La Asociación Cartaginense ha denunciado nuevamente la parálisis de la Dirección General de Patrimonio Cultural en relación con el Castillo de San Julián. A la falta de resolución del expediente OBR 44/2024, abierto por el grave deterioro del monumento, se suma ahora la presentación de una queja ante el Servicio de Atención al Ciudadano de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia por la ausencia de resolución de un recurso de alzada relacionado con el mismo Bien de Interés Cultural.
La Asociación recuerda que el 15 de abril de 2024 reiteró la denuncia por el estado de conservación del castillo y solicitó que concluyeran las actuaciones previas iniciadas por la Administración. Sin embargo, más de dos años después, la Dirección General de Patrimonio Cultural sigue sin dictar resolución ni adoptar medidas eficaces para obligar a la propiedad a intervenir en el muro situado a la izquierda de la entrada al castillo, cuyo deterioro continúa agravándose.
Pero la inacción administrativa no termina ahí. La Asociación también ha presentado una queja formal ante el Servicio de Atención al Ciudadano por la falta de resolución del recurso de alzada interpuesto contra la negativa de la Dirección General de Patrimonio Cultural a adoptar medidas de protección sobre el mismo monumento.
Ese recurso reclama que, después de una década de inacción administrativa, se apruebe de una vez el entorno de protección del Castillo de San Julián, una obligación pendiente desde el año 2016, así como la retirada de todas las antenas e instalaciones de telecomunicaciones existentes sobre el Bien de Interés Cultural, cuya permanencia resulta incompatible con la adecuada conservación y protección del monumento.
Para la Asociación Cartaginense resulta inadmisible que la Administración regional mantenga sin resolver durante años procedimientos que afectan directamente a un Bien de Interés Cultural. La falta de resolución de expedientes y recursos administrativos no solo vulnera los principios de eficacia, celeridad y buena administración, sino que contribuye al deterioro progresivo de uno de los elementos más relevantes del patrimonio defensivo de Cartagena.
"La peor amenaza para un monumento no siempre es el paso del tiempo; también lo es la pasividad de la Administración obligada a protegerlo", señalan desde la Asociación.
La entidad considera que la Dirección General de Patrimonio Cultural está incumpliendo las obligaciones que le atribuye la legislación sobre patrimonio histórico al mantener paralizados procedimientos esenciales para garantizar la conservación efectiva del Castillo de San Julián.
Por todo ello, la Asociación exige la resolución inmediata del expediente OBR 44/2024, la resolución del recurso de alzada pendiente, la delimitación definitiva del entorno de protección del Castillo de San Julián y la retirada de las antenas e instalaciones incompatibles con la condición de Bien de Interés Cultural.
La Asociación Cartaginense concluye que el Castillo de San Julián no puede seguir siendo víctima de la desidia administrativa. Mientras la Dirección General de Patrimonio Cultural prolonga expedientes y recursos sin resolver, el monumento continúa deteriorándose y permanece sin una de las herramientas de protección más importantes previstas por la legislación: su entorno de protección. "Los Bienes de Interés Cultural no se protegen con expedientes eternos ni con silencio administrativo; se protegen actuando". Por ello, la Asociación anuncia que continuará utilizando todas las vías administrativas y jurídicas a su alcance para exigir el cumplimiento de la legalidad y la defensa efectiva del patrimonio histórico de Cartagena.