MURCIA (EP). La Capilla del edificio de La Convalecencia (UMU) acoge la exposición 'Sistemas de sujeción', una intervención de la artista Luz Bañón concebida específicamente para esta sala. La muestra, comisariada por Isabel Durante, y organizada por el Aula de Artes Plásticas y Visuales, propone una reflexión visual sobre las redes invisibles de cuidado y las micro-acciones cotidianas que sostienen las estructuras sociales, económicas e institucionales.
La pieza central, que da nombre a la muestra, consiste en una estructura metálica modular suspendida de la que desciende un entramado denso de fibra de sisal. Según la memoria del proyecto, la obra busca activar el eje vertical neogótico del espacio, transformando la idea de "ascenso" en una experiencia de "gravedad y peso". El uso de materiales industriales en tensión con fibras naturales simboliza el diálogo entre la racionalidad técnica contemporánea y la resistencia del trabajo físico.
La instalación, que podrá visitarse hasta el 28 de abril, se completa con dos obras situadas en las hornacinas laterales, 'Intersección común' y 'Tierra habitada'. Ambas piezas han sido realizadas con bloques de cerámica refractaria modelados manualmente y unidos mediante cuerdas de yute. Estos elementos evocan arquitecturas primarias y la construcción doméstica, subrayando que la cohesión no es un estado fijo, sino un proceso de mantenimiento y reparación constante.
Bañón utiliza el concepto de "toma de tierra" a través de las fibras que alcanzan el pavimento de la sala, un gesto que la artista define como político frente a la virtualización actual de la experiencia.
La obra integra referencias teóricas de pensadores como Foucault, Butler o Haraway para profundizar en la vulnerabilidad y la interdependencia como condiciones estructurales del tejido social.
El proyecto se presenta como un homenaje material a quienes sostienen la vida común desde la cotidianidad, como docentes, sanitarios o cuidadores. A través del nudo, la fibra y el barro, la exposición visibiliza la "arquitectura del cuidado" como una red irregular e imperfecta pero indispensable para la estabilidad colectiva.