Murcia Plaza Cultura

Las imágenes del interior de la Cárcel Vieja de Murcia que posiblemente nunca verás y de las que deja testimonio Chembos

El 'fotógrafo de ruinas' murciano también ha creado un archivo con los 'grafitis' de las paredes que se puede consultar libremente

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Cárcel Vieja de Murcia

Nombres, apodos, recuerdo al "amor de madre", corazones, símbolos religiosos, dibujos 'picantones', lugares de procedencia y frases filosóficas (como "vive como piensas porque si no pensarás como vives"). Los presos que pasaron por la Cárcel Vieja de Murcia dejaron su huella en las paredes de sus celdas, convertidas en páginas en blancos en las que poder expresarse. De estas manifestaciones deja testimonio el 'fotógrafo de ruinas' Chembos, quien durante los últimos cinco años ha documentado el interior de la antigua prisión provincial de la ciudad, que tras cuarenta años de abandono se encuentra inmersa en un proceso de rehabilitación y puesta en uso por parte del Ayuntamiento.

Chembos muestra en Murcia Plaza las últimas imágenes que ha captado -hace tan solo unas semanas-, asegurando que "ha sido un privilegio haber documentado su interior durante más de cinco años y enseñarlo al mundo". Porque este inquieto fotógrafo, que busca con su trabajo poner una lupa sobre el patrimonio abandonado, señala que "no sabemos qué va a pasar con la cárcel, qué se va a conservar y qué no". Él, ante la incertidumbre, ha decidido "documentar la totalidad de los grafitis de las celdas en detalle, de tal forma que si despareciesen misteriosamente se pudiera reconstruir la historia de sus paredes".

Chembos, como con todo su trabajo, quiere dar a conocer estos archivos en alta calidad a quien esté interesado. "Los comparto en la URL de mi perfil. Y ya seas curioso o investigador, podrás saber qué pasaba por las cabezas de los presos antaño", asegura. 

Este joven artista de la imagen señala, igualmente, que aunque "espero que se respeten la mayor cantidad de elementos de interés de la cárcel", hay algunos que considera tienen una especial importancia. Se trata de "los muros que rodean la prisión (de esto ya habló Huermur) y las marcas de balas de fogueo del falso techo del comedor de la primera planta (algo que nadie más ha investigado) y que casi con total seguridad pertenecen a las que la policía usó en el motín del 77 (para asustar a los presos que subieron al tejado)". "Esto es algo muy importante -añade Chembos-, porque en ese mismo techo se conserva un agujero tapiado (el cual romperían para fugarse) junto con marcas de manos en la pared (probablemente de apoyarse antes de intentar escapar) y las señales de las rejas en las que se apoyaron para subir. En mi opinión, este es uno de los elementos de más fácil conservación y más interesantes de cara a una futura rehabilitación. De un vistazo se entiende aquel acontecimiento y no hay que hacer nada, solo evitar destruirlo".

También considera de gran interés "las celdas de aislamiento de las tres alas de la prisión -donde fotografié los grafitis de los presos- y las celdas 'fuertes' de aislamiento, que literalmente son agujeros sin luz donde, según las marcas de las paredes, los presos podrían pasar hasta un mes entero (sin ver la luz del sol)".

Apunta, además, que "adicionalmente a esto (y por pedir), estaría muy bien que se revisaran el centenar de documentos manuscritos con nombres de presos y fechas cercanas a los años 50 que a fecha de enero continuaban tirados por el suelo. Y (por pedir más) podría adecuarse y adecentar el jardín del patio que da a correos en vez de talarlo por completo (como estaba contemplado). Actualmente ese jardín es casi un pequeño bosque con árboles de buen porte y tamaño, desarrollados durante casi medio siglo y que nadie conoce. Y (para finalizar) podría conservarse (en la medida de lo posible) los 'vis a vis' de madera (repletos de marcas de presos) y el panopticon (donde se controlaba las celdas)".

Esta es la "carta de deseos" de Chembos al Ayuntamiento de Murcia, que "será el responsable de devolver la cárcel vieja a la vida (o no). Así que pidámosle que lo haga bien".

Recibe toda la actualidad
Murcia Plaza

Recibe toda la actualidad de Murcia Plaza en tu correo