El Ayuntamiento de Cartagena quiere devolver la actividad a la cafetería situada en el Parque Arqueológico del Cerro del Molinete. El Consistorio prepara una nueva concesión para adecuar y explotar el local como café-bar con cocina, después de que se extinguiera la anterior autorización y las instalaciones quedaran sin los servicios ni la maquinaria necesarios para su funcionamiento.
El establecimiento cuenta con una superficie útil de 60,72 metros cuadrados y una superficie construida de 70,60 metros. A este espacio se sumarán dos zonas de terraza que alcanzan conjuntamente unos 210 metros cuadrados y cuya ocupación estará incluida en el canon de la concesión.
La intención municipal es recuperar un servicio hostelero integrado en uno de los principales espacios arqueológicos de Cartagena. La cafetería se encuentra junto a un parque infantil y en una zona elevada desde la que se pueden contemplar diferentes vistas panorámicas de la ciudad.
El adjudicatario deberá asumir la reforma interior, el equipamiento y la posterior explotación del negocio. También será responsable de la limpieza, conservación y mantenimiento del local, la maquinaria, las cámaras, los almacenes, las terrazas y el resto de las instalaciones relacionadas con la actividad.
Dos terrazas junto al parque infantil
La concesión comprenderá el local, los aseos anexos y dos espacios exteriores destinados a terraza. El primero estará situado delante del acceso al establecimiento, entre los parterres y el camino, y ocupará aproximadamente 40 metros cuadrados.
La segunda terraza, con una superficie cercana a los 170 metros cuadrados, se instalará al otro lado del camino, junto al parque infantil y sobre el parterre existente. No obstante, las mesas y las sillas no podrán invadir la zona de juegos ni obstaculizar el itinerario que comunica ambos espacios o el acceso a los aseos.
La cubierta del edificio quedará fuera de la concesión y no podrá utilizarse como terraza ni destinarse a actividades relacionadas con el establecimiento.
El mobiliario exterior deberá respetar la imagen del parque arqueológico y las condiciones establecidas para el recinto histórico de Cartagena. Únicamente se admitirán sombrillas desmontables, mesas y sillas, sin instalaciones fijas ni elementos anclados al suelo. Al finalizar cada jornada, todo el mobiliario tendrá que quedar recogido y fuera de la vista.
La reforma no podrá modificar el exterior
Las actuaciones deberán limitarse al interior del local. El futuro concesionario no podrá alterar la estructura del edificio, la fachada ni las carpinterías exteriores, debido a su ubicación dentro del entorno arqueológico del Molinete.
La nueva distribución deberá incluir, como mínimo, una zona de barra, una cocina y un almacén. El establecimiento carece actualmente de un espacio específico para guardar mercancías, por lo que este deberá incorporarse durante la reforma. Tampoco se permitirá colocar contenedores o elementos de almacenamiento en el exterior que puedan afectar a la estética del conjunto.
Uno de los principales condicionantes será la salida de humos. El adjudicatario podrá optar por una cocina fría y equipos que eviten emisiones al exterior, como los hornos de vapor, o instalar un sistema de extracción con una campana y un filtro electrostático de alta eficacia. En ningún caso la solución elegida podrá implicar modificaciones en el exterior del inmueble.
El concesionario también tendrá que instalar el contador eléctrico y las conexiones de telecomunicaciones, además de asumir el pago de los suministros necesarios. El Ayuntamiento lo eximirá del coste del agua como compensación por la obligación de mantener los aseos abiertos al público.
Wifi, carta digital y pago con tarjeta
El pliego introduce también varias condiciones relacionadas con la digitalización del servicio. La cafetería deberá ofrecer una red wifi a los usuarios, disponer de una carta digital accesible mediante código QR y permitir el pago con tarjeta.
La publicidad mediante carteles, vallas o medios acústicos y audiovisuales estará prohibida. El establecimiento podrá colocar un único rótulo con su nombre, que deberá integrarse en la fachada y no perjudicar la percepción del conjunto arqueológico. Tampoco se admitirán tubos de neón, fluorescentes u otros sistemas de iluminación que distorsionen el entorno.
Un mínimo de cinco días a la semana
La cafetería deberá prestar servicio al menos cinco días por semana y sus jornadas de descanso tendrán que fijarse fuera del fin de semana. Además, permanecerá abierta un mínimo de cinco horas diarias.
Su funcionamiento estará condicionado por los horarios del Parque Arqueológico del Molinete. Actualmente, el cierre está establecido a las doce de la noche durante el verano y a las diez en invierno. El establecimiento deberá quedar desalojado y dejar de servir consumiciones media hora antes del cierre.
Los aseos anexos serán de uso público y podrán utilizarlos todas las personas que visiten el parque, sean o no clientes de la cafetería. El adjudicatario deberá señalizarlos como “uso público”, mantenerlos abiertos durante el mismo horario que el establecimiento y encargarse de su limpieza y conservación.
Una vez formalizada la concesión, la empresa seleccionada dispondrá de tres meses para solicitar la autorización necesaria para iniciar la reforma y de otros tres meses para terminar las obras. Después contará con un mes adicional para tramitar el título que permita comenzar la actividad.