Entrevista

Murcia Plaza Cultura

Presenta su tercer disco, 'Todo lo alto que quiera'

Paula Mattheus: “No hay manera de ser feliz sin asumir el riesgo de que te hagan daño”

2 / 3
  • Paula Mattheus en una imagen promocional.
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

En su tercer disco, Paula Mattheus divide la vida en dos impulsos opuestos y complementarios: la introspección y la entrega. Un trabajo optimista en tiempos convulsos, atravesado por el aprendizaje de la adultez, el vértigo de la felicidad y la necesidad de seguir creyendo. La cantante repasa su crecimiento artístico, las colaboraciones del álbum y la relación con un público que ha crecido con ella.

Es tu tercer disco de estudio y tiene dos caras muy marcadas. ¿Era una idea previa o fue surgiendo durante el proceso?

Yo escribo muchísimo, me gusta mucho escribir canciones, pero en este disco queríamos que todas tuvieran relación entre sí. Hubo muchísimo descarte. Tenía claro que quería hacer un disco optimista, bonito, inspirador, en unos tiempos bastante turbios. Un disco que se pareciera a la vida: cruda, pero bonita.

Cuando ya teníamos el disco bastante armado, nos dimos cuenta de que había canciones mucho más introspectivas —la parte de “morirte ya”— y otras que miraban hacia fuera, hacia el enamoramiento, las ganas de vivir, de poner el corazón encima de la mesa, de divertirse, que es la parte de “vivir para siempre”. Todas las canciones tienen ese punto agridulce, pero decidimos dividirlo así porque tenía mucho sentido.

  • Paula Mattheus en una imagen promocional. -

En “Año bisiesto” dices: “Todo parece perfecto y por un momento busco la trampa”. Es una sensación bastante universal. ¿Por qué nos cuesta tanto confiar cuando todo va bien?

Porque ser feliz da mucho miedo, sobre todo cuando ya eres adulto y te has llevado unas cuantas hostias. Llega un momento en el que tienes que hacer el ejercicio consciente de volver a creer y de volver a querer. Yo a eso lo llamo “el peaje”. No hay manera de ser feliz sin asumir ese riesgo. No existe. Si levantas muros muy altos para que no entre lo malo, tampoco va a entrar lo bueno.

En el disco hay varias colaboraciones: Mikel Izal, Mafalda y Yarea, e Íñigo Quintero. ¿Cómo han surgido?

De una manera muy orgánica, y eso me hace muy feliz. Con Íñigo coincido mucho, nos llevamos muy bien y le tengo un cariño enorme. Me parece un artistazo y creo que va a sorprender muchísimo. Con Mafalda y Yarea pasa algo parecido: son dos compositoras maravillosas, nos encontramos mucho y tenía muchas ganas de compartir algo con ellas. Y Mikel Izal… yo soy de Bilbao y lo escucho desde que tengo 15 años. Es la segunda vez que le pido una colaboración y esta vez se ha animado porque el tema le encajaba completamente.

Además, en las tres colaboraciones hay un encaje muy natural de voces.

Sí, porque cada canción está pensada para cada persona. No hay nada metido con calzador. Todo tiene sentido y se nota.

Tu primer tema salió en 2020, en plena pandemia. Desde entonces el proyecto ha crecido de forma muy sólida. ¿Cómo vives ese crecimiento?

Ha sido tan natural que lo he integrado muy bien en mi vida. He pasado de tocar en salas de 50 personas a salas de 2.000 poco a poco. Pero a veces veo fotos o vídeos y pienso: “Dios mío, que soy yo”. Es muy loco. También es muy bonito ver cómo los primeros fans han ido arrastrando a tanta gente nueva.

  • Paula Mattheus en una imagen promocional. -

En varias canciones aparece la idea de hacerse adulta. ¿Has aprendido a llevarlo mejor?

Lo odiaba. Y ahora también, ¿eh? Pero es verdad que estos años me ha tocado hacerme adulta muy rápido. He tenido que tomar decisiones muy complicadas y enfrentarme a cosas que mucha gente a mi alrededor no ha tenido que vivir. Lo he sufrido mucho, pero también he aprendido a relativizarlo y a reírme un poco de mí misma. Si no lo hacía, estaba jodida.

¿Dirías que es tu disco más reparador a nivel emocional?

Sí, totalmente. Siempre he escrito desde la emoción, desde el daño, el enfado… pero yo he cambiado mucho como persona. Mi forma de ver la vida es distinta. Este es mi disco de señora. Un disco de reparar, de disfrutar de lo bonito y de lo malo.

Hay fans preocupados por el repertorio de la gira, por si se quedan fuera canciones antiguas.

Eso me hace mucha gracia. Nunca he hecho una gira de “voy a tocar mi disco y ya”. Soy muy consciente de que la gente se engancha al proyecto en diferentes etapas. Siempre intento equilibrar: lo nuevo, lo que mejor funciona y canciones de hace años. Intento ser generosa.

¿Ya hay canciones a las que les has cogido manía?

Claro que sí. Hay canciones que he tocado muchísimo y sé que no van a salir del repertorio nunca. Y está bien así, porque esas canciones me han traído hasta aquí.

¿Ha cambiado tu gusto musical con los años?

Creo que va por épocas. Yo escucho muchísima música y estos últimos años he estado muy metida en el folk americano. Me gusta fijarme en cómo escriben autores de otros países, en idiomas que entiendo.

Para terminar, con tanta oferta musical, ¿qué recomendarías escuchar ahora mismo?

Una artista que me encanta es Carmen Lancho. Me salió hace tiempo en redes y me parece increíble. Hace poco sacó un tema con Rigoberta Bandini y creo que merece muchísimo la pena.

 

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo