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El ARQVA de Cartagena recibe el mayor tanque de España para tratar restos arqueológicos marinos y trabajar en el barco fenicio 'Mazarrón II'

El laboratorio ARQVAtec es uno de los más avanzados en arqueología subacuática de Europa y el único reconocido en el Registro de Buenas Prácticas de la UNESCO

  • Tanque llegado al ARQVA para el Mazarrón II
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CARTAGENA. El Museo Nacional de Arqueología Subacuática de Cartagena (ARQVA), de titularidad estatal, ha incorporado en su laboratorio ARQVAtec un nuevo tanque para el tratamiento de materiales arqueológicos de origen subacuático. Es el mayor depósito de estas características en España, con unas dimensiones internas de 6,5 metros de largo, 2,5 metros de ancho y 1,5 metros de alto. Fabricado en acero inoxidable, el tanque integra sistemas de filtrado y calefacción, esenciales en los distintos procesos de conservación.

Su adquisición responde a las necesidades del proyecto de extracción y tratamiento del pecio fenicio ‘Mazarrón II’, actualmente en proceso de conservación en Cartagena, según ha informado el Ministerio de Cultura.

Hasta ahora, los restos de la embarcación fenicia, una de las mejor conservadas del mundo y datada entre finales del siglo VII y principios del IV a. C., se han desalinizado en diferentes tanques y piscinas de ARQVAtec. El nuevo equipamiento permitirá realizar de forma unitaria la fase de impregnación con polietilenglicol (PEG), un proceso clave para sustituir el agua de la madera y garantizar su estabilidad. Este tratamiento conjunto mejorará el control de las disoluciones y la uniformidad final en la coloración de las maderas tratadas.

El proceso de conservación incluye también la desalación de las maderas, su impregnación con materiales sintéticos y, como fase final, la liofilización. Para ello, el Ministerio de Cultura ha puesto en marcha la adquisición de un equipo de liofilización de gran tamaño con una inversión de 1,2 millones de euros, cuya llegada está prevista para finales de año. Este sistema permitirá deshidratar la madera de la nave y garantizar su conservación, respetando su integridad.

Refuerzo de equipamiento

La adquisición de este tanque, que ha permitido seguir reforzando el equipamiento de ARQVAtec, ha supuesto una inversión de 171.215 euros procedentes del Plan Nacional para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático y su adjudicación, tras concurso público, ha recaído en la empresa cartagenera Mecánicas Bolea.

Esta incorporación se suma a los refuerzos de material que se han hecho en los últimos años para hacer frente a la consolidación y tratamiento de los fragmentos del ‘Mazarrón II’ que, tras su extracción entre septiembre y noviembre de 2024, han sido asumidos por ARQVAtec.

Tras su uso en el proyecto actual, el depósito se destinará a otros tratamientos de conservación de patrimonio cultural subacuático procedentes de distintas partes del territorio, como es el caso del pecio mallorquín ‘Ses Fontanelles’, lo que refuerza el papel de este laboratorio como centro de referencia estatal.

ARQVAtec es uno de los mejores y más avanzados laboratorios de arqueología subacuática de Europa, y el único reconocido en el Registro de Buenas Prácticas de la UNESCO relativas al Patrimonio Cultural Subacuático. Cuenta con infraestructura específica para realizar tratamientos de conservación de grandes lotes de material arqueológico o piezas de grandes dimensiones, frecuentes en arqueología subacuática. Está dotado con tanques de tratamiento de desalación, impregnación y electrólisis, mesas de lavado, grúas y elementos de manejo de grandes cargas y otros equipamientos específicos, que se distribuyen en los 1.000 metros cuadrados que ocupa el laboratorio.

Una nave del siglo VII a. C. con su cargamento

El pecio ‘Mazarrón II’, localizado en 1995 en la playa de la Isla se conserva prácticamente completo junto a su cargamento. Tras su hallazgo, fue nuevamente enterrado y protegido con una estructura metálica para garantizar su preservación. Entre 1999 y 2001 se extrajo y documentó su cargamento, compuesto por lingotes de plomo, un ánfora, un molino de mano, cabos y otros elementos de a bordo.

El yacimiento constituye un testimonio excepcional de navegación fenicia. Documenta por primera vez las rutas marítimas de explotación metalúrgica en la península ibérica, así como aspectos de la construcción naval y la vida a bordo en el siglo VII a. C. Tras décadas protegido in situ, un comité de expertos acordó en 2022 su extracción cuya ejecución se llevó a cabo en 2024. Actualmente, el barco se somete en ARQVAtec a los procesos necesarios para su conservación.

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