Chema Madoz muestra su 'trastienda' creativa en la Sala Verónicas de Murcia: "Sigo sorprendiéndome cada día"

Murcia Plaza Cultura

El Premio Nacional de Fotografía expone 'Interiores', donde reúne una gran videoproyección, instalaciones, más de medio centenar de fotografías y también bocetos, dibujos, objetos y maquetas

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MURCIA. Apabullado. Así se sintió Chema Madoz, Premio Nacional de Fotografía, cuando conoció la imponente Sala Verónicas de Murcia, donde este jueves (a las 19.00 horas) inaugura Interiores, una de las propuestas más originales de este fotógrafo de ideas en sus más de cuatro décadas de reconocida trayectoria. Comisariada por Sema D'Acosta, la muestra -que se podrá visitar hasta el 10 de enero- propone enigmas a raíz de objetos que son presentados como conceptos, en un juego de magia en el que el truco está en el propio espectador. Lo hace a través de una gran videoproyección, seis instalaciones -una de ellas específica para el particular espacio de la iglesia-, 16 fotografías de gran formato y medio centenar más de pequeño y medio formato, además de material inédito de estudio como cuadernos con bocetos, dibujos, collages, objetos y diferentes maquetas.

Artista y comisario presentaron la exposición este martes en la misma iglesia desacralizada que recibe al visitante con una gran obra/autorretrato del fotógrafo, una imagen en color -en contraste con el resto de su obra que, como le caracteriza, es en blanco y negro- y a escala real de una estantería que tiene en su estudio de Madrid, en la que se distribuyen objetos que forman parte del mundo interior, de "mi cabeza", de Chema Madoz. Estuvieron acompañados por la consejera de Cultura, Carmen Conesa, y el director general del ICA, Juan Manuel Cebrián.

Sema D’Acosta destacó durante la presentación el carácter singular de esta exposición, que invita a reinterpretar la obra del artista desde una perspectiva conceptual. "Es una de las propuestas más arriesgadas de los últimos tiempos, porque de algún modo viene a dar a entender al espectador que deberíamos aproximarnos a su trabajo asumiendo que es un artista conceptual”, explicó, subrayando que su lenguaje "trasciende el contexto de la fotografía".

En este sentido, incidió en la relación que Madoz establece con el público, al que concede un papel activo en la interpretación de sus piezas. "El espectador es al final el que activa el interruptor y el que es capaz de establecer una conexión mental con el artista", señaló, apuntando que el autor "da un paso hacia atrás" para que sea quien observa quien resuelva "un enigma, un trampantojo visual". Para D’Acosta, esa capacidad de generar diálogo convierte la exposición en una experiencia que va más allá de lo visual, en la que entran en juego "ideas, relaciones mentales, bagaje cultural y experiencia".

Por su parte, Chema Madoz coincidió en que es "una exposición bastante particular en la medida en que estoy mostrando elementos que nunca son parte, digamos, de la trastienda y que difícilmente se ven en público", destacando que se trata de materiales que forman parte de su día a día creativo. El fotógrafo detalló que su proceso creativo parte de una búsqueda constante de objetos y de las posibilidades que surgen al relacionarlos entre sí. "Hay todo un proceso que pasa por la búsqueda del objeto, pequeños bocetos y, en muchas ocasiones, el trabajo material para hacer esa especie de ensamblaje, a la hora de mezclar objetos de diferente procedencia", explicó. En este recorrido, la fotografía actúa como el resultado final de una idea previamente construida, cuyo interés no reside tanto en captar lo que ocurre fuera como en generar situaciones en su propio espacio de trabajo.

Universo creativo

  • Exposición de Chema Madoz en Verónicas. -

Madoz recordó también cómo su trayectoria ha evolucionado desde una fotografía más cercana a la captura de la realidad hacia una práctica más reflexiva y construida. "Empecé saliendo a la calle, haciendo capturas de todo aquello que me iba encontrando, pero de ahí paso a un momento de preparación de esas escenas que luego voy a captar", relató. Ese cambio le llevó a desarrollar un método más cercano al de la escritura: "En un intento de trabajar un poco en la misma medida que un escritor o un poeta que escribe en su propio espacio, es cuando encuentro el objeto y a partir de ahí se abre un universo prácticamente insondable".

Ese universo, añadió, sigue en expansión. "Sigo sorprendiéndome cada día, sigo encontrando asociaciones y descubriendo posibilidades que para mí hasta este momento eran inéditas", aseguró, destacando que esa capacidad de sorpresa es la que le impulsa a continuar investigando. "Es esa parte de aprender, de tomar conciencia con mi propio entorno, con el objeto, lo que me invita a seguir profundizando", añadió .

En cuanto a la evolución de su obra, el fotógrafo la definió como un proceso continuo, sin rupturas bruscas. "No hay grandes saltos ni cambios drásticos, pero sí hay una evolución en la medida de a qué objetos te vas acercando y cómo te acercas a ellos", explicó, señalando que su trabajo ha ido ampliando su campo desde objetos cotidianos hacia otros elementos como piedras, hojas, animales o maquetas . Un cambio que, aunque sutil, “supone un cambio de paradigma” en su forma de trabajar.

Relación con el espectador

  • Exposición de Chema Madoz en Verónicas. -

Mostrar esa "trastienda" ha supuesto también un desafío personal. "Siempre me ha ilusionado que haya magia en el trabajo, pero creo que si hay algo de magia es como doblemente, en la medida en que el truco siempre está a la vista para el espectador", reflexionó Madoz, para quien hacer visible el proceso no resta misterio, sino que genera una relación más directa con el público. 

En esa relación con el espectador, el artista reconoce un componente casi lúdico, cercano al cine o a la magia. "Hay algo de esa complicidad de estar dispuesto a dejarte engañar", señaló, subrayando que sus imágenes no buscan ofrecer respuestas cerradas, sino provocar interrogantes. De hecho, su propia obra, afirmó, funciona muchas veces en sentido inverso: "Presentas una afirmación a la que hay que encontrarle la pregunta".

La consejera de Cultura señaló por su parte que "lo que hace especial este proyecto expositivo único con el que Chema Madoz toma la Sala Verónicas es que vemos una buena representación de sus obras, pero también el proceso creativo de estas imágenes que siempre despiertan la fascinación de quien las contempla". Añadió que aunque su obra son fotografías de apariencia sencilla, su consecución pone en juego complejas relaciones conceptuales que trascienden lo formal y se articulan a partir de los significados. Con estas conexiones, Madoz lleva al espectador a lugares imprevisibles a través del oxímoron, las asociaciones semánticas y las paradojas visuales. Así, estimula el imaginario y activa la cultura de cada persona para hacerle pensar sobre lo que ve, sobre todo al yuxtaponer dos conceptos abstractos sin relación aparente que generan un tercero de carácter poético.

  • Exposición de Chema Madoz en Verónicas. -

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