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Toni Acosta protagoniza en Murcia 'Una madre de película': "El teatro es donde quiero hacerme mayor"

Para mí el humor es una manera de habitar el mundo

  • Toni Acosta, protagonista de Una madre de película
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MURCIA. Es una de las actrices españolas más reconocidas y queridas, destacando sus papeles en comedia, ya sea en cine, series o teatro. Por eso no es de extrañar que Toni Acosta asegure que el humor es para ella "una manera de habitar el mundo y de abordar los temas más complicados". Este sábado, la tinerfeña -que ayer mismo estaba rodando una película en Canarias- estará en el Teatro Romea de Murcia haciendo lo que más le gusta, que es subirse a un escenario -"es donde quiero hacerme mayor", afirma-. Ella es la protagonista de Una madre de película, un monólogo de 80 minutos (sin descanso) en el que aborda la maternidad y el síndrome del nido vacío.

La obra, que parte de una idea de la propia Toni Acosta, cuenta la "aventura tan divertida como inesperada" de Eva María, una madre con una misión que no puede resistir la tentación de curiosear en la habitación de su único hijo, que ha volado del nido para estudiar en Estados Unidos. Películas icónicas servirán como hilo conductor de sus recuerdos y emociones. La actriz habla sobre este proyecto con Murcia Plaza.

En esta obra compartes tus propias experiencias sobre la maternidad, escritas por un guionista de 'Goya' como es Juan Carlos Rubio. ¿Te ha ayudado esta obra a superar ese 'síndrome del nido vacío' que padece la protagonista?

Yo creo que el hecho de hacer esta función de teatro fue más una manera de prepararme para el nido vacío que para superarlo. Tratarlo con humor, reflexionar sobre ello y hablar incluso en entrevistas me ha permitido prepararme; pero superarlo, no, para nada. Mentiría si dijera que lo tengo superado. Lo tengo controlado, lo tengo domado -como quien doma a la bestia, pero superado no. Yo creo que esto va a ser una forma de vida: es una etapa que se pasa y para la que una se prepara.

¿Cómo se gestó la obra y qué tipo de experiencias rescataste? ¿Por qué el cine como hilo conductor?

La obra se gestó a raíz de una idea mía, de pensar que nunca se habla de este tema con humor, con ternura, con apego, con amor. Creo que el 'nido vacío' suele tratarse más como un estigma, como si las mujeres solo nos quejáramos de esto. Partió de esa idea original y, desde luego, me acompañé del mejor cómplice del mundo, que es Juan Carlos Rubio. Él entendió enseguida de lo que yo quería hablar y me dijo: "Yo me sumo a esta aventura contigo". A partir de ahí, trabajamos con diarios, vídeos y grabaciones. Juan Carlos me entrevistaba, venía a mi casa… La idea del cine como hilo conductor, sin embargo, es original de Juan Carlos. Buscando títulos, nos gustaba lo de Una madre de película, porque las madres en el cine siempre son perfectas. Y eso derivó no solo en buscar esa perfección en la maternidad, sino en construir un personaje al que le encanta el cine clásico y que se refugia en él.

¿Es el humor una buena manera de hacer catarsis... y también de reflexionar sobre determinados temas?

Para mí, el humor es casi una manera de habitar el mundo, una forma de entender la vida. Yo no concibo la vida sin humor y creo mucho en esa frase tan maravillosa de Andreu Buenafuente de que el humor es la única salida. Es mi manera incluso de abordar los temas más complicados. Desde el humor es como me gusta comunicarme. Esa es, un poco, mi filosofía de vida: con dos tacitas de humor, por favor.

¿Cómo reaccionaron tus hijos al ver la obra?

Mis hijos se emocionaron muchísimo al ver la función, porque de alguna manera también reivindica ese trabajo invisible de las madres, que es un cuidado permanente, 24 horas al día, los siete días de la semana: estar en contacto con ellos y estar disponible y dispuesta para lo que necesiten. Les gustó mucho, se emocionaron, se rieron y llegaron a llorar. Fue muy bonito.

¿Tienes alguna manía antes de salir al escenario?

No tengo manías antes de salir al escenario. Lo que sí puedo decir es que soy una persona muy práctica y muy disciplinada. Me gusta estar dos horas antes en el teatro, hacer la pasada de luces cada vez que represento la función y revisar todo el atrezo. Llego con tiempo para estar un rato con mis técnicos y con mi regidora, charlar con ellos y ver cómo ha ido la semana, porque nos vemos de fin de semana en fin de semana. Pero manías, no.

Eres una actriz todoterreno, pero ¿qué es con lo que te sientes más cómoda y a lo que nunca renunciarías?

El teatro es mi zona de confort -dicho en sentido positivo, no peyorativo-. Me da entrenamiento y continuidad. Me siento más actriz que nunca subida a un escenario. Es lo que más me gusta. Deseo no tener que renunciar al teatro nunca, aunque requiere una forma física importante. Es donde quiero hacerme mayor. Esa frase me gusta mucho.

Ayer rodando en Canaria y este sábado en el teatro Romea de Murcia... ¿Cómo lo haces?

A veces fallan cosas, claro. Pero me organizo muy bien, con un buen equipo detrás, con mucho amor por parte de mis hijos, que entienden que hay rachas en las que su madre viaja más. Me cuido mucho físicamente: hago deporte, como sano. Me organizo y, como me gusta tanto lo que hago, me compensa. Me da la vida y me siento muy plena.

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