El problema del vertedero de residuos peligrosos de la antigua Española del Zinc S.A., en el barrio cartagenero de Torreciega, dará el salto a Europa. La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo debatirá el próximo 7 de mayo en Bruselas una denuncia presentada por el investigador cartagenero José Matías Peñas Castejón, respaldada por colectivos vecinales.
La petición denuncia un incumplimiento prolongado de la normativa europea en materia de residuos, agua, aire y salud pública, al no haberse ejecutado la clausura ni el sellado del vertedero, pese a estar abandonado desde aproximadamente 2007.
Según el informe aportado, en la zona se acumulan más de 5,2 millones de toneladas de residuos peligrosos sobre unas 35 hectáreas, incluyendo materiales procedentes de la hidrometalurgia del zinc y residuos con amianto.
La falta de sellado ha provocado la generación de lixiviados con metales pesados que, según la denuncia, se filtran al subsuelo y alcanzan la Rambla del Hondón y el Mediterráneo. Informes del SEPRONA citados en la petición alertan de concentraciones de metales como zinc o cadmio que superan hasta 152 veces los límites legales.
Esta comparecencia llega justo cuando el Consejo de Seguridad Nuclear ha descartado afecciones radiológicas en una parcela de los terrenos de la antigua factoría Española del Zinc S.A., en Torreciega. Así lo ha concluido el organismo regulador tras analizar los aspectos de protección radiológica del proyecto de remediación de estos suelos, señalando que no es necesario aplicar medidas específicas en esta materia, al no detectarse riesgos para la salud en la parcela estudiada.
Impacto en la salud de los vecinos
El documento también alerta de niveles elevados de metales pesados en el polvo doméstico de viviendas en el barrio anexo de Torreciega, así como de presencia de plomo en sangre en residentes, incluidos menores.
Según los datos aportados, el riesgo estimado de cáncer en población infantil expuesta sería hasta 487 veces superior a los niveles considerados aceptables, lo que refuerza la denuncia de un problema con consecuencias directas para la salud pública.
Además del impacto en la población, la petición señala efectos graves sobre el entorno natural. Las balsas con lixiviados, sin protección adecuada, estarían causando la muerte de aves protegidas, con episodios documentados de decenas de ejemplares afectados.
El peticionario sostiene que ni la Comunidad Autónoma ni el Ayuntamiento de Cartagena han ejecutado las medidas necesarias para clausurar, sellar y descontaminar el emplazamiento, ni han puesto en marcha programas de vigilancia sanitaria.También critica la falta de aplicación de la normativa europea y el archivo de procedimientos judiciales sin resolver el problema de fondo.
Qué se pide a Europa
La petición solicita al Parlamento Europeo que:
- Investigue el caso y valore la apertura de un procedimiento de infracción contra España
- Exija la clausura y sellado urgente del vertedero
- Impulse la descontaminación de suelos y aguas
- Obligue a establecer un control ambiental efectivo
- Ponga en marcha un programa de seguimiento sanitario de la población
El asunto será analizado en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, donde el denunciante podrá exponer el caso durante cinco minutos ante los eurodiputados. La cita supone un nuevo paso en la internacionalización de un problema histórico en Cartagena, que vuelve a situar el foco en el legado industrial y sus consecuencias ambientales en la ciudad.