Pocos artistas tienen la capacidad de conectar con el público como lo hizo Alejandro Sanz en la primera de sus dos noches en la Plaza de Toros de Murcia. Abarrotado el recinto murciano, Sanz no defraudó en una de las mejores noches del madrileño en Murcia. Ni siquiera el calor restó brillo a un espectáculo sobrio en su presentación, pero a la altura musical de uno de los grandes iconos de nuestra música.
Uno podría pensar que, después de tantos años y con una dilatada carrera, una de las más exitosas de la música en español, un concierto del artista madrileño sería más un ejercicio de nostalgia que de presente. Nada más lejos de la realidad. Se le nota vivo, sin esa mochila de tener que demostrar nada. Con esa sonrisa de pillo que siempre ha destilado, el artista repasó algunos himnos de su discografía junto a otros temas más recientes, sin que en ningún momento flaqueara el espectáculo. Si algo ha tenido Sanz a lo largo de sus más de 30 años de carrera es la capacidad de adaptar sus canciones al estado de su voz para que sigan sonando vigentes. Comenzó fuerte su primera noche en Murcia. Los primeros acordes de Desde cuándo desataron a un público entregado al madrileño desde la primera canción. Le siguió uno de los temas más queridos por el artista, dedicado a su hijo, como es Capitán Tapón.
La gira que pasó la noche de este miércoles, y tendrá su continuación este jueves, por la Plaza de Toros de Murcia no fue la mera presentación en directo del último disco del artista, titulado ¿Y ahora qué?. Fue, sobre todo, un homenaje a su carrera y a su público. Sabe el artista que la gente acude a sus conciertos para recordar por qué se enamoró de su música y por qué, más de 30 años después, sigue respondiendo fiel a su llamada.
A diferencia de otras giras, el repertorio incluyó sus grandes clásicos, como Por bandera, convertido en un alegato por la paz en estos tiempos de trincheras. Le siguió, esta vez sí, uno de los temas de su último disco, Bésame, que en la versión de estudio interpreta junto a su amiga Shakira. Sanz conformó un repertorio en el que fusionó canciones de pasado y presente junto a otras que han quedado en la memoria, aunque no se consideren clásicos de su repertorio. Así, A la primera persona fue otro de los temas que sonó en la calurosa noche murciana, que dio pie a bromas entre el artista y su público. Pese al calor, nadie estaba a disgusto ni quería que acabara la noche.

- Concierto de Alejandro Sanz en Murcia. -
- Foto: CPM IMAGEN
El último bloque de la noche estuvo reservado, ahora sí, a un ejercicio de pura nostalgia con sus clásicos por excelencia. Amiga mía, Y si fuera ella, Aquello que me diste, Quisiera ser, El alma al aire o Cuando nadie me ve fueron los temas elegidos por el madrileño para hacer viajar a su público por esas canciones que lo convirtieron en uno de los artistas más escuchados de la música en español. No es lo mismo o Lo ves sellaron esa nostalgia para que cicatrizara con ese himno que es Corazón partío.
Como su música, Alejandro Sanz sigue desafiando al tiempo y haciendo creer a los incrédulos que es eterno. El madrileño apeló al poder de la música en estos tiempos de polarización. Viva la música. Viva Alejandro Sanz.

- Concierto de Alejandro Sanz en Murcia. -
- Foto: CPM IMAGEN
