El Colegio Franciscanos de Cartagena ha iniciado este verano las obras de ampliación de sus instalaciones educativas, un proyecto que transformará el recinto docente mediante la construcción de nuevos espacios académicos y deportivos sin incrementar la edificabilidad prevista por el planeamiento urbanístico.
Los primeros trabajos ya son visibles en la parcela situada entre las calles Wssell de Guimbarda, Ángel Bruna y Juan Fernández, donde ha comenzado la demolición de parte de las edificaciones existentes para ejecutar la nueva ordenación del complejo educativo.
El inicio de las obras llega después de que el Ayuntamiento aprobara el pasado mes de abril la modificación del estudio de detalle promovida por la comunidad religiosa con el objetivo de aprovechar la edificabilidad que permanecía pendiente de desarrollar desde la aprobación del documento urbanístico original, en 1995.
Aquel estudio ordenó únicamente 7.899,26 metros cuadrados de edificabilidad, pese a que el Plan General permitía alcanzar 14.588,26 metros cuadrados. La modificación aprobada redistribuye ese volumen edificable restante mediante una nueva ordenación de las construcciones, manteniendo tanto los usos previstos como el índice de edificabilidad autorizado.
Según los informes de los servicios técnicos municipales, la nueva volumetría respeta las alturas máximas permitidas en las calles que rodean la parcela, situándose incluso por debajo de los límites establecidos tanto en número de plantas como en altura de cornisa.
Más espacios para la actividad docente y deportiva
La actuación permitirá al centro responder a las necesidades actuales de enseñanza mediante la creación de nuevas aulas y dependencias educativas, así como la construcción de un pabellón deportivo cubierto, nuevas piscinas y la ampliación del aparcamiento subterráneo.
El proyecto persigue reorganizar los edificios existentes para optimizar el funcionamiento del colegio y modernizar unas instalaciones que, en parte, datan de hace varias décadas.