CARTAGENA. La creación de un ayuntamiento propio para La Manga y su entorno sigue teniendo un paso previo pendiente: reunir el respaldo vecinal necesario para solicitar la segregación de Cartagena y San Javier. La asociación Entre Dos Mares quiere completar esa recogida de firmas de aquí a junio de 2027 y confía en que la respuesta registrada en su última convocatoria permita extender la movilización al resto de poblaciones que aspira a integrar en el nuevo municipio.
La jornada celebrada este martes, 6 de octubre, en el Hotel Cavanna ha supuesto un impulso para sus promotores. Luis Cabello, portavoz de la asociación, asegura que la asistencia superó sus expectativas, con una cola que llegó desde el salón donde se formalizaban las firmas hasta la calle. Algunas personas, explica, no pudieron completar el trámite antes de que el notario tuviera que marcharse. Tendrán una nueva oportunidad el próximo 20 de octubre, cuando está prevista otra convocatoria en el mismo hotel.
"Teníamos cierta confianza, pero también ciertas dudas. Hasta ahora la gente en La Manga ha estado como muy acomodada, esperando a ver lo que pasa. Ayer hubo una asistencia que para nosotros fue desbordante y ha sido todo un aliciente, un espaldarazo, porque vemos que sí existe ese interés y esas ganas por tener un ayuntamiento propio", sostiene en conversación con Murcia Plaza.
La asociación ha comenzado por La Manga, tanto en la parte cartagenera como en la de San Javier, y prevé organizar también una jornada en Cabo de Palos antes de continuar por otros núcleos. "Nuestra confianza ahora mismo es total en que la gente sí quiere un ayuntamiento", afirma Cabello, que interpreta la participación como una respuesta individual favorable al proyecto, al margen de los posicionamientos que puedan adoptar los partidos políticos.
Las firmas de los empadronados y el apoyo de los propietarios
El portavoz de Entre Dos Mares insiste en distinguir entre las firmas de los vecinos empadronados en el territorio y las de quienes mantienen intereses en la zona, por ejemplo, porque tienen una segunda residencia. La asociación recoge ambas, pero explica que son las primeras las que pretende incorporar para acreditar el respaldo vecinal a la solicitud de segregación.
Hay muchas personas que dicen: “Es que yo tengo una casa en La Manga”. Esa es una firma de apoyo social. Para el expediente, las que cuentan son las firmas de las personas empadronadas", señala. Por eso, la campaña ante notario se centra en los residentes inscritos en el padrón, aunque el colectivo también busca sumar a propietarios y otras personas que quieran respaldar la iniciativa.
Además de las convocatorias en el Cavanna, Cabello recuerda que los interesados pueden acudir por las mañanas a la notaría de Los Belones con su DNI. Esa posibilidad, añade, está abierta a los vecinos de cualquiera de los núcleos que la asociación plantea integrar en el futuro municipio.
El objetivo que marca el colectivo es alcanzar el 51% de apoyos en cada una de las poblaciones de más de 50 empadronados incluidas en su propuesta. Cabello cita Playa Honda, Mar de Cristal e Islas Menores como ejemplos de lugares en los que también deberán recoger firmas. La iniciativa, por tanto, abarca un territorio más amplio que La Manga y requiere organizar la campaña en distintas localidades.
"Hasta que no tengamos el 51% de las firmas no podemos seguir avanzando. Cuando superemos esa barrera, lo que hacemos es terminar de preparar el expediente y presentarlo ante los ayuntamientos", explica. La Ley de Régimen Local de la Región permite que una segregación parcial sea promovida por la mayoría de los vecinos residentes en el territorio afectado. El porcentaje y el reparto por núcleos que detalla Cabello son los criterios con los que la asociación está organizando su campaña.
Un horizonte hasta junio de 2027
La recogida de firmas condiciona el calendario del proyecto. Cabello considera razonable dedicar los próximos meses a conseguir los apoyos y llegar hasta junio de 2027 con esa fase completada. Se trata del plazo que se marca para reunir las rúbricas, previo a la presentación y tramitación de la solicitud de creación del municipio. "A ver si a lo largo de todo este invierno, de todo este periodo, podemos conseguir las firmas hasta llegar al mes de junio del próximo año. Ese sería un tiempo relativamente aceptable", apunta.
El trabajo no se limitará a organizar actos con notario. Una vez atendida la respuesta inicial de quienes acuden a las convocatorias, la asociación prevé una campaña más personalizada, mediante contactos con vecinos y personas cercanas que permitan explicar el proyecto y conocer su disposición a apoyarlo.
Cabello anticipa que ese esfuerzo llevará tiempo. Después de las jornadas con una participación más numerosa, cree que será necesario hablar con los interesados uno a uno y recurrir a las redes de contactos de los propios miembros del colectivo. La intención es extender la iniciativa más allá de quienes ya están convencidos de la necesidad de un ayuntamiento propio.
La decisión pasa por la Comunidad
El portavoz de Entre Dos Mares da por probable que Cartagena y San Javier se opongan a la segregación cuando reciban la propuesta. Prevé que ambos consistorios defiendan los servicios que prestan actualmente y cuestionen el coste de crear una nueva administración local. Por ahora, sin embargo, asegura que mantienen buenas relaciones con ellos. "Nosotros no estamos tirando piedras a los ayuntamientos. Les puede molestar, en términos generales, que pretendamos segregarnos, pero no estamos machacando todos los días en los medios con que faltan aceras, servicios o paseo marítimo. Podríamos hacerlo, pero no es nuestra misión", sostiene.
Cabello sitúa esas reivindicaciones cotidianas en el ámbito de las asociaciones vecinales y delimita la tarea de Entre Dos Mares: "Nosotros tenemos un objetivo que está muy claro en los estatutos, que es conseguir el ayuntamiento. Y en eso nos estamos centrando".
La resolución de una segregación corresponde al Consejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma. La normativa regional contempla la audiencia de los ayuntamientos afectados, información pública y el dictamen del órgano consultivo correspondiente. La presentación de las firmas permitiría a los promotores impulsar su petición, que tendría que superar esa tramitación y cumplir los requisitos legales para crear un nuevo municipio.
Cabello confía en que el respaldo social también influya en la respuesta política. Calcula que necesitarían reunir alrededor de 8.000 firmas de empadronados y plantea, como aspiración adicional, sumar hasta 100.000 apoyos de personas con vínculos con la zona. Esa segunda cifra es un objetivo con el que pretende reforzar la iniciativa. "Si conseguimos reunir 100.000 firmas más de personas que tienen sus intereses porque tienen una casa o interés en la zona, esa es una presión importante", argumenta.
Si la petición no prospera por la vía administrativa, el colectivo contempla acudir a los tribunales. Cabello se muestra convencido de que un expediente bien preparado podría obtener una resolución favorable del Tribunal Superior de Justicia de la Región, aunque el resultado dependería de la valoración judicial del caso.
La viabilidad económica que defiende la asociación
Entre Dos Mares sostiene que el territorio dispone de población y recursos suficientes para constituirse en municipio. Cabello sitúa en torno a 15.000 los empadronados en la zona que pretende segregar y recuerda que cuentan con un estudio de viabilidad económica elaborado por la Universidad Politécnica de Cartagena. "La conclusión era que el ayuntamiento puede ser perfectamente válido y autogestionado", afirma, antes de precisar que la palabra que define su planteamiento es "autosuficiente".
La legislación estatal exige que los nuevos municipios se constituyan sobre núcleos de población territorialmente diferenciados de al menos 4.000 habitantes. También deben ser financieramente sostenibles, contar con recursos para ejercer sus competencias y mantener la calidad de los servicios que se venían prestando. Son las condiciones que deberá acreditar la propuesta más allá de conseguir el apoyo vecinal.
Mientras tanto, la asociación concentra sus esfuerzos en la recogida de firmas. La próxima cita en el Cavanna, el 20 de octubre, será una nueva prueba de la capacidad de convocatoria que Cabello considera reforzada tras la última jornada. El propósito es que esa respuesta se extienda al resto del territorio y permita completar la solicitud con la que quieren abrir el camino hacia un ayuntamiento propio.