LORCA. Los análisis llevados a cabo a la imagen de Jesucristo Crucificado rescatada de la capilla del antiguo depósito carcelario de la ciudad han aportado un sorprendente y extraordinario resultado, al confirmar que se trata de la pieza más antigua que se conserva realizada con esta técnica. Así lo ha anunciado el alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, quien ha informado de que las pruebas efectuadas han permitido establecer una cronología para la ejecución de la imagen comprendida entre los años 1542 y 1634.
La necesidad de poder fechar con mayor precisión la escultura del Crucificado procedente de la antigua cárcel de Lorca, ha llevado al Ayuntamiento a impulsar un análisis científico del material orgánico hallado durante el proceso de restauración de la pieza.Para ello, la muestra fue enviada a principios del mes de mayo al laboratorio francés CIRAM, situado en Martillac cerca de Burdeos, especializado en datación por carbono 14 y análisis arqueométricos. La muestra analizada fue obtenida durante los trabajos de restauración realizados en el taller de la concejalía de Desarrollo Local por parte del restaurador y escultor responsable del taller Antonio García Rico.
Durante la intervención pudo confirmarse que la escultura está realizada con la técnica conocida como 'cartapesta' o 'papelón', un procedimiento tradicional que emplea en su ejecución capas superpuestas de tela o papel, aglutinadas con colas orgánicas y configuradas sobre una estructura de madera o molde. Del material extraído -compuesto por capas de tejido y corcho- se seleccionó la muestra de tejido destinada a la datación, trabajo que fue llevado a cabo por la antracóloga Mireilla Celma Martínez.
La singular imagen, con una antigüedad de hasta 484 años, se puede contemplar en la Sala de Arte Sacro del Museo Arqueológico Municipal, Mual. Se trata de un Cristo Crucificado cuyo proceso de restauración se completó por el Ayuntamiento el pasado mes de enero. Una característica de este tipo de esculturas hechas con 'papelón' es el encontrarse totalmente vacías en su interior, lo que aporta un menor peso a la obra, por lo que se denominan de manera genérica como esculturas ligeras.
La técnica escultórica de la ‘cartapesta’ surge en Italia, introducida en la Península Ibérica por el intercambio cultural y comercial de artistas españoles e italianos, entre el Reino de Nápoles y Sicilia con la Corona de Aragón. A partir del siglo XIV ya se trabaja en la Península con esta técnica. Un ejemplo temprano de este arte lo tenemos en la Patrona de Valencia, la Virgen de los Desamparados, datada a principios del siglo XV y de ‘cartapesta’. Desde sus orígenes, esta novedosa técnica se enfocó en la ejecución de esculturas de carácter devocional y en especial procesional, dado el menor peso de las imágenes.