MURCIA. Alicia Catalán siempre andaba soñando, imaginando otros mundos y dibujando otras realidades. Tanto es así que su padre siempre le decía que había nacido para contar historias. Y así lo ha hecho a través de la ilustración y el body painting, llegando con los pinceles, el maquillaje y las palabras a un gran número de personas que la conocen como Kalon Bay. Prueba de ello es que cuenta con 580.000 seguidores en TikTok y 340.000 en Instagram. Ahora, esta joven creadora ha publicado su primera novela, El canto de las ballenas sin mar, bajo el sello editorial Suma de Letras.
La autora murciana cuenta en su debut literario como Vera, tras finalizar su grado en turismo, es aceptada como recepcionista en el Imperial Prague, uno de los hoteles de lujo más prestigiosos de Europa, donde vivirá "una historia inspiradora, de superación, amor y sensibilidad". Murcia Plaza charla con ella sobre esta novela que habla de sueños y que tiene la siguiente dedicatoria: "Para aquellos a los que alguna vez os han hecho sentir como peces fuera del agua: nunca os hizo falta agua para nadar".
Alicia, te conocemos sobre todo por tu faceta artística y especialmente por tus vídeos de body paiting. ¿Qué es lo que te ha llevado a escribir una novela?
Yo empecé con el body painting como un hobby, pero luego, como a la gente le gustó tanto, empecé a meterle un poco mi esencia. Comencé a integrar textos en esos vídeos, como una forma de contar historias. A raíz de eso, la editorial Suma de Letras contactó conmigo. Lo cierto es que yo, antes de pintar y ante de nada, leía mucho y uno de los sueños que tenía guardado era escribir una novela. Cuando se presentó esta oportunidad, al principio dije que no, porque es algo que admiro mucho y creo que no es fácil. No me lo he tomado a la ligera, para mí es algo muy en serio. Lo que me hizo decidirme fue que la editorial me dijo que me tomara el tiempo que necesitara, sin prisas, pudiendo ajustar plazos.
¿Y cuánto tiempo te ha llevado finalmente?
En total, desde que empecé con la idea, han sido dos años y pico. Pero no todo el tiempo estuve escribiendo. He tenido meses de parón. Terminé la novela en 2025, aunque ha salido en 2026, tras correcciones, revisiones y cambios. De tiempo efectivo de escritura han sido unos ocho meses.
¿La historia que cuentas en El canto de las ballenas sin mar ya te rondaba antes?
La historia de Vera tiene mucho de mí. Al final, un autor -sobre todo en su primera novela- tira mucho de su entorno, de experiencias cercanas y de sentimientos propios. Yo no he escrito cosas que no haya visto o vivido de alguna manera cercana. Desde el principio sabía que quería tratar el síndrome de la impostora y el tema de perseguir un sueño. Hay muchos personajes en distintos puntos de ese camino, y eso hace que cualquiera pueda identificarse con alguno.

- El canto de las ballenas sin mar -
¿A qué responde el título?
Quería un título que generase curiosidad, que no tuviera un sentido literal inmediato. La ballena en Praga está fuera de lugar, porque es una ciudad sin mar. Eso invita a preguntarse por qué. Es algo simbólico que se va entendiendo a lo largo de la historia. La dedicatoria habla de sentirse fuera de lugar, de no tener que encajar donde otros esperan y de que hay muchas formas de desarrollar tu potencial.
Ahora que el libro está publicado, ¿eres muy crítica contigo misma?
Soy autoexigente al máximo y eso no me lo voy a quitar nunca. El síndrome de la impostora es algo que te acompaña toda la vida. Yo estudié ADE, no tengo estudios en maquillaje ni arte. Todo lo que hago ha sido enseñarlo en redes y que la gente lo valore independientemente de los estudios. Siempre puede haber críticas, aunque tengo suerte y no recibo mucho hate. Aun así, ese sentimiento de impostora siempre está. Pero estoy muy tranquila con esta novela, estoy recibiendo mucho feedback. Y yo no la escribí para hacerme rica, es un proyecto personal. Mi objetivo era hacerlo bien y transmitir algo, como intento hacer siempre con mi contenido.
Dices que hay mucho de ti en esta obra. ¿Sientes que te desnudas más en esta novela que en redes? ¿Te hace sentir vulnerable?
Totalmente. He llorado muchísimo durante el proceso de escritura. Me he sentido incómoda escribiendo ciertas cosas que nunca había externalizado, incluso en personajes secundarios. Pensaba: "Madre mía, la gente lo va a leer". Hay cosas que no he contado nunca, pero están ahí. El libro tiene muchas reflexiones y emociones, y creo que eso es lo que más ha gustado. Mis seguidores me han dado la confianza para abrirme, pero aquí hay mucho más de mí que en cualquier otra cosa que haya hecho.
Tienes una gran cantidad de potenciales lectores. ¿Cómo han recibido la novela?
Tengo bastante comunidad lectora porque también hago contenido de libros. Todas las reseñas que estoy recibiendo están hechas con mucho cariño. Yo sabía que habría críticas negativas, porque es mi primera novela y nunca había escrito algo tan largo. Pero las reseñas en Amazon, Goodreads o Instagram están siendo muy bonitas. De lo más especial que me han dicho es que llevaban años sin leer y que han devorado el libro en pocos días. Incluso madres con niños han sacado tiempo para leerlo. Para mí eso es increíble: darles un momento de emoción o risa y sacarlos de la rutina.
¿Por qué sitúas la novela en Praga?
Porque estuve un año de Erasmus en República Checa y es más fácil escribir sobre lo que conoces. Praga es una ciudad muy especial, muy bonita, con cierto misterio. Encajaba con la magia de la historia.También es volver a una etapa muy bonita para mí. De hecho, Vera tiene dos compañeras de piso y eso está inspirado en mi propia experiencia. Esos personajes están basados en mis amigas del Erasmus. He hecho un mix de todas ellas.
La novela también tiene tu toque artístico...
La portada la he ilustrado yo, y también las ilustraciones interiores, una por capítulo. Son pequeñas porque el libro no es ilustrado, pero están ahí. Las representaciones de personajes que se ven en redes son de otra artista, Vero Navarro, y las usamos para firmas, pero no están en el libro.
Al final, tanto en redes como a través de la literatura se trata de contar historias...
Sí, por supuesto. Mi padre siempre me dice que he nacido para contar historias. Siempre he sido muy soñadora. Y poder hacerlo ha sido increíble. De hecho, creo que nunca he disfrutado tanto un proceso como el de escribir esta novela.
Entonces, ¿vendrán más?
Mi intención es seguir escribiendo. No será continuación de esta novela, porque esta es autoconclusiva, pero quizá haga algún spin-off de ciertos personajes.

- Alicia catalán Ródenas (Kalon Bay) -