MURCIA. Dormir la siesta en el Palacio Almudí de Murcia mientras el premiado escritor Miguel Ángel Hernández lee algunos fragmentos de su libro El don de la siesta; hacer yoga o escuchar música en las ruinas de Verónicas; realizar rutas por la huerta, por el río o por diferentes barrios de la ciudad; conocer edificios públicos como el Moneo o el Palacio Consistorial como nunca antes se había podido hacer; o asomarse al interior de viviendas privadas donde reputados arquitectos han dejado su sello personal. En total, el festival Open House Murcia -que se celebrará del viernes 13 al domingo 15 de marzo- ofrecerá más de 300 actividades en 60 ubicaciones diferentes, para las que se llevarán a cabo 320 pases.
Contemplar el intenso programa que se ha preparado para la segunda edición del Open House Murcia puede abrumar por la amplísima oferta, pero que "nadie se asuste", señala la arquitecta Laura Ortín, una de las organizadoras, ya que "hay una Mucia para cada uno". Y es que son tantas las actividades programadas que "todos podrán encontrar la que se ajuste más a sus gustos, ya sea el yoga, la música, si tienes niños...".
Sin duda, una de las actividades que más éxito tuvo en la primera edición -en la que se recibió a 9.000 personas a pesar de la lluvia- son las visitas a edificios públicos -como el Palacio Almudí o Las Claras, el teatro Romea, la Escuela de Arte Dramático o el Palacio Almudí, entre otros-, así como a oficinas, iglesias, negocios, restaurantes y, sobre todo a viviendas particulares que asombran a sus visitantes. Serán en total 39 espacios arquitectónicos de Murcia los que abrirán sus puertas durante el festival que sitúa a Murcia dentro de las cincuenta ciudades del mundo que celebran esta gran fiesta que pone el foco en la arquitectura y el urbanismo que hacen mejor la vida de sus habitantes.

- Casa Melón -
- Foto: LLUÍS BORT
"Todo lo que está incluido en el programa son joyitas que tenemos en Murcia, por las que pasamos muchas veces sin detenernos y que nos abren las puertas estos días", ha apuntado la arquitecta Gema González, presidenta del Open House Murcia, quien añade que aunque estén las reservas agotadas para algunas actividades, se dejará siempre un 20 por ciento del aforo para los que vayan a hacer cola directamente. Asimismo, aconsejó que además de los edificios y casas que se pueden ver en el centro de la ciudad, merece la pena visitar aquellas que se encuentran más en la periferia y que pueden pasar más desapercibidas.
Para llevar a cabo esta ambiciosa segunda edición, Open House Murcia tiene detrás a más de doscientos arquitectos, diseñadores y voluntarios, que acompañarán las visitas. A veces serán los propios arquitectos los que hablen de su obra y otra los trabajadores del espacio. Cabe destacar, por ejemplo, que el arquitecto Juan Antonio Molina vendrá expresamente de Barcelona para guiar una de las rutas por la ciudad.
Entre las propuestas destacan la visita al Edificio Moneo y la Casa Consistorial de la mano del arquitecto Salvador Benimeli; el yacimiento de Madina Mursiya con el arquitecto Francisco Guerao; el centro cultural de Las Claras con Ana Ruiz Abellón, el Centro Escénico Pupaclown con Vicente Martínez Gadea y Cristina Rodrigo de la Casa, y la la iglesia de San Esteban con Félix Santiuste de Pablo. Entre las viviendas particulares se puede encontrar la premiada Casa Melón en Vistabella, el ático Azul Egeo en Menéndez Pelayo o un piso en los Nueve Pisos, entre otras muchas. El centro de salud mental de San Andrés, la ESAD, el Parque Científico de Murcia, la clínica dental Muñoz, el restaurante Tandem, el estudio del tatuador Ganga en El Palmar, una rehabilitación en un huerto de limones, o el bar Todo Passa Club serán otra de las paradas del extenso programa que también cuenta con la interesante propuesta urbana del nuevo colectivo Bestia Parda.