La movilidad en Cabo de Palos continúa siendo uno de los principales problemas pendientes. Verano tras verano, tanto vecinos como turistas se enfrentan a una misión que roza lo heroico: encontrar aparcamiento. Las medidas implantadas hasta ahora no han conseguido resolver el problema. Por ello, empresarios y vecinos trabajan ya en un amplio programa con el que pretenden dinamizar la actividad económica y mejorar la estancia tanto de los visitantes como de los residentes en el pueblo pesquero. “No es un proyecto empresarial disfrazado de iniciativa vecinal o ambiental. Tampoco es solo una reivindicación de los vecinos que ignore la realidad económica del pueblo. Son las dos cosas a la vez, porque en Cabo de Palos no se puede separar una de la otra”, apunta el documento en el que trabajan ambos colectivos.
Empresarios y vecinos señalan también que otro de los objetivos pasa por conectar Cabo de Palos con el Mar Menor y el Parque Regional de Calblanque. “El pueblo está desconectado tanto del Parque Regional de Calblanque como del Mar Menor, a pesar de que estos espacios se encuentran a apenas unos kilómetros. Este plan también posibilitaría una conexión real y coherente entre los espacios naturales que circundan Cabo de Palos, en aplicación de la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y de la Conectividad y Restauración Ecológicas (Orden PCM/735/2021) y de su desarrollo regional”, explican ambos colectivos.
Empresarios y vecinos consideran prioritario habilitar aparcamientos disuasorios. La idea es sencilla: que los coches se queden en las afueras del pueblo y que, desde allí, resulte fácil, cómodo y seguro llegar andando, en bicicleta o mediante un servicio de lanzadera. En concreto, el documento propone utilizar los terrenos ofrecidos por un vecino de la zona, los terrenos de la subestación y el aparcamiento actual. Desde estos espacios se habilitarían aceras, senderos y carriles bici adecuados, con sombra proporcionada por arbolado autóctono, que los conectarían con el puerto y el centro del pueblo. También se plantea aprovechar la vía pecuaria Colada del Mar Menor, de dominio público, como corredor verde y paseo ecológico para enlazar el Mar Menor, Calblanque y Las Amoladeras. A ello se sumarían puntos de alquiler de bicicletas, motos y patinetes eléctricos, así como paradas de lanzadera o un servicio de transporte entre los aparcamientos y el pueblo.
Por otro lado, advierten de que actualmente existen puntos del pueblo en los que cruzar la autovía resulta peligroso o directamente imposible para quienes se desplazan a pie o en bicicleta. No se trata solo de un problema de comodidad, sino también de seguridad. Entre las propuestas figura la construcción de pasos elevados desde Los Triolas hasta el Centro de Información, una reivindicación que se remonta a 1989. El documento incluye además la mejora y el acondicionamiento del paso existente sobre la autovía que conecta la zona de Trips y Cala Reona con el carril bici de Las Salinas. Asimismo, propone renaturalizar Los Triolas para convertir el entorno en una zona de conexión de los itinerarios peatonales y ciclistas, así como de integración de los hábitats protegidos que rodean Cabo de Palos.
Una vez que estas primeras actuaciones sean una realidad, el plan contempla también la posibilidad de construir un aparcamiento subterráneo en el puerto. ”Se trata de construir un aparcamiento bajo tierra en la zona portuaria, lo que permitiría liberar toda la superficie para el uso peatonal. El resultado sería un verdadero paseo marítimo: sin coches y con espacio para los vecinos, los pescadores y los turistas. Se mantendría así la idiosincrasia del puerto pesquero y se recuperaría este espacio como plaza pública y corazón de Cabo de Palos”, explican. “Este proyecto es posible. La explanada tiene más de 3.800 metros cuadrados. Con dos niveles soterrados podrían crearse entre 220 y 264 plazas de aparcamiento”, apuntan.