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La prueba del talento creativo murciano se llama 'The Murcianer': el proyecto sigue creciendo

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MURCIA. La prueba de que en la Región de Murcia hay mucho talento creativo se llama The Murcianer, el proyecto que presenta a dibujantes, diseñadores gráficos, pintores, animadores, muralistas... Sus protagonistas son los artistas murcianos que ilustran los libros, cómics y revistas que leemos, pintan los murales de nuestras ciudades, diseñan la ropa que nos ponemos, dan vida a las películas de dibujos que vemos, crean los videojuegos a los que jugamos y están detrás del anuncio que nos tienta con diferentes productos. También son los encargados de elaborar las portadas al más puro estilo de 'The New Yorker' que reivindican la identidad murciana y que The Murcianer publica un par de veces al mes en su página de Instagram.

Esta iniciativa, tras la cual está el dibujante Van Saiyan y el fotógrafo y artista multidisciplinar Fede Leante, ya va por su portada número 36. Estos son los últimos artistas que se han sumado:

La portada 26 es obra del ilustrador murciano Mario Patatin Patatan y se titula El Murciano. "No es solo una obra visual, sino una declaración de principios. En tiempos de exclusión, propone una estética del encuentro, donde la huerta, la lengua árabe y la identidad se abrazan sin jerarquías. Es una llamada a la convivencia, a la hermandad, al reconocimiento de lo que somos: una suma de historias compartidas. Esta obra no es solo una imagen. Es una declaración. Es su forma de decir que no acepta que se borre lo que somos. Que la cultura árabe forma parte de nuestra historia, de nuestra lengua, de nuestra tierra. Que el mestizaje no es una amenaza, sino una riqueza. Que la convivencia no es una utopía, sino una necesidad", señalan desde The Murcianer.

La portada 27 corresponde al ilustrador yeclano José Azorín bajo el nombre Umbría. "Yecla se derrama bajo la sombra del Cerro del Castillo. Porque tuvo que elegir entre luz o agua. Y eligió el agua, más escasa y codiciada que la luz. Las ramblas han cincelado el trazado de sus calles altas. Las caras del friso de su Iglesia Vieja siguen juzgando a las gentes, burlonas. Yecla está pintada en claroscuro. Tortuosa, supersticiosa y misteriosa en su parte vieja. Racional, amable y anodina en su parte nueva. Lo viejo y lo nuevo lo definen todo. No siempre en armonía. Yecla es acogedora, pero también recela. A veces es tenaz y otras tozuda. Trabajadora y festiva, pero nunca ociosa. Unas veces tiene memoria infinita y otras es muy desmemoriada. Algunas vetas de su pasado languidecen y otras se desmoronan, vendidas al mejor postor. A veces parece que se quiera huir del pasado, otras veces lo mitifica. En Yecla la luz abrasa y las sombras pesan. Al igual que pesa el pasado, por mucho que se le eche tierra encima u hormigón fresco", apunta el propio autor.

La portada 28 es un trabajo de la ilustradora murciana Irene Fresh con el título Acid Lemon Rain. Sobre ella dice la autora: "Murcia en otra dimensión, tiene una visión más psicodélica. Lluvia ácida de tantos limones. Gusanos de seda que se convierten en mariposas. El molino de agua de nuestro paisaje. Extensiones de tierra árida y un río, el Segura. Tenemos la constelación de Escorpio, que es de esta temporada de noviembre. Y una estrella que se ha roto. Y la figura principal, una guerrera, fuerte y armada. Murciana".

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La portada 29 es obra del ilustrador murciano Eloy González y se titula Doña Sardina y amigos. Así la explica: "En la última noche de las Fiestas de Primavera, un grupo de personas se reúne para celebrar el Entierro de la Sardina. En la ilustración aparece Doña Sardina, acompañada por sardineros, hachoneros, una cabezuda y una charanga que pone música al ambiente. Todos avanzan entre risas y movimiento, creando una escena llena de color y animación. Al fondo se ve la Catedral de Murcia, iluminada mientras la Sardina arde en su quema tradicional. Es un momento que mezcla tradición, diversión y el cierre simbólico de las fiestas, con la ciudad disfrutando unida de esta celebración tan característica".

La portada 30 ha sido realizada por el ilustrador de Alhama de Murcia Víctor Quiñonero y lleva por título Alfonso X Astra Alumnus. "La historia de Murcia como reino ha atraído a lo largo del tiempo a personajes de diferentes credos, orígenes, y objetivos. Alfonso X fue uno de muchos, que tocó Murcia y la cambió para eras venideras.Siempre he sentido cierta afinidad con este hombre del medievo, que vivía en la cúspide de su sociedad, sin agua corriente ni electricidad. Pero que aún así, miraba al cielo por las noches y se maravillaba por aquellas luces en el vacio negro del espacio. Poniendo pluma al pergamino, y soñando con las leyes que daban forma a nuestra realidad".

La portada 31 lleva la firma de la ilustradora euskalmurciana María Ortiz y se titula Habicas y felices fiestas. "El invierno me suele conectar con mi niñez, sobre todo cuando íbamos a Cartagena a casa de mis abuelos a cenar y esperar a que viniera Papá Noel. Por eso en esta portada me apeteció representar una escena típica de Nochebuena en casa de mi abuela: comiendo unas habas y con una copita de cava. Además, mi abuelo se dedicaba a arreglar y vender radios en los años 50 y en casa siempre había radios de esas antiguas por todos lados", apunta la artista.

La portada 32 es obra del artista murciano Claudio Aldaz-Casanova y se centra en la Bendición de los animales por San Antón Bacilö. "He elegido este tema, porque San Antón es mi barrio desde la infancia, aunque no fuera consciente, y también en la actualidad cuando empiezo a conocerlo más profundamente. Dentro de que no creo que a los animales les importe mucho, me parece un motivo divertido en el que mascotas y dueños reciben `buena onda´ por parte de la orden de este fraile que descubrió la sabiduría y el amor divino a través de la observación de la naturaleza y los animales", manifiesta el autor.

La portada 33 es obra de la ilustradora muleña Ilu Ros, que la ha titulado Deméter Murciana. "Una de las cosas que más echo de menos cuando no estoy en Murcia es el olor a azahar de los naranjos y los limoneros durante la primavera, el olor de la huerta. De modo que me he decidido a hacer una alegoría y he ilustrado una suerte de Deméter extasiada por el aroma de esta flor, una imagen que habla también de los ciclos de la huerta y las estaciones", cuenta la premiada ilustradora.

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La portada 34 ha sido realizaza por el ilustrador murciano Martínez Cánovas y se llama El descanso del tío Pencho. "Esta ilustración nace como una reflexión sobre la desaparición progresiva del huertano murciano como forma de vida real, no como postal folclórica ni como una pose de un día al año. El 'tío Pencho' que aquí aparece no representa a una persona concreta, sino a una manera de habitar nuestra tierra que se desvanece lentamente: el trabajo diario en la huerta, la autosuficiencia, el conocimiento transmitido entre generaciones y una relación directa con el territorio", argumenta el autor.

La portada 35 es obra del ilustrador murciano Antonio Pujante Iniesta y se titula Carnis Privium. Esto es lo que destaca: "Siempre me han fascinado las cabalgatas, carrozas y carnavales. De pequeño me quedaba prendado con toda la mitología que rodeaba a estas fiestas: los dioses y demonios que cabalgan sobre las carrozas del entierro de la sardina, máscaras y plumajes vibrantes del carnaval, brujas y animales danzantes en las fiestas de Alcantarilla. Soy un amante de la fantasía oscura, qué le voy a hacer. En este peculiar carnaval podemos distinguir la figura de una gárgola, un alicornio, un demonio de Archena y un cerigüelo, seres mitológicos de nuestra región, cada uno con sus historias". 

Finalmente, la portada 36 es un trabajo de la ilustradora murciana Gloria García y lleva por título La sala de los vivientes, basada en el Real Casino de Murcia. "No quería tanto dibujar la sala sin más tal y como es, sino más bien jugar un poco con cómo está me hizo sentir. Quería intentar plasmar un poco la viveza y sensación tan inmersiva que me dió la sala. Con todos los espejos alrededor y esa gran pintura en el techo es casi como si te estuvieras asomando dentro, o como si ésta cobrara vida".

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