MURCIA. Fin a la racha victoriosa y sin final en Indian Wells, donde buscaba el triplete tras los títulos de 2023 y 2024 en este Masters 1.000. Carlos Alcaraz Garfia perdió su primer encuentro de 2026, en el que llevaba 16 triunfos seguidos y los trofeos del Abierto de Australia y el ATP 500 de Doha, y sucumbió ante el ruso Daniil Medvedev por 3-6 y 6-7 (3) en 1 hora y 37 minutos.
En pista dura y al aire libre, condiciones en las que acumulaba 34 choques consecutivos con victoria, jugaba en sesión de día en la cancha central del Indian Wells Tennis Garden en el que era el noveno encuentro entre el jugador que a sus 22 años es el número 1 del mundo y quien, con 30 es el 11 y llegó a liderar el ranking en febrero de 2022. El mismo se planteaba con uno buscando su séptimo triunfo en ese cara a cara y el otro persiguiendo la tercera victoria. Entre los seis triunfos de CA estaban los de las dos finales de Indian Wells en 2023 (6-3 y 6-2) y en 2024 (7-6 (5) y 6-1). Esta vez iba a ser diferente.
La semifinal comenzó con cada tenista ganando su saque y sin que apareciera ninguna opción de break hasta que el moscovita sí que la tuvo en el cuarto juego y la aprovechó. El de El Palmar, que mandaba por 40-15, se enredó y en un instante se vio 1-3 abajo frente a un rival que estaba mostrando seguridad y lo demostró obteniendo el 1-4 de forma bastante clara.
El arranque vino difícil para el español (0-30 en su tercer turno de saque) pero lo solventó y lo exteriorizó. ¡Vamos, Charly!, se dijo a sí mismo. ¡Vamooooos! soltó cuando logro retener el servicio. Le faltaba amenazar al resto y era así porque Daniil, firme desde el fondo, siguió implacable tanto para el 2-5 como para el 3-6 con el que cerró el set después de 35 minutos en los que se jugó a lo que él quiso. El 22-29 en puntos resumió su superioridad y evidenció una realidad, que Carlos debía elevar el nivel de su juego para estar en la final del domingo.
El ruso siguió apretando en la segunda manga -tuvo un 0-15 y un 15-30 nada más iniciarla- pero el murciano, tratando de recomponerse, se libró del break a pesar de no terminar de estar cómodo y se notó en la gran cantidad de errores no forzados que esta cometiendo. DM empató y Carlos le contó a Samuel López, su entrenador, lo que resultaba evidente. "No estoy tocando bien la pelota", le dijo.
Era cuestión de aguantar y trató de hacerlo. Sacó adelante su servicio y a continuación consiguió la ruptura que tanta falta le hacía forzando a su rival a fallar (3-1). Parecía que el bache ya lo había superado pero no. Varios errores más suyos echando la bola al aire le costaría ceder nuevamente el saque ante un Medvedev que aprovechaba la más mínima concesión. Del esperado 4-1 se pasó al 3-2 con ese contrabreak del de Moscú, que siguió su progresión para igualar la manga.
Alcaraz, recuperando sensaciones, mantuvo la iniciativa y fue a por más. Mejoró y dispuso de una bola de quiebre pero no la hizo buena y la manga avanzó con igualdad (4-4). Lo mismo en el décimo juego, con el 5-4, tuvo no una sino dos opciones de ruptura y tampoco materializó. Eso acabó siendo clave.
Hizo bien Carlos en no desesperarse y se aseguró el tie break ganando su saque en blanco y con un tenis muy distinto al del primer set. Habría muerte súbita que cada tenista afrontaba uno para seguir peleando por la final y el otro para tener plaza ya en ella.
La mayor presión era para quien parte como primer cabeza de serie y le pudo pesar. Empezó puntuando pero luego estrelló cuatro bolas seguidas en la red y a continuación un tiro largo para tenerlo no imposible pero casi (1-5). Un gran saque de Medvedev le proporcionó tener cinco bolas de partido y, aunque Carlos salvó las dos primeras, pero el cuarto ace del moscovita fue definitivo tras 1 hora y 2 minutos que duró este parcial, el último de un partido en el que Daniil fue mejor (64-73 en puntos). Alcaraz se fue de la pista con el gesto algo torcido pero consciente de que un momento así iba a llegar pues no podía ganar siempre. Lo siguiente para él será en Miami, otro Masters 1.000 que tiene en sus vitrinas pues lo logró en 2022.