CARTAGENA. El emblemático e histórico Castillo del Pinar de Cartagena, conocido popularmente como Castillo de Perín -por encontrarse en esta diputación cartagenera- busca nuevo dueño. Así aparece en el portal inmobiliario Idealista, donde se informa de que esta construccción de finales del siglo XIX se vende por 2.400.000 euros.
Se trata de un palacete de 524 metros cuadrados construido con apariencia de castillo -muy al gusto del modernismo que encumbró Gaudí- en una finca de 83.000 metros cuadrados. Según informa el anuncio (que fue actualizado hace 11 días por la inmobiliaria Nueva Era), el castillo cuenta con tres plantas. En la primera se encuentra un apartamento, un baño con ducha y una amplia terraza con una vistas impresionantes al Mar Menor. En la planta baja hay tres habitaciones -que se utilizan como comedores del restaurante- y una cocina independiente. Finalmente, en la planta sótano se encuentran cinco habitaciones, un baño y dos aseos y un hall por donde se sale a un jardín.
Según la misma información publicaca en Idealista, "existen muchas posibilidades de negocio; desde seguir como restaurante, convertirlo en turismo rural, hacer un camping o porqué no vivir en el Castillo".
El Castillo de Perín es una edificación llena de historia e historias, ya que además de sus orígenes ligados con la compañía inglesa que llevó a cabo el abastecimiento de agua potable en Cartagena, ha sido escenario durante décadas de numerosas celebraciones -desde comidas de todo tipo a bautizos, comuniones y bodas-, en un marco incomparable que traslada a otras épocas.
Según los historiadores, el edificio se levantó en el paraje conocido como Huerto o Finca del Inglés, como parte de las instalaciones de una empresa británica dedicada al suministro de agua potable a la ciudad antes de la llegada de las aguas de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla. La compañía, denominada inicialmente The Carthagena Water Works y posteriormente The Carthagena Mining and Water Co. Ltd., estaba vinculada al cónsul inglés en Cartagena, Carlos Broker Walter. El edificio -que posteriormente perteneció a un cónsul sueco establecido en Cartagena- fue diseñado por los arquitectos Tomás Rico y Francisco de Paula Oliver.