La Armada ha puesto en marcha el estudio previo para una actuación de calado en el Muelle de Poniente del Arsenal de Cartagena, una infraestructura de 417 metros de longitud que presenta actualmente zonas con apenas entre cuatro y cinco metros de profundidad debido a la sedimentación. El objetivo es claro: llevar toda la línea de muelle hasta una cota de -8,5 metros, pero antes será necesario comprobar cómo está construido, en qué estado se encuentra y, sobre todo, qué refuerzos necesita para soportar el dragado.
El contrato, con un presupuesto de 120.000 euros, contempla una completa radiografía de la infraestructura, tanto en tierra como bajo el agua. La Armada realizará campañas geofísicas y geotécnicas, sondeos, análisis del terreno e inspecciones submarinas mediante ecosonda, sonar, fotografías y un vehículo operado remotamente (ROV). También se incluirá una campaña arqueológica en la zona afectada por los trabajos.
Pero el proyecto va más allá de sacar sedimentos del fondo. La documentación deja claro que el dragado plantea una "problemática a nivel estructural", ya que no existe información suficiente sobre la geometría y el estado actual del muelle. Por eso, el trabajo deberá determinar si la cimentación puede mantenerse estable con el nuevo calado y diseñar, si fuera necesario, los refuerzos que permitan ejecutar la actuación sin comprometer la infraestructura.
Diseño, propuesta de alternativas y cálculo
La Armada no solo quiere profundizar el muelle. El contrato contempla expresamente el "diseño, propuesta de alternativas y cálculo de superestructuras de atraque de buques" que permitan garantizar la operatividad de la instalación con un calado de 8,5 metros. Es decir, el estudio deberá definir también cómo adaptar la propia infraestructura para el atraque de unidades que requieran esa profundidad.
El documento, sin embargo, no concreta qué tipo de buques serán los destinatarios de esta mejora. El pliego sí incluye entre la documentación disponible un proyecto relacionado con las instalaciones de la Base de Submarinos para el atraque de los S-80.
La actuación se desarrollará en dos fases. La primera estará dedicada a los estudios previos, la caracterización del muelle y las investigaciones sobre el terreno y la zona sumergida. En una segunda fase se estudiarán las alternativas de refuerzo y se elaborará la solución estructural y la nueva superestructura de atraque, con sus correspondientes cálculos, planos y presupuesto.
El plazo máximo para completar estos trabajos será de tres meses desde la formalización del contrato. El resultado no será todavía la obra de dragado y refuerzo, sino el proyecto técnico que determinará cómo debe transformarse el Muelle de Poniente para ganar más de tres metros de calado y recuperar o ampliar su capacidad para recibir buques.