CARTAGENA. La Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) busca empresa para hacerse cargo de la vigilancia, la seguridad y el control de accesos de sus instalaciones durante los próximos tres años. La institución ha sacado a concurso este servicio con un presupuesto de 4,55 millones de euros, impuestos incluidos, para proteger sus edificios y a las personas que trabajan, estudian o participan en actividades en ellos.
El contrato, publicado este jueves en la Plataforma de Contratación del Sector Público, parte de un importe de 3.760.789,76 euros antes de impuestos, que asciende a 4.550.555,61 euros con IVA. Las empresas interesadas podrán presentar sus propuestas hasta el 6 de noviembre a las 23.59 horas. La contratación tendrá una duración de tres años y no contempla prórrogas.
La cobertura se extenderá al Rectorado, los campus de Alfonso XIII y Muralla del Mar, el antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería y la Estación Experimental Agroalimentaria Tomás Ferro, en La Palma. También incluirá el edificio CEDIT del Parque Tecnológico de Fuente Álamo, el antiguo Pañol de la Comisión Naval de Regatas y otras dependencias que puedan incorporarse durante la vigencia del contrato.
La organización prevista combina puestos fijos con recorridos entre edificios. En total, la universidad calcula 56.740 horas de servicio al año, de las que 32.798 corresponderán a vigilantes de seguridad sin armas y 23.942 a personal auxiliar encargado del control de accesos.
Dentro de esa planificación se reservan 1.500 horas anuales de vigilancia que la UPCT podrá distribuir según sus necesidades. Esta bolsa permitirá reforzar la seguridad en actos universitarios, atender situaciones imprevistas o prestar apoyo a los servicios habituales. Las horas que no se utilicen en una anualidad podrán acumularse a la siguiente y su coste estará incluido en el precio del contrato.
Uno de los principales dispositivos será un servicio de vigilancia con vehículo que funcionará las 24 horas del día durante todo el año. Su cometido será recorrer las instalaciones sin un puesto fijo de seguridad, responder a incidencias y apoyar al resto del personal cuando resulte necesario.
Esta cobertura alcanzará, entre otros espacios, al Pabellón Universitario Urban, el Club Santiago, los edificios de laboratorios de investigación y de I+D+i, y el CEDIT de Fuente Álamo. La distribución podrá adaptarse a las necesidades que surjan durante los tres años de prestación.
La Escuela de Ingeniería de Telecomunicación, ubicada en el antiguo Cuartel de Antiguones, contará con un puesto de vigilancia permanente, también durante fines de semana y festivos. En el campus de Alfonso XIII, el antiguo Cuartel de Instrucción de Marinería y la estación experimental Tomás Ferro se combinará la presencia de vigilantes entre las diez de la noche y las seis de la mañana con personal de control de accesos durante el resto del día.
El Rectorado tendrá un vigilante de seis de la mañana a diez de la noche en días laborables y hasta las dos de la tarde los sábados. Por su parte, la Casa del Estudiante y el antiguo Pañol dispondrán de auxiliares de control de accesos de ocho de la mañana a nueve de la noche en jornadas laborables.
El trabajo irá más allá de controlar las entradas y salidas. La empresa deberá supervisar las cámaras de la universidad y conectar sus sistemas de seguridad a una central de alarmas. Desde ella se gestionarán los avisos y se establecerá contacto con el personal de servicio, los responsables universitarios y, cuando sea necesario, las fuerzas de seguridad.
Los vigilantes realizarán recorridos por el interior y el exterior de los edificios para detectar accesos abiertos, intrusiones, daños o posibles riesgos. También deberán advertir de fugas de agua, problemas eléctricos, materiales que puedan provocar incendios o maquinaria que permanezca funcionando fuera del horario habitual.
La vigilancia incluirá, además, comprobar que no queden encendidas innecesariamente luces o instalaciones de climatización cuando los centros estén cerrados. El personal custodiará las llaves, supervisará los aparcamientos y colaborará en emergencias, evacuaciones y simulacros.
Para comprobar que se realizan los recorridos, la empresa instalará puntos de control que los trabajadores registrarán mediante lectores portátiles. La UPCT recibirá informes diarios con las rondas efectuadas y las incidencias detectadas. El proveedor también asumirá el mantenimiento y la limpieza de los dispositivos de seguridad y deberá sustituir al personal ausente para mantener cubiertos los horarios contratados.
La elección de la empresa tendrá en cuenta tanto el coste como la organización del servicio. El precio supondrá 49 de los 100 puntos de valoración. El resto se repartirá entre el plan de trabajo, los medios disponibles, el seguimiento del servicio, la respuesta ante riesgos, la formación de los trabajadores y el sistema de gestión de las operaciones de seguridad.