MURCIA. Pedro García del Bosque nació en Murcia el 2 de septiembre de 1874, hijo de Pedro García y Purificación del Bosque. Cursó estudios primarios para posteriormente seguir formándose y obtener el título de profesor superior de instrucción pública. Una vez finalizados estos, se dedicó a la pintura, su autentica vocación. En 1892, fue premiado como alumno con la medalla de plata en clase 'Figura de la estampa y del antiguo', junto con Anastasio Martínez, otorgadas por La Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia. Ese mismo año realizó una copia del maestro Alarcón de su cuadro denominado 'La Chula', que se expuso en el escaparte del comercio capitalino 'Los Muchachos'. Colaboró también con los más necesitados pintando un cuadro de la estatua del conde de Floridablanca que donaría para la obtención de fondos para el hospital psiquiátrico.
1893. En este año, crearía un gran lienzo de 'La Dolorosa' para el Diario de Murcia, que se expuso en la redacción. Un año después, comenzó sus colaboraciones con algunos periódicos de la época como el semanal 'Juventud Literaria', saliendo también de sus pinceles ese año 'La sagrada familia', que expuso en la tienda del Sr. Carrillo. En 1895 comenzó su colaboración artística en el periódico taurino 'El enano' y pintó por encargo, junto con Julián Calvo, un 'Santiago apóstol”' para el Sr. Barnuevo, presidente de la Audiencia de Madrid, destinado a la ermita de sus tierras en San Javier. En ese mismo año, y previa solicitud a la Diputación de pensión para continuar su preparación pictórica, que le fue concedida pero no materializada, se dirigió por su cuenta a Madrid para estudiar en la Real Academia de San Fernando, donde se matriculó oficialmente en pintura de historia. En 1896, esta academia le concedió un premio en las clases teóricas denominado 'Antiguo y ropaje'.
Continuó sus estudios bajo la dirección de maestros como Moreno Carbonero, Muñoz Degrain, Madrazo o Puebla. Mientras siguió con sus estudios en la academia, sin dejar de trabajar y logrando hacerse un hueco entre la población acomodada de Madrid, realizando oleos para decorar los salones del banquero Pedro Caballero y José García Chico de Guzmán entre otros. Durante su estancia en la capital, decoró las paredes del comedor del hotel de Dña. Carmen Arce, viuda del general Cassola. Aquellos lienzos representaban alegorías a la caza, personajes costumbristas como una aguadora asturiana o campesinos, bodegones, la trilla, un chico con perro y chicos sentados, entre otros. Estas obras, García del Bosque las creó en el museo de pinturas de la corte, en la sala del gran pintor Goya, siendo alabadas por artistas y maestros que pudieron examinarlas.
Ya en el año 1897 solicitó de nuevo a la Diputación Provincial pensión para continuar sus estudios en el extranjero, tras finalizar los que estaba cursando en la Academia San Fernando. Para ello, presentó un óleo denominado 'Roque, el ciego', que fue exhibido para disfrute de la ciudadanía en el local Los Muchachos'. En esa fecha también trazó los rasgos de un periodista del Diario de Murcia en un retrato y pintó un lienzo de 1.5 m. de alto y 1.10 m. de ancho, que representaba una escena escultórica del gran imaginero Francisco Salzillo, 'Ángel en la oración del huerto', y que estuvo visible para los murcianos en el comercio del Sr. Palazón, con muy buenas críticas en la prensa de la época. La Real Academia de San Fernando concedió a Del Bosque un premio en la clase dibujo al natural.
Defensor de la cultura y tradición murciana
- Pintura de Pedro García del Bosque en las escaleras de la casa Díaz Cassou -
- Foto: de R.J.L.
En 1898, continuaría su andadura exitosa con la finalización del cuadro titulado 'Jesús en el templo hablando a los doctores', copia del pintor Veronés y expuesto en el local comercial del Sr. Palazón, en la calle Platería. Colaboró en la inauguración del velódromo de Murcia, realizando una cinta decorada con una alegoría murciana. También diseñó el diploma que el Ayuntamiento otorgó a los colaboradores de la tienda-asilo; este representaría el escudo de la ciudad y un camarín con la imagen de la virgen de La Fuensanta. En septiembre, Pedro partió hacia Marsella para continuar sus estudios pictóricos y con la intención de instalarse en París, posteriormente. En noviembre, la Diputación Provincial, a pesar de las buenas críticas en prensa y de la ciudadanía sobre la obra de Del Bosque, desestimó su solicitud de pensión para estudiar en el extranjero.
Con la entrada del nuevo siglo, en 1900, elaboró junto con algunos artistas de la ciudad el estandarte del Entierro de la Sardina. Pintó una alegoría a Murcia con su escudo, una barca con la muerte sobre el mar azul con la sardina y un sol representado por un enano alocado sobre la luna. También presentó a concurso un boceto para la decoración del telón del teatro Romea, basado en un busto del actor con personajes. Compitió con creadores de la talla de Ussel de Guimbarda o Ruíz Seiquer. La academia San Fernando fue el jurado.
Al siguiente año, colaboró en una obra de Ruíz Seiquer y diseñó la carroza del nuevo barco para el Entierro de la Sardina. Como se ha podido apreciar en las líneas precedentes, Del Bosque fue defensor de la cultura y tradición murciana, que se corroboró en 1902, cuando formó parte de la junta sardinera. Continuó con la creación de bocetos para carrozas de la Batalla de las Flores, pintó los estandartes de los premios de este mismo evento y fue jurado con Alejandro Seiquer de estos. Prosiguió su colaboración con las fiestas capitalinas durante los años siguientes y en 1909 presentó otro boceto de una carroza para la batalla de las flores titulado 'Caja de pinturas, una paleta y pedestal con jarrón', carroza tirada por caballos.
Una de sus obras más conocidas es la decoración interior de la casa de la familia Díaz Cassou, entre 1907 y 1908. Martínez Tornel alabaría en los rotativos de la época la construcción de la casa y los cienco lienzos que se colocaron en los techos de los salones realizados por García, apuntando que el resto de ornamentación de la misma, sería “artística y fastuosa”.
Reivindicación del artista
- Obra de Pedro García del Bosque -
- Foto: de R.J.L.
En el libro de Manuel Jorge Aragoneses Pintura decorativa en Murcia siglos XIX-XX, por ejemplo, se cita la existencia de decoraciones ejecutadas por García en una casa de la calle Vinader, desmontadas y pudiendo encontrarse algunas de ellas en colecciones particulares. Asimismo, participó en 1908, y fuera de concurso, en la exposición del Circulo de Bellas Artes de Murcia con un óleo denominado 'El atestado', concurriendo también artistas de la talla de José María Sobejano o Sánchez Picazo.
Pedro tenía su taller en la calle Zambrana capitalina, lugar donde se ubicaba la casona de la citada familia y que actualmente se denomina calle Andrés Baquero.
En 1920, residiendo en Madrid, tuvo que viajar a Murcia para solucionar un tema jurídico sobre derechos de propiedad. Algunos años después (1924-25), en la prensa aparecieron unos versos reclamando la importancia del artista con los títulos 'Tu llanto me da pena' y 'Que pasa en jauja'. José Llorach, ejerció como representante para encargar trabajos al pintor desde Murcia. Una de las últimas noticias en las que aparece nuestro pintor fue el anuncio de la celebración en Lisboa de una exposición conjunta con la artista lusa Estela Pereira Da Silva, donde se podían adquirir sus obras, en 1935. Tristemente no se puede asegurar ni el lugar, ni la fecha de su muerte, puesto que no tuvo descendencia y vivía solo. Hay dos fechas en las que se baraja que pudo morir en Madrid, una en el año 1948 y otra en agosto de 1953.
Pedro García del Bosque, gran artista de la pintura en la Murcia modernista, sigue siendo un gran desconocido para los murcianos, a pesar de poder ver parte de su obra en la calle Santa Teresa y de que, al parecer, hay depositadas dos obras más en los sótanos del Mubam.
Raúl Jiménez y Lorca. Cronista de Torreagüera (Fuente: Archivo Municipal de Murcia)

