Murcia fue romana antes que árabe

Murcia Plaza Cultura

  • Joven Futura romana
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

MURCIA. El profesor de Derecho Romano de la Universidad de Murcia, doctor Adolfo A. Díaz Bautista, ha lanzado una tesis, muy bien sostenida, en las redes sociales, acerca de los orígenes romanos, que no árabes, de los regadíos murcianos. Trasladando lo más fielmente posible, desde su estilo conversacional de inicio, sus tesis, son las siguiente, en cursiva:

Algunos de los elementos más emblemáticos de nuestra huerta podrían ocultar una ingeniería muy anterior a la fundación de Madina Mursiya (825 dC). Es muy plausible reflexionar sobre una hipótesis que une la acequia de Churra la Vieja, la Senda de Granada y el gran nodo histórico de La Contraparada.

Veamos, el peso del nombre ("La Vieja"). Es el apelativo con el que los andalusíes bautizaron al cauce, y ya nos indica que, al llegar los árabes, y reorganizar los riegos, la infraestructura ya estaba allí. Los conquistadores siempre han solido llamar "vieja" a la obra preexistente que heredaban e integraban

Respecto al sustrato íbero y la fuerza del agua, podríamos decir que, más allá del término árabe Xarrat, la toponimia vincula Churra a una raíz prerromana relacionada con "chorro" o "curso impulsado", describiendo el punto exacto donde el agua entraba con fuerza desde La Contraparada.

La Senda de Granada obvia el centro de Murcia, de la antigua y aun de la moderna; ello es un detalle urbanístico clave. Su trazado discurre de forma tangencial y distante de la vieja Mursiya. No se orienta, para nada, hacia la ciudad fundada por Abderramán II en el 825. Esto sugiere que su origen es anterior: es el fósil de una red viaria previa.

Además, hay una ingeniería dual (Vía + Colector): La Senda discurre paralela, y por debajo, de la acequia de Churra la Vieja. La hipótesis apunta a un doble propósito: derivar caudal para regar, naturalmente, y actuar como un gran colector de drenaje de las aguas de la vecina montuosidad, indispensable para salvaguardar y desecar la calzada romana y salvarla del nivel freático, al evacuar, acequia adelante aguas de toda procedencia.

Y el papel clave del subsuelo: Yacimientos como los documentados en la Contraparada, la zona de Espinardo (Joven Futura) y Monteagudo, confirman que el poblamiento y la gestión del territorio ya contaban con estructuras, complejas y plurales, siglos antes de la época andalusí.

En definitiva: No estamos ante elementos aislados, sino ante los fósiles de un paisaje injertado donde el agua, los caminos y el poder político llevan interactuando milenios.

Creemos, pues, que la red árabe de acequias heredó trazados de calzadas romanas ocultas en nuestra huerta.

Hasta aquí, y transformado a discurso de comunicación general, las palabras del profesor Díaz Bautista. Estamos absolutamente de acuerdo con ellas. Antes que los sirios y egipcios, injertados en los ejércitos de ocupación de la península desde el 711, los romanos procedieron a ordenar los regadíos y las comunicaciones del norte del Valle Medio del Segura. La Senda de Granada y la Acequia de Churra la Vieja así lo demuestran.

Pero, es que aún hay más. El nombre de Murcia se lo dan a nuestra ciudad los ascendientes inmediatos, o ellos mismos, ¿quién sabe?, de los legionarios licenciados tras la toma de Cartagena por Escipión el año 209 aC. Unos legionarios que, 23 años antes habían sido huertanos en alguna parte con regadío de la Italia del Imperio. También tenemos las columnas de la fachada de San Andrés, de villa romana por Monteagudo. La piedra de la fachada de San Nicolás, un spolia, de procedencia indudablemente cercana. Y tenemos las pedanías murcianas del la Costera Sur, que se corresponden como guante a la mano, con centuriaciones hasta el río: El Palmar, La Alberca, Algezares, Los Garres…; es decir concesiones a centuriones licenciados del servicio a las armas romano. Los nombres, si los tuvieron, se perdieron. Y, ¿qué había antes de la basílica bizantina de Algezares, del Matiryum cristiano de La Alberca?

La construcción de La Contraparada, que usa bastimentos de grandes dimensiones, no se compadece con una construcción árabe. Es romana, más acostumbrada a tratar con piedras sillares. Los árabes, más amigos del ladrillo, engrandecen, dan nombre, distribuyen y explotan la hidráulica romana precedente, pero no la crean.

Abderramán II confiere la capitalidad del territorio, que aún subsiste, pero no funda la ciudad, el asentamiento, venta del camino, o lo que sea.

Murcia fue 1.000 años romana/cristiana, casi 400 años árabe/musulmana y unos 750 años, cristiana/católica. La Historia es ésa. Roma fundamenta, Islam explota y engrandece.

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo