo hacerla buena. BS acabó librándose. El set aceleraba tal vez hacia un súper tie break (3-3 con un nuevo ace del palmareño). Y se le escapó otro 0-30 en un momento que podía ser clave.
También fue importantísimo lo que sucedió acto seguido: un 15-40 con Shelton al ataque y luego otra ventaja suya con una doble falta de Alcaraz, quien supo agarrarse a la pista cuando se cumplían cuatro horas de encuentro. Llegó hasta el 4-4 y lo celebró tras verse en serios apuros. La iniciativa en el tanteador la seguía llevando el de Atlanta y sendos servicios ganados en blanco por cada uno dejaron otro empate.
El ganador en Nueva York en 2022 y en 2025 estuvo sereno cuando tuvo que estarlo y así forzó el desempate definitivo. En ese mini partido, que ganaría el que llegase a 10 puntos con diferencia de 2, empezó mejor Shelton (1-3) pero Alcaraz sabía que llegaría su oportunidad y no tardó en hacerlo. Puso la directa con cuatro puntos seguidos hasta el 5-3. Sin embargo, Ben no se vino abajo y lo volteó con su tremendo saque y con varios errores de Carlos. El norteamericano lo cerró con el 7-10 y ejecutando un ace a 236 kilómetros por hora después de una hora y cuarto, que es lo que duró la quinta manga. Eran las 3.34 de la madrugada en NY -las 9.34 hora española- y terminó un choque en el que la puntuación final fue 158-161 a favor del ganador.