La Casa Zapata, un tesoro de Beltrí, encara la recta final para entrar en el 'olimpo' del patrimonio de Cartagena

Cartagena

El edificio modernista encara un nuevo trámite para obtener la máxima protección patrimonial de la Región

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La Casa Zapata de Cartagena da un nuevo paso para convertirse oficialmente en Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de monumento. La Dirección General de Patrimonio Cultural ha abierto el periodo de información pública del expediente, iniciado a finales de 2025, para que las personas y entidades interesadas puedan presentar alegaciones y observaciones.

El trámite supone avanzar en un procedimiento que arrancó el 12 de diciembre de 2025, cuando la Comunidad Autónoma incoó el expediente para declarar BIC el inmueble por su "relevante valor cultural". La resolución fue publicada en el BORM del 27 de diciembre de 2025, por lo que aquella incoación ya fue objeto de información pública en su momento.

Ahora, casi nueve meses después, Patrimonio vuelve a poner el expediente a disposición de los interesados dentro de la tramitación previa a la declaración definitiva.

La Casa Zapata, situada en el entorno del paseo de Alfonso XIII, es actualmente parte del Colegio Santa Joaquina de Vedruna de las Hermanas Carmelitas, que ocupa el inmueble desde la década de 1940. Antes de convertirse en centro educativo fue la residencia proyectada por el arquitecto Víctor Beltrí para Miguel Zapata Hernández y Concepción Echevarría.

Una de las obras más singulares de Beltrí

El edificio fue diseñado en 1909 por Beltrí, uno de los grandes nombres del modernismo cartagenero, por encargo de Miguel Zapata Hernández, hijo del empresario minero Miguel Zapata Sáez, conocido como el ‘Tío Lobo’.

El proyecto respondía al deseo de la familia de disponer de una vivienda diferenciada y acorde con su posición económica y social. Beltrí levantó un edificio en el que confluyen distintas influencias arquitectónicas, con una marcada presencia del gótico y el modernismo catalán, junto a elementos de la Secesión vienesa y referencias neonazaríes.

La fachada está presidida por una gran puerta de acceso y dos columnas que sostienen el pórtico, además de una característica torre almenada. También destacan los remates de inspiración vienesa, los arcos trilobulados y las columnas estilizadas.

El conjunto estaba concebido originalmente como un hotelito rodeado de jardines, en línea con la influencia de Antoni Gaudí y su búsqueda de una mayor integración entre arquitectura y naturaleza. El jardín original ha sufrido importantes transformaciones con el paso del tiempo.

El Patio Árabe, una de sus grandes singularidades

En el interior se encuentra uno de los elementos más característicos del inmueble: el denominado Patio Árabe.

Se trata de un espacio cuadrangular decorado con yeserías de inspiración mudéjar y azulejos polícromos, dentro de un lenguaje neonazarí. La amplitud del patio y su luminosidad se ven reforzadas por una cúpula de hierro y cristal decorado situada sobre la zona central.

El vestíbulo de acceso conserva también revestimientos de mármol, relieves y una escalera con barandilla de inspiración modernista.

Esta combinación de estilos convierte a la Casa Zapata en uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura residencial de Beltrí en Cartagena.

De residencia de una familia minera a colegio

La historia del edificio está estrechamente ligada a la transformación económica de Cartagena durante el auge de la minería.

Miguel Zapata Hernández pertenecía a una de las familias empresariales vinculadas a la Sierra Minera de Cartagena-La Unión. Su padre, el ‘Tío Lobo’, fue uno de los principales empresarios mineros de la zona.

La Casa Zapata fue concebida como reflejo de aquella posición económica. Sin embargo, la residencia tuvo una vida relativamente corta como vivienda familiar. Tras el fallecimiento de sus propietarios, el inmueble pasó en 1942 a las Hermanas Carmelitas de la Caridad de Santa Joaquina de Vedruna.

Desde entonces mantiene su vinculación con la enseñanza. El colegio fue ampliando sus instalaciones y construyendo nuevos edificios dentro de la finca, mientras la Casa Zapata continuaba integrada en el complejo educativo.

Un expediente iniciado en 2025 que entra ahora en otra fase

La declaración como BIC llevaba años sobre la mesa. Ya en 2017 se reclamó que el inmueble recibiera esta figura de protección.

La Comunidad Autónoma dio el primer paso formal en diciembre de 2025 con la incoación del expediente, al considerar que el edificio reunía un "relevante valor cultural".

Ahora, la apertura del periodo de información pública permite que las personas físicas y jurídicas interesadas consulten la documentación y formulen alegaciones durante 20 días hábiles.

Las observaciones pueden presentarse en los registros de la Comunidad Autónoma o mediante la sede electrónica de la CARM, dentro del procedimiento específico para la declaración de Bien de Interés Cultural.

La documentación también será objeto de publicidad activa a través del Portal de Transparencia de la Región de Murcia.

La Casa Zapata cuenta actualmente con protección dentro del Plan Especial de Ordenación y Protección del Conjunto Histórico de Cartagena, con Grado 1. Si culmina el procedimiento autonómico, el inmueble pasará a contar además con la consideración de Bien de Interés Cultural, reforzando la protección de una de las obras más representativas de Víctor Beltrí y de la arquitectura modernista de Cartagena.

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