El Grupo Municipal Socialista ha denunciado la situación que atraviesan los residentes de Villas Caravaning, donde más de un centenar de familias podrían quedarse sin suministro de agua potable a partir del próximo 1 de julio. La advertencia llega después de que la comunidad de propietarios recibiera una comunicación de Veolia (Hidrogea) anunciando el corte del servicio debido a una deuda acumulada de 732.166 euros.
El portavoz socialista, Manolo Torres, ha reclamado al equipo de Gobierno municipal una solución que garantice el acceso al agua a los vecinos afectados, al considerar que se trata de un servicio básico. En este sentido, ha defendido la aplicación de mecanismos de protección social mientras se encuentra una salida definitiva al problema.
Según la documentación remitida a los propietarios, la concesionaria del servicio ha planteado como última alternativa para evitar la interrupción del suministro el abono inmediato de 200.000 euros y pagos posteriores de 130.000 euros mensuales. Sin embargo, la comunidad asegura que carece de capacidad económica para afrontar estas cantidades, ya que dispone actualmente de una tesorería de 16.846 euros y arrastra una elevada morosidad interna que supera los 582.000 euros.
Según explica el PSOE, el origen de la situación se encuentra en la deuda acumulada por los suministros básicos del complejo tras el cierre de la actividad del camping. La formación sostiene que numerosos residentes que sí han abonado sus cuotas se están viendo afectados por un sistema de pago conjunto que les obliga a asumir una deuda que consideran inasumible.
Los socialistas advierten de que la pérdida del suministro tendría consecuencias directas sobre la vida diaria de los residentes, al afectar a necesidades esenciales como la higiene personal, la alimentación o las condiciones básicas de habitabilidad.
Además, recuerdan que el Gobierno de España mantiene vigente hasta el próximo 31 de diciembre la prohibición de interrumpir los suministros básicos de agua y energía a consumidores vulnerables o en riesgo de exclusión social, una circunstancia que, a su juicio, debe tenerse en cuenta a la hora de abordar este caso.
Torres ha insistido en la necesidad de que las administraciones intervengan para evitar que las familias afectadas afronten el verano sin acceso regular al agua potable y ha pedido que se estudien todas las vías posibles para garantizar el suministro mientras se resuelve el problema de fondo.
La situación de Villas Caravaning vuelve así al debate público. El complejo, que durante años fue uno de los principales referentes turísticos de la Región de Murcia, atraviesa desde hace tiempo una compleja situación que afecta tanto a sus instalaciones como a los residentes que permanecen en ellas.
En previsión de que el corte llegue a materializarse, Veolia ha informado a los residentes de que instalará un depósito móvil de agua fuera del complejo con varios puntos de recogida, una medida que, sin embargo, no evita la preocupación de las familias que residen de forma permanente en Villas Caravaning.