MURCIA. Antonio Banderas se fijó en él para interpretar a uno de los protagonistas de su musical Godspell y le nombró director residente del mismo. Ese papel, el de Judas, ha llevado al cartagenero Hugo Ruiz a estar nominado actualmente en los Premios Talía como Mejor Intérprete Masculino de Teatro Musical. Mientras sigue cosechando reconocimientos por este trabajo, este joven artista -que estudió en los Maristas y dio sus primeros pasos de baile en la academia de Carmen Baños- se encuentra enfrascado en otro proyecto que dará mucho que hablar: un musical con las canciones de Alejandro Sanz, que se llama El alma al aire y en el que propio cantante madrileño ha estado muy involucrado.
"¡Muy fuerte!", es lo que exclama Hugo cuando habla de su experiencia al trabajar con una estrella de Hollywood que ha resultado ser de lo más cercano y se refiere a "todo lo que me está ocurriendo". Detrás hay "mucho curro", pero también que "la vida me ha acompañado", señala este artista de musical. También lo ha hecho su familia, que le ha animado desde que era un niño de 10 años al que le gustaba cantar como a su padre.
Ahora, no solo participa en importantes musicales (Gypsy, El fantasma de la Ópera, Matilda, Tina, Billy Elliot...) y ha realizado trabajos en cine y televisión (Explota, explota; Servir y proteger); también es profesor de Interpretación Musical en la Escuela Superior de Artes Escénicas de Málaga (ESAEM). Además, ha recibido el Premio Broadway World Spain a mejor actor de reparto y fue profeta en su tierra con el Premio Kairós en la categoría de Teatro Musical.
Murcia Plaza habla sobre su trabajo y su trayectoria con un Hugo Ruiz, quien transmite entusiasmo y pasión por una profesión que, como señala, también es muy exigente.
Después de recibir en tu Región el premio Kairós de Teatro Musical por tu participación en Godspell, has sido nominado en la misma categoría, y a nivel nacional, en los Talía. ¿Cómo estás recibiendo estos reconocimientos por tu papel de Judas en el musical de Antonio Banderas?
Pues la verdad que estoy súper agradecido y me siento abrumado. Es verdad que el proceso de creación musical de Godspell ha sido largo y complicado. Antonio Banderas tenía muy claro la dirección de este musical con el que quería generar algo nuevo, que nunca se hubiese hecho para justamente este personaje. Y es verdad que nos la jugamos mucho haciendo una cosa muy distinta. Sentir ese reconocimiento con algo en lo que nos volcamos y que para nosotros ha sido algo tan especial, la verdad es que es un regalo muy fuerte.
Has interpretado al villano más villano de toda la historia. ¿Cómo se enfrenta uno a un personaje que sabes que no despierta muchas simpatías?
Nosotros quisimos buscar en qué conectaba este personaje conmigo. Porque más allá de ser el gran villano de la historia, era interesante trabajarlo también como un ser humano más, con unas debilidades y fragilidades que le llevan a actuar así. El personaje se mueve por la envidia, por no saber incluirse dentro de un grupo, por querer lo que otros tienen y él no puede... Y, aunque al final busca el perdón, el mal ya está hecho. Quisimos mostrar a un personaje más frágil que fuerte.
¿Cómo ha sido trabajar con Antonio Banderas?
Estoy súper contento porque el año pasado ya estuve con él en el musical de Gypsy. Es un regalo trabajar con un director que también es actor por la forma de comunicarse, ya que él entiende a la persona que tiene delante. Sabe que no todos los días apareces igual en la sala de ensayo, que no todos los días entras igual al teatro. Y de verdad que es una persona con una humanidad y con una sensibilidad que me he encontrado muy pocas veces en mi vida. Si lo pienso, ¡es muy fuerte! Porque yo me presenté hace dos años a la audición de Gypsy pensando: "Voy, estoy un rato y conozco Antonio Banderas”. Y fíjate. Es de las personas más terrenales que me he encontrado trabajando en esto. Piensas en alguien conocido mundialmente, que ha trabajado en Hollywood, en Broadway... y de repente te encuentras a un tío súper cercano, humano, que le mueve lo que está haciendo. Además, él no busca sacar beneficio de sus musicales, sino hacerlo bien y disfrutar con nosotros. Es un regalo.
Un musical hecho a partir de los temas de Alejandro Sanz
- Hugo Ruiz -
Estas cosechado estos reconocimientos por Godspell, pero ahora ya estás con otro proyecto que también va a dar mucho que hablar. Cuéntanos.
Estoy empezando el musical de El alma al aire, con canciones de Alejandro Sanz, que se estrenará en el Teatro Coliseo de Madrid el 1 de octubre y con el que estoy súper ilusionado. Estamos todavía en las primeras etapas. De hecho, ahora mismo estamos empezando con ensayos. Es una creación desde cero, con canciones de un cantante que ha marcado mi infancia como es Alejandro Sanz, ya que lo escuchaba mucho en mi casa. Todo se está versionando y teatralizando mucho. El equipo es increíble, con muchos premios, y están consiguiendo que todo encaje como si el musical hubiera sido compuesto así desde el principio.
La historia transcurre en un pueblo de Cádiz, al que llegan forasteros. Tengo un personaje muy bonito que se llama Jamie, un americano que viene de Los Ángeles buscando olas, muy ligado al mar y a la naturaleza. Conecta con una de las protagonistas, Sandy, pero ella odia estar en ese sitio mientras que yo estoy enamorado del lugar. Aunque ella no habla inglés, es muy bonito que podamos conectarnos sin poder comunicarnos del todo.
¿Cómo te decidiste a ser actor de musical, donde hay que cantar, bailar y actuar?
Yo lo tuve muy claro desde pequeño. Soy de Cartagena y empecé a los diez años. A mi padre le encanta cantar y de ahí nació mi interés. Estuve en el programa Veo Veo de Teresa Rabal y empecé a estudiar canto. Mis padres me ofrecieron complementarlo con la danza. A los 18 años me fui a estudiar a la ESAD de Murcia, terminé a los 21 y ya me vine a Madrid. Se me fueron abriendo ventanitas. He tenido la suerte de que empecé a currar pronto y he seguido así hasta ahora.
No siempre es una carrera fácil de elegir...
Totalmente. De hecho, empecé matriculándome en Empresariales para compaginarlo… pero no duré nada. Creo que fui un día. Descubrí este universo que me encantaba y supe que era lo mío. He tenido la suerte de contar con el apoyo de mi familia, que es fundamental. He estado súper acompañado por ellos. Me siento muy afortunado de poder trabajar en lo que me apasiona, porque aunque me lo he currado mucho, la vida me ha acompañado.
¿A dónde te gustaría llegar?
Este año, con Godspell, han pasado muchas cosas, ha sido muy intenso. Además de dar clases en la Escuela Superior de Artes Escénicas de Málaga, Antonio me propuso ser director residente del musical, por lo que estuve compaginando funciones, dirección residente y las clases en Málaga, trabajando 24/7. Se ha abierto un universo nuevo que no esperaba entre actuar, dirigir y enseñar. Me gustaría seguir combinando esas tres cosas.
¿La preparación física y mental es muy exigente?
Totalmente. Es como un deportista de élite. Hay una exigencia vocal, física y emocional muy grande. Todo lo que haces durante el día influye en la función. También tienes que hacer deporte. Sabes que lo que hagas en tu día va a condicionar cómo vas a estás en la función: más o menos cansado, mejor o peor vocalmente... Creo que no se ve lo exigente que puede llegar a ser esta profesión. Porque, además, tienes que mantener viva la obra cada día, aunque tú no estés igual y te haya pasado cualquier cosa ese día. Es complejo a nivel físico y emocional.
¿Vienes mucho por Cartagena?
Este verano iré sin falta, que mis padres tienen una casita en Cabo de Palos y me gusta mucho ir.

- Hugo Ruiz -
