CARTAGENA. Cabo de Palos contará con un nuevo restaurante este verano, que no solo pretende ser un referente gastronómico en la zona, sino que además nace con la vocación de rendir homenaje a la historia del pueblo costero y a su relación con la industria salinera. No en vano, 'Cabo de Sal', que abrirá a mediados de junio, está ubicado en la conocida como Muralla de la Sal, un elemento histórico al que el establecimiento hostelero ha querido dar protagonismo.
"Se trata de mi proyecto más ambicioso, ya que ha sido muy complejo, ha llevado tiempo y ha requerido una gran inversión", señala su propietario, el empresario José Luis Gestoso, quien destaca la labor realizada para restaurar, conservar y poner en valor este muro, que es testimonio del pasado de Cabo de Palos, para integrarlo en un nuevo restaurante que recordará a sus visitantes que este era el lugar donde se embarcaba la sal procedente de las Salinas de Marchamalo para su distribución en pequeñas barcas que la llevaban hasta las grandes embarcaciones.
Actualmente, el nuevo restaurante encara ya la recta final de su puesta en marcha. “Estamos recibiendo mobiliario, colocando rótulos y ultimándolo todo”, explica Gestoso, quien apunta que para resaltar la Muralla de la Sal se han incorporado soluciones específicas de iluminación. “Todos los ventanales y cristales van retroiluminados para centrar la atención en el muro", añade sobre esta construcción que ha sido objeto de trabajos de conservación y donde las partes más afectadas han recibido un pequeño tratamiento para mejorar su estado”.
La ambientación de 'Cabo de Sal', que tendrá una capacidad de entre 150 y 200 comensales distribuidos entre el interior y la terraza, se completará con imágenes históricas del entorno. "Vamos a poner algunas fotos de la época repartidas por el local, como homenaje a donde estamos y a la historia del lugar", explica el empresario, quien tampoco quiere adelantar demasiados detalles para no restar el factor sorpresa a la inauguración.
El atún tendrá un papel destacado en la carta
- Cabo de Sal -
Respecto al apartado gastronómico, concreta que la propuesta estará claramente ligada al mar. "Vivimos en una zona de costa, así que el pescado y todo lo que son calamares, chopitos o marineras tendrán un lugar muy importante”, explica. A esta base tradicional se sumará un enfoque propio, porque "queremos darle un toque original a la carta". Apunta, en este sentido, que el atún tendrá un papel destacado, ya que "tenemos un cocinero bastante especialista en este producto". Arroces y pescados completarán una oferta pensada para aprovechar el producto local. “Al final estamos en el mar y aquí todo es muy bueno”, resume.
"Vamos a intentar que sea uno de los mejores restaurantes de la zona", asegura José Luis Gestoso, que recuerda que el restaurante se encuentra en un enclave especialmente prilegiado. "Es una zona muy histórica para Cabo de Palos y muy atractiva para visitantes y veraneantes", comenta, al tiempo que recuerda que la creación de un mirador cercano ha incrementado el flujo de personas que pasea por esta zona.
El nuevo proyecto gastronómico de Gestoso viene avalado por el éxito de otros locales que el empresario ha puesto en marcha en Cabo de Palos y La Manga como son El Rancho, Agua Salá, El Bondi Beach, La Taberna del Puerto, el chiringuito Fanático y Puertofino, además de las heladerías Jijonenca y Smöoy.
El Muro de la Sal fue construido en 1940 por la Salinera Catalana y es el único elemento remanente de lo que fue un complejo industrial dedicado al almacenamiento y embarque de sal proveniente de las Salinas de Marchamalo. Situado junto al puerto de Cabo de Palos, este muro servía como estructura clave para el proceso de traslado de la sal, facilitando su transporte en vagonetas sobre raíles hasta las embarcaciones salineras. Actualmente, el muro es un testimonio de la rica historia salinera de la zona, que jugó un papel significativo en la economía local del siglo XX.
