Navantia prepara un almacén automatizado en Cartagena para el mantenimiento de los submarinos S-80

Cartagena

  • El submarino S-81 ‘Isaac Peral’ de la Armada.
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CARTAGENA. El mantenimiento de los submarinos S-80 también necesita poner al día la logística en tierra. Navantia ha sacado a licitación el suministro, la instalación y la puesta en marcha de un sistema de almacenamiento vertical automático para su área de Reparaciones Cartagena, con un presupuesto de 150.000 euros antes de impuestos, que asciende a 181.500 euros con IVA. La actuación permitirá sustituir las estanterías convencionales por dos armarios automatizados para gestionar los materiales, repuestos y componentes empleados en los trabajos sobre buques y submarinos.

La licitación, publicada el 7 de octubre en la Plataforma de Contratación del Sector Público, establece un plazo de ejecución de 98 días. El pliego técnico concreta que los equipos deberán entregarse en un máximo de 14 semanas desde la adjudicación. El contrato se tramita mediante procedimiento abierto y depende del Comité Central de Compras de Navantia.

La adquisición responde a las limitaciones del almacenamiento actual. Los materiales se encuentran distribuidos en estanterías mediante cajas, palés y bandejas, un sistema que la compañía considera insuficiente para gestionar el elevado número de referencias, de distintos tamaños y pesos, que requiere su actividad. A ello se suman una superficie disponible reducida y la necesidad de organizar los suministros cuando se trabaja simultáneamente en más de un buque o submarino.

El pliego vincula expresamente esta modernización al programa S-80. El volumen, la diversidad y la importancia de los materiales utilizados en estos submarinos requieren un sistema que aproveche mejor el espacio, controle el acceso a los componentes y permita registrar sus movimientos. La finalidad es agilizar su disponibilidad durante las varadas y las paradas técnicas, además de facilitar el mantenimiento de los sumergibles a lo largo de toda su vida útil.

Navantia señala que Reparaciones Cartagena no dispone actualmente de una solución de almacenamiento automatizado que permita gestionar estos materiales en las condiciones de seguridad, trazabilidad, orden y plazo que necesita. La compañía considera la adquisición estratégica para reforzar la continuidad y la eficiencia de este negocio, aunque su utilización no se limitará a los S-80: también servirá para las intervenciones sobre otros buques de la Armada y embarcaciones civiles.

El nuevo sistema estará compuesto por dos armarios modulares con un elevador interno y bandejas móviles. Su funcionamiento permitirá trasladar automáticamente los materiales hasta una zona de recogida situada a una altura accesible para los trabajadores. Con ello se pretende reducir el tiempo dedicado a localizar y suministrar piezas, mejorar la organización del inventario y disminuir los riesgos durante su manipulación.

Las especificaciones detalladas contemplan equipos de hasta 7,1 metros de altura, con una superficie de implantación de 11,55 metros cuadrados por armario. Cada uno deberá disponer de al menos 45 bandejas y una superficie útil de almacenamiento de 120,6 metros cuadrados. Entre ambos, la configuración prevista ofrecerá un mínimo de 90 bandejas y 241,2 metros cuadrados de superficie útil repartida en altura.

Las bandejas serán metálicas y reforzadas, con una capacidad mínima de carga de 500 kilos cada una. Su interior podrá dividirse mediante separadores para organizar los diferentes componentes. Además, los equipos deberán medir automáticamente la altura de los materiales y asignarles una ubicación que permita aprovechar el espacio disponible.

El peso también estará sometido a control. Antes de almacenar una bandeja, el sistema comprobará su carga, registrará el resultado y rechazará o bloqueará aquellas que superen los límites admitidos. Esta función se suma a las barreras de protección para los operarios, los pulsadores de parada de emergencia y los dispositivos que mantendrán las bandejas en posición durante las operaciones.

La contratación incluye el programa de gestión del almacén, licencias de uso, dos terminales móviles y dos impresoras de etiquetas, una por equipo. La solución deberá servir tanto para los armarios automáticos como para las zonas de almacenamiento convencional, además de ofrecer la posibilidad de integrarse con otros sistemas de gestión.

Los trabajadores podrán manejar los equipos desde una pantalla táctil industrial, solicitar bandejas por su número y consultar las alarmas de funcionamiento. El sistema registrará las operaciones y permitirá establecer distintos usuarios y niveles de acceso. También deberá analizar la frecuencia con la que se utilizan las bandejas para optimizar los tiempos de trabajo. La empresa adjudicataria tendrá que formar al personal en el manejo de los armarios y del programa suministrado.

El proveedor asumirá el mantenimiento trimestral de los equipos durante los dos primeros años. Asimismo, deberá ofrecer una garantía mínima de 18 meses desde la instalación y puesta en marcha, con asistencia técnica tanto remota como presencial.

Las empresas interesadas deberán acreditar al menos tres suministros similares en los últimos tres años, cada uno por un importe equivalente, como mínimo, al 60% del presupuesto de licitación. También se exigirán certificaciones de calidad, gestión ambiental y seguridad y salud laboral. El pliego admite soluciones técnicas equivalentes a la configuración descrita, siempre que alcancen las prestaciones mínimas requeridas.

En cuanto al calendario, el anuncio fija el 19 de octubre a las 13.00 horas como límite para recibir solicitudes de participación y obtener los pliegos. La presentación de ofertas finalizará el 5 de noviembre, también a las 13.00 horas, mientras que la apertura económica está prevista para el día siguiente en un acto interno no público.

Según el pliego técnico, las propuestas deberán superar primero una evaluación de cumplimiento de los requisitos. Entre las ofertas consideradas aptas, el precio tendrá una puntuación máxima de 100 puntos: la propuesta de menor importe recibirá la máxima valoración y el resto se puntuará proporcionalmente.

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