LA UNIÓN. El Festival Internacional del Cante de las Minas vivió una jornada este lunes que quedará grabada en la memoria de los asistentes por la intensidad de las emociones vividas y por el reconocimiento a dos figuras que han contribuido de manera excepcional a la difusión de la cultura y el arte. Los Castilletes de Oro, máxima distinción honorífica del festival, fueron entregados al programa 'La Revuelta' -recogido por uno de sus directores, Ricardo Castella- y al periodista murciano Carlos del Amor, dos galardones ampliamente merecidos que el público recibió con una larga y cálida ovación.
En el caso de 'La Revuelta', el reconocimiento pone en valor la proyección que el popular programa ha dado a la cultura en la televisión nacional, acercando el arte, la música y la creación contemporánea a millones de espectadores con un formato fresco y cercano. Por su parte, Carlos del Amor, periodista y escritor, ha dedicado gran parte de su trayectoria profesional a divulgar la cultura desde RTVE. Su sensibilidad para narrar historias, su defensa del patrimonio artístico y su capacidad para acercar la cultura al gran público lo han convertido en una de las voces más respetadas del periodismo cultural español.
Fue una tarde cargada de emoción que no dejó indiferente a nadie. El Antiguo Mercado Público de La Unión volvió a convertirse en el corazón del flamenco, acogiendo a un público que llenó por completo el recinto para disfrutar de una programación de primer nivel.
Uno de los momentos más esperados llegó con la actuación de Yerai Cortés, que volvió a demostrar por qué está considerado uno de los grandes referentes de la guitarra flamenca actual. Con un Mercado Público completamente abarrotado, el guitarrista conquistó una vez más la denominada Catedral del Cante con una actuación magistral, llena de fuerza, sensibilidad y virtuosismo. Tras concluir su concierto, Yerai Cortés descubrió su nombre en la Avenida del Flamenco, a los pies de la Catedral del Cante, incorporándose así al selecto grupo de artistas que han dejado su huella para siempre en la historia del Festival Internacional del Cante de las Minas.
Y cuando parecía que la noche había alcanzado su punto culminante, la madrugada continuó en el Almacén del Festival, donde Ofelia Márquez puso el broche de oro con una actuación que mantuvo viva la esencia del flamenco hasta altas horas, cerrando una jornada que volvió a confirmar que el Festival Internacional del Cante de las Minas sigue siendo el gran referente mundial del arte jondo.