El murciano que le enderezó el sombrero a John Lennon de un melocotonazo

Murcia Plaza Cultura

1 / 6
Suscríbe al canal de whatsapp

Suscríbete al canal de Whatsapp

Siempre al día de las últimas noticias

Suscríbe nuestro newsletter

Suscríbete nuestro newsletter

Siempre al día de las últimas noticias

MURCIA. Hay personas que necesitan toda una vida para conseguir cinco minutos de gloria. A Alfredo Marín le bastó un melocotón.

Y ni siquiera tuvo que comérselo.

Ocurrió en Madrid, cuando cuatro muchachos de Liverpool llamados John, Paul, George y Ringo estaban poniendo patas arriba a medio planeta. Alfredo era entonces uno de aquellos jóvenes murcianos que habían descubierto que el mundo podía cambiar de aspecto con una guitarra eléctrica, un flequillo convenientemente colocado y tres minutos de canción.

Los Beatles actuaban en España y Alfredo Marín fue uno de los dos murcianos que tuvieron la fortuna de verlos en directo en Madrid.

Aquello ya habría sido suficiente para contárselo durante el resto de su vida a hijos, nietos y a cualquiera que tuviera paciencia para escucharlo.

Pero Alfredo decidió, involuntariamente, mejorar la historia.

Porque aquella noche no se limitó a ver a los Beatles.

Le lanzó un melocotón a John Lennon.

Conviene situarse en aquellos años para comprender la magnitud del asunto. Hoy cualquiera puede fotografiar a su ídolo, grabarlo con el teléfono y subirlo a las redes sociales antes de que termine la canción. Entonces ver a los Beatles era casi como contemplar la llegada de unos extraterrestres.

Y Alfredo estaba allí.

John Lennon apareció con un sombrero cordobés que, por lo visto, no terminaba de llevar correctamente colocado.

Aquello debió de preocupar profundamente al joven murciano.

No sabemos si fue una decisión meditada, un impulso juvenil o una de esas estupideces maravillosas que solo se cometen cuando uno tiene pocos años y ninguna intención de pasar a la historia.

El caso es que Alfredo tenía un melocotón.

Y John Lennon, un sombrero mal puesto.

El resto lo hizo la física.

El melocotón salió disparado y alcanzó al Beatle. Y, según cuenta el propio protagonista, tuvo además una consecuencia inesperadamente útil: el sombrero quedó derecho.

Objetivo cumplido.

De modo que Murcia puede presumir de haber aportado a la historia de los Beatles algo que probablemente Liverpool desconocía: un improvisado especialista en estilismo a distancia mediante fruta de temporada.

Pero sería injusto recordar a Alfredo únicamente por aquel proyectil vegetal.

Porque él también perteneció a esa primera generación de músicos que comenzó a escribir la historia del rock en la Región de Murcia.

Fue bajista de Los Jaguars de Cieza, uno de aquellos grupos pioneros que, cuando todavía resultaba difícil encontrar instrumentos, amplificadores o lugares donde ensayar, decidieron que ellos también querían hacer aquella música que llegaba de Inglaterra y Estados Unidos.

Eran otros tiempos.

No había tutoriales, internet ni tiendas en las que uno pudiera escoger entre cincuenta modelos de guitarra. Muchas veces había que buscarse la vida, aprender mirando, escuchar discos una y otra vez e intentar descubrir cómo demonios conseguían aquellos sonidos.

Alfredo estuvo allí.

Pero el muchacho que había visto a los Beatles en Madrid guardó durante décadas una pequeña deuda consigo mismo.

Le faltaba Liverpool.

Había conocido a los Beatles cuando eran un fenómeno mundial, pero todavía tenía pendiente conocer las calles donde habían empezado a serlo todo.

Y hace unos meses decidió que ya estaba bien de esperar.

Sesenta años después de aquel encuentro madrileño, Alfredo Marín puso rumbo a Liverpool.

Esta vez, afortunadamente, sin melocotones.

Y se paseó por la ciudad como Pedro por su casa.

  • Alfredo Marín en The Cavern Club -

Visitó The Cavern, aquel sótano convertido en santuario de la música popular; caminó por Penny Lane; recorrió calles y lugares relacionados con John, Paul, George y Ringo y buscó las huellas de aquellos cuatro muchachos que, sin saberlo, terminarían cambiándole también la vida a un joven bajista de Cieza.

Debió de ser una sensación extraña.

Porque Alfredo no llegaba allí como un turista cualquiera.

Mientras otros visitantes descubrían la historia, él podía recordar el momento en que aquella historia todavía estaba sucediendo.

Había visto a los Beatles.

Había escuchado sus canciones cuando eran nuevas.

Había formado su propio grupo siguiendo aquella revolución musical.

Y, además, podía permitirse un privilegio que muy pocos visitantes de Liverpool poseen: contemplar una fotografía de John Lennon y pensar tranquilamente:

A ese le enderecé yo una vez el sombrero.

Hay viajes que sirven para conocer lugares.

Otros sirven para cerrar círculos.

El de Alfredo pertenecía a los segundos.

Aquel joven de Cieza, que un día viajó a Madrid para ver a cuatro muchachos de Liverpool terminó, más de medio siglo después, recorriendo las calles donde había comenzado todo.

The Cavern, Penny Lane y los rincones que forman parte de la mitología beatle dejaron de ser nombres escuchados en canciones, libros o conversaciones para convertirse en lugares reales bajo sus zapatos.

  • Alfredo Marín en Penny Lane -

Quizá mientras caminaba por Liverpool pensara por un momento en aquel muchacho que había sido.

El bajista de Los Jaguars.

El joven que consiguió una entrada para ver a los Beatles.

El fan que, llevado por la emoción, agarró un melocotón y lo lanzó hacia el escenario.

No consiguió una fotografía con John Lennon.

Ni un autógrafo.

Ni estrecharle la mano.

Pero consiguió algo bastante más difícil de olvidar.

Le dio un melocotonazo.

Y, para mayor gloria de la historia del rock murciano, le dejó el sombrero perfectamente colocado.

Sesenta años después, Alfredo Marín llegó por fin a Liverpool.

Paseó por sus calles, entró en The Cavern, estuvo en Penny Lane y recorrió los lugares donde nació la música que marcó buena parte de su vida.

Podía regresar tranquilo a Murcia.

La deuda estaba pagada.

Aunque, por si acaso, espero que en Liverpool nadie le preguntara por el melocotón.

  • Alfredo Marín en el Museo de Los Beatles -

 

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo