MURCIA. Color, trazos, miradas, arquitectura, contrastes... Las obras de cuatro artistas de la Región se dan cita en la Biblioteca Regional de Murcia (BRMU), que entre sus muchas actividades culturales no se olvida de los pintores murcianos, protagonistas de un ciclo que arranca este jueves 5 de noviembre, a las 19.00 horas, con la muestra Ekhos. Los pinceles de Alfredo López, Carlos Montero, Joaquina Sánchez Dato y Lucas Brox son los encargados crear este primer diálogo entre el exceso y la ausencia, en una conversación cargada de matices y con una armonía que se construye entre sus diferentes estilos y técnicas.
"Desafíos del ruido desde cuatro voces pictóricas", titula el texto que acompaña a la muestra Enrique Mena, quien destaca el hecho de que "la Biblioteca Regional de Murcia haga coincidir a cuatro genuinos pintores, avalados por una experiencia más que consolidada, unidos a concursos y premiados en multitud de certámenes, así como muestras. También a su excelente relación en la manera de pensar la pintura, que los cuatro artistas comparten, así como servir de transmisores a alumnos que reciben conocimientos por medio de sus talleres, academias, incluso desde la docencia reglada en el caso de Alfredo López".
"El terreno que pisan por esta exposición trata algo tan universal y unido a autores clásicos como el silencio, el ruido y la memoria", apunta Enrique Mena, quien se refiere a "un tiempo que sucede y se convierte en pasado pero que las artes pueden rescatar, como así refleja entre las bellas arquitecturas de sus cuadros Carlos Montero, una ausencia que no es plena porque persiste la magnificencia de lugares mágicos que debido a su escala y estética parecen entonar melodías en esas percepciones espaciales de silencio".
Asimismo, dice, "el arte se convierte en un aliento y encuentra su rendija ante el desasosiego del mundanal ruido sumergido en un acelerado hiperconsumo, los riesgos medioambientales, entre otros conflictos, como en el cuadro La música de Erich Zann de Lucas Brox, música hipnótica del anciano músico como protectora ante lo desconocido".
"La distorsión urbana es convertida en una metáfora del concepto de 'macdonalización' que tiende a una homogenización, y cuya frialdad es tratada en los cuadros de Alfredo López, como sus aisladas figuras frente al bullicio cercano o el ensordecedor ladrido de unos perros que simbolizan la maltrecha sociedad que se aleja por momentos del civismo, que por el contrario contrastan con la calma espiritual de aquellos espacios sagrados de Carlos Montero, con una idea de retiro y camino al sosiego respirado en sus propias vidrieras o cúpulas", añade.
Para llamar la atención sobre como Sánchez Dato se inclina "hacia una ternura sin vicios en sus Fantasías que viajan a la infancia, al más tranquilo reposo del alma, en la senda virtuosa de nuestro interior más puro, una imaginación acompañada de animales, signo de admirable libertad de pensamiento, cuyos 'Ekhos' invitan a que el adulto busque una gran alma y verdadera dicha".
Estos cuatro pintores "de vertiente figurativa con una evolución un tanto brumosa de sus atmósferas casi misteriosa -manifiesta también Enrique Mena-, mantienen un diálogo de entrega a sí mismos, de confianza por lo que crean, en un silencio que se apodera de las escenas, un silencio que resuelve desde nuestro interior". Y cuyos Ekhos se podrán escuchar en la BRMU.