MURCIA. La novela negra y el cine son las dos pasiones que el muleño Jesús Boluda ha volcado en su novela Fuera de plano (Roca Editorial), que este martes presenta, a las 20.00 horas, en el salón de actos de la Biblioteca Salvador García Aguilar de Molina de Segura. No es la única cita con los lectores que le espera al presidente de la Asociación Cultural Palin y director de la Feria del Libro de Murcia, entre otras, ya que este miércoles también estará en Lorca, el viernes en Calasparra y el lunes próximo en Murcia. En julio hará parada en Puerto de Mazarrón y Águilas, mientras que en septiembre le esperan Cartagena, Totana y Alcantarilla... entre otras presentaciones que lo llevarán, además, a otras regiones como Galicia.
Acostumbrado a alternar con los prestigiosos escritores que visitan las ferias del libro de cuya organización se ocupa, este gestor cultural reconoce que para él escribir es "un veneno" sin el que no puede pasar y al que va dando rienda suelta poco a poco, siendo esta su segunda novela y habiendo publicado también varios libros de relatos. Murcia Plaza charla con él sobre Fuera de plano, un libro en el que no faltan crímenes, un asesino en serie y una inquietante investigación, en la que subyacen otros temas como el de la reinserción social de los presos o el periodismo sensacionalista. Esto es lo que nos cuenta Jesús Boluda.
¿Cómo surge la historia de Fuera de plano?
Dos de los personajes principales -el inspector y el preso que está en la cárcel y que está en el origen de lo que ocurre- proceden de mi novela anterior, pero no es una continuación. Utilizo esos personajes para contar esta historia, que nace de mi pasión por la literatura, la novela negra y el cine. Decidí mezclar esas dos pasiones y llevarlas a un libro. La novela se fue forjando poco a poco, uniendo ideas hasta que tuve el esqueleto de una trama más amplia y entonces decidí escribirla.
¿Qué cuentas en esta novela?
Es una novela negra ambientada en la Región de Murcia. No solo en Murcia ciudad, sino también en Cartagena, Caravaca, La Alcayna y otros lugares. La historia parte de un preso muy cinéfilo que detecta un patrón que la policía no ha visto: durante 15 meses han ocurrido asesinatos que recrean escenas icónicas del cine. Este preso, encarcelado por un hecho de hace ocho años, avisa a un inspector de policía. El inspector comprueba lo que le dice y decide sacarlo de la cárcel para que le ayude a resolver los crímenes e intentar atrapar a ese asesino en serie.
¿Se reconocen en la novela escenarios o personajes?
Personajes no, pero los escenarios sí, porque están descritos de forma muy específica. Aparecen lugares concretos como la calle Enrique Villar, El Palmar, el Muelle de la Curra de Cartagena.... Son sitios muy concretos que el lector murciano reconoce y disfruta, como cuando en otras novelas identifican escenarios reales. Incluso hay un pasaje donde el inspector cuenta que su mujer, antes de fallecer, le convenció para comprar su casa con balcón al Jardín de Floridablanca.
No es muy habitual que novelas negras se ambienten en la Región de Murcia...
Es cierto que cada vez hay más, pero no es lo habitual. Yo estoy un poco cansado de que la novela negra siempre esté ambientada en los bajos fondos de Madrid, Barcelona o Chicago. ¿Por qué no una novela negra de provincia, cuando los sucesos ocurren en todas partes?
¿Abordas otros temas de fondo en Fuera de plano?
Sí, hay otro tema importante en la novela: el periodismo sensacionalista. Hay una periodista, Patricia Santamaría, que utiliza la información para buscar el morbo, el amarillismo, la notoriedad sin contar toda la verdad. Además, hay una reflexión sobre la reinserción social. El inspector saca de la cárcel a un preso condenado por un hecho anterior que no causó daño grave, pero que implicó una pena. La novela reflexiona sobre cómo personas que han cometido errores pueden ser valiosas para la sociedad si se trabaja bien su reinserción.
"Intento escribir como me gustaría leer"

- Jesús Boluda en la Feria del Libro de Madrid -
¿Cómo definirías tu estilo?
Intento escribir como me gustaría leer. No me pierdo en descripciones excesivas ni en procedimientos policiales demasiado técnicos. Voy al interés del lector: qué está ocurriendo y cómo. Planteo el marco necesario para que se sienta dentro de la novela, pero busco una lectura fluida, con un ritmo constante, sin grandes bajones que hagan pesada la lectura.
¿El proceso de escritura es placentero o hay momentos difíciles?
En mi caso es placentero al por cien por cien. Yo trabajo de una manera particular: antes de escribir, preparo una escaleta muy detallada, capítulo a capítulo. Ahí está la parte creativa. Cuando todo está bien estructurado, paso a la redacción, que es más técnica, procurando no añadir nada que no haya pensado previamente.
¿Eres muy exigente con tu obra una vez publicada?
Sí, soy muy exigente porque tengo mucho respeto por el oficio y por la novela negra. No termino un libro hasta que estoy satisfecho. Le doy muchas vueltas; en esta novela puede haber ocho o nueve versiones distintas, con cambios en la estructura hasta que ha quedado como quería.
Has estado en la Feria del Libro de Madrid. ¿Cómo ha sido la experiencia?
Ha sido maravillosa. Cuando juegas vas a Murcia, Molina o Lorca, juegas en casa porque la gente te conoce. Pero en la Feria del Libro de Madrid iba con cierto miedo por la respuesta del público. Sin embargo, ha sido espectacular; he vuelto lleno de energía.
Como presidente de Palin y director de la Feria del Libro de varias ciudades de la Región, ¿cómo ha influido en tu escritura estar en contacto con tantos escritores de renombre?
Me permite conocer los entresijos del oficio, cómo se construyen las novelas. Cada autor tiene su método, pero puedes aprender de todos, tomar elementos y adaptarlos a tu forma de trabajar. Además, mi trabajo implica leer mucho, y eso te da técnica y herramientas.

- Jesús Boluda en la Feria del Libro de Madrid