MURCIA. La muerte cambia de rostro según el lugar del mundo, pero el dolor que deja una ausencia tiene algo de universal. De esa idea parte ‘Óbito’, el nuevo espectáculo de Yoel Vargas, que llega este sábado al Teatro Circo de Murcia (TCM) para convertir el duelo en movimiento y recorrer, a través del flamenco, la danza y la música contemporánea, distintas maneras de enfrentarse a la pérdida.
Vargas -reconocido en 2023 con El Desplante, el máximo galardón de danza del Festival Internacional del Cante de las Minas- presenta una creación junto al músico y compositor Juan Manuel de las Heras que nace de un proceso de investigación. El proyecto busca ahondar en las diferentes formas culturales de entender la muerte y el duelo, pero también en aquello que permanece cuando alguien ya no está.
"Óbito no habla de la muerte, sino de cómo seguimos bailando después de ella", resume el propio creador.
La pieza propone así un viaje escénico por México, España, India, Taiwán y África, cinco territorios en los que la despedida adopta expresiones muy diferentes. El flamenco sirve como punto de partida y lenguaje común para dialogar con otras tradiciones, ritmos y formas de entender la pérdida.
El espectáculo arranca en México, donde la muerte se afronta desde la celebración del Día de los Muertos. El color, la memoria y la presencia simbólica de quienes ya no están construyen un primer paisaje en el que recordar se convierte también en una forma de celebrar la vida.
De México, ‘Óbito’ viaja hasta España, donde el duelo adquiere una dimensión más íntima y dolorosa. El cante, la oración y la música, con la soleá como una de sus principales expresiones, sirven para poner cuerpo y voz a una pérdida que se vive desde la recogida y la profundidad.
La tercera parada se sitúa en Asia, a través de dos momentos diferenciados. El primero se inspira en India, donde el cuerpo se convierte en protagonista de un rito de purificación y tránsito interior. El segundo se traslada a Taiwán, para abordar desde otra perspectiva el impacto de una muerte inesperada y la paralización que provoca la noticia de la pérdida, especialmente entre los jóvenes.
El viaje concluye en África, donde el duelo se transforma en una experiencia colectiva y física. El ritmo, la invocación, la energía y los distintos folclores convierten el dolor en catarsis y permiten liberar aquello que pesa para dejar espacio a una nueva etapa.
Flamenco y contemporaneidad

- Óbito, de Yoel Vargas. -
'Óbito' surge de la voluntad de Vargas de llevar el flamenco hacia nuevos territorios sin perder el vínculo con su tradición. La propuesta fusiona el lenguaje del baile flamenco con elementos de la danza contemporánea y una creación musical que bebe tanto de las raíces como de la vanguardia.
En escena, Vargas comparte la creación con Juan Manuel de las Heras, músico con una amplia trayectoria que ha trabajado en ámbitos muy diversos, desde la música clásica y la interpretación orquestal hasta el jazz, la música moderna y las propuestas experimentales vinculadas a la danza española.
De las Heras ha colaborado, entre otros proyectos, con compañías y creadores como Ángel Rojas, Ibérica de Danza, Marta Nogal y Daniel Ramos, además de participar en proyectos que buscan tender puentes entre distintos lenguajes musicales y la danza contemporánea.
Esa búsqueda de diálogo está también en el corazón de ‘Óbito’, una obra concebida como una experiencia sensorial en la que melodías, ritmos y movimiento se ponen al servicio de una reflexión sobre la pérdida.
Sobre Yoel Vargas

- Óbito, de Yoel Vargas. -
La trayectoria de Yoel Vargas está estrechamente vinculada tanto al flamenco como a la danza española contemporánea. Graduado por el Institut del Teatre en 2021, obtuvo el Premio Extraordinario de las Enseñanzas Profesionales de las Artes de Cataluña y ha recibido numerosos reconocimientos a lo largo de su carrera.
Entre ellos figuran la Medalla de Oro de Tanzolymp en Berlín en 2016, el Premio BNE-AISGE al bailarín sobresaliente en el Certamen Coreográfico de Madrid y el Premio Fundación Dávalos-Fletcher de la Convocatoria Nacional de Castellón, además del Desplante del Festival Internacional del Cante de las Minas, que recibió en agosto de 2023.
Con apenas 17 años comenzó a formar parte de la compañía de Manuel Liñán, con la que continúa trabajando, y ha llevado sus creaciones a escenarios de ciudades como Nueva York, Londres, Miami, México, Bogotá, Tel Aviv, Shanghái o Taipéi.
También ha trabajado con algunos de los principales nombres de la danza española actual, entre ellos Rafael Estévez, Valeriano Paños, Sara Cano, Emilio Ochando y Patricia Guerrero, y ha pisado escenarios como el New York City Center, el Hollywood Bowl o el Teatro Real.
En los últimos años ha compaginado su actividad como intérprete con la creación y la investigación. En 2024 fue investigador residente en La Aceitera, el Centro Coreográfico Canal y la Fira Mediterrània de Manresa, y también ha desarrollado trabajos como coreógrafo y docente en distintos conservatorios profesionales.

- Óbito, de Yoel Vargas. -