MURCIA. 50 años después de que fuera botado en aguas de Cartagena, el histórico patrullero de la Armada Infanta Elena, retirado del servicio en 2023, se encamina a su final. El buque, que permanece en el Arsenal de Cartagena, está previsto que participe en el ejercicio Sinkex que se desarrollará, en principio, el próximo mes de octubre en aguas del Mediterráneo. Unas maniobras que, tal y como indicó el Miniterio de Defensa a finales de julio, durante la última visita de la ministra Margarita Robles a los astilleros de Navantia, contarán con la participación del submarino S-81 Isaac Peral, el primero de la clase S-80.
Varios medios especializados dan un paso más y apuntan al destino final del antiguo patrullero. Infodefensa señala que el Infanta Elena será utilizado como blanco naval durante el Sinkex, mientras que Defensa.com afirma que, además, será hundido de forma controlada por el propio S-81 Isaac Peral. Este sería el último servicio del buque, después de que, al parecer, no prosperase el proyecto para su conservación como museo.
El Sinkex, uno de los ejercicios de adiestramiento avanzado de la Armada con lanzamiento de armas contra blancos de superficie, tiene como objetivo preparar a las fuerzas en escenarios realistas para recabar información sobre los efectos de los impactos en los buques. El Isaac Peral, que no será el único que participe, pues también acudirán otros buques de superficie y medios aéreos, podrá poner a prueba sus sistemas de ataque.
Un patrullero ligado a Cartagena, donde 'nació' y 'se jubiló'

- Última dotación del El Patrullero Infanta Elena. -
- Foto: ARMADA
El Infanta Elena guarda una especial vinculación con la ciudad portuaria, donde 'nació' y donde 'se jubiló'. Construido en Cartagena por la Empresa Nacional Bazán, el buque, que es la tercera de la serie de seis corbetas de la antigua clase Descubierta, fue botado el 14 de septiembre de 1976. En 1980 fue entregado a la Armada y en 1983 recibió su bandera de combate en Alicante.
Durante 43 años recorrió 730.000 millas y vivió 4.200 días en el mar. Patrulló y vigiló las aguas nacionales y también se enroló en misiones y operaciones internacionales: luchó contra la piratería en el Golfo de Guinea (2018 y 2014), participó en la Operación Atalanta (2012) frente a las costas de Tanzania, se involucró en la Operación Perejil (2002) e incluso asistió a la Guerra del Golfo durante el bloqueo naval impuesto por la ONU contra Irak (1991), tal y como recuerda la Armada.
En 2004 y tras terminar las obras de remodelación, fue reclasificado a patrullero de altura con la numeral de costado P-76. En 2022, el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada (AJEMA), el almirante general Antonio Martorell, aprobó el proceso de baja en servicio y un año después, el 17 de marzo de 2023, causó definitivamente baja en la Armada con un evento celebrado en el muelle Juan de Borbón. Desde entonces se sometió a un proceso de desmontaje. Ahora, tres años después de su retiro, llega la hora final.

- El Patrullero Infanta Elena, en un ocaso. -
- Foto: ARMADA