El Mar Menor y dos errores toponímicos: Laguna y Palos

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MURCIA. El Mar Menor tiene problemas. El principal es que, por sí solo, tiene el mal destino de desaparecer. Miren si no, la Torre del Negro antañazo era casi lindante con la orilla. Observen el mapa hoy. Idem más, las dos puntas, la sur, entre Los Belones y Cabo de Palos era zona palustre, hoy son tierra firme. Y de ahí viene el nombre del Cabo. Allí hay faro desde tiempos ancestrales. Los fenicios lo necesitaban para quebrar la costa en sus cabotajes. Y los romanos, por el hecho de tener que drenar todo ese pico sur, por delante de Playa Honda, para ir de Cartagena al cabo, llamaron a ese cabo, Cabo de Palos, de palustre, por el camino drenado, que tanto les costó abrir.

Así pues, Palos, de Cabo de Palos no viene de la amplia depresión que hoy ocupa el Mar Menor, sino de aquel camino abierto entre fangos y saladares que se hundían al paso de hombres y de bestias. Buena la tendríamos, si todo el Mar Menor fuera palustre: cienos, barros negros, fauna inmunda... Y enfermedades a barullo por toda la costa y comarca. A lo que hoy es Mar Menor, los romanos lo llamaron sinus, no palus. Sinus es golfo, golfo más ancho que profundo. Y Palus es eso: ciénaga. ¿Y por qué seno, si el Mar Menor es cerrado? Porque entonces no estaba cerrado todavía. Las arenas de Guardamar que enviaban sus contingentes anuales hasta chocar con Cabo de Palos, aún no habían terminado su tarea, y el Monte Blanco (ex Blanco, hoy), El Galán (Romano, hoy), el Pedrucho, la rara y ancha isla plana de El Estacio, Las Encañizadas, y La Llana eran sucesos secos entre las mayoritarias aguas que entraban y salían libres del Mar Menor llamado hoy. Por eso era sinus.

Y por eso el Mar Menor no es una laguna; ni laguna salada siquiera. Es un mar interior costero. A la Albufera de Valencia la han creado las desembocaduras del Júcar y del Turia, aguas dulces, a las que han cerrado su salida al mar. Por eso se puede plantar arroz allí. Al Mar Menor lo ha creado el Mar Mayor, que exige seguir criando a su hijo, que es el Mar Menor. El Mar Mayor es lo que hay entre Palos, Hormigas, Grossa, Farrallón y La Llana. Más allá es Mediterráneo. El Mar Menor, dicho queda arriba, tiene vocación suicida, si se le corta su cordón umbilical múltiple de Marchamalo, Estacio y Encañizadas. Esas bocas aportan lo que siempre aportó el Mar Mayor: agua salada sin límite. Y, ojo, esos canales son de ida y vuelta. Cuando entra agua en superficie, sale la interior por el fondo. Y viceversa. De cerrarse todas, seguiría el proceso que se iniciara encenagándose, aún más, las puntas norte (Pinatar) y sur (Playa Honda), y, poco a poco -geológicamente hablando-, con la parva ayuda del Albujón, acabaría desecándose. Para evitarlo está el siempre materno Mar Mayor.

En resumen: ni es laguna (lacus), ni fue zona palustre (palus). Es Mar Interior conectado al Exterior. El nombre de Cabo de Palos no tiene nada que ver con el Mar Menor, sí con su punta sur, que, al secarse, se “empalustrizó”. Sólo la punta sur. Cuidemos la denominación que, a lo mejor, es el mejor principio para resolver todo.

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