La ampliación del Frente 19 de la Dársena de Escombreras ya tiene candidatos para convertirse en una de las principales obras portuarias de Cartagena de los próximos años. Cuatro empresas o agrupaciones empresariales han presentado oferta para hacerse con un contrato cuyo presupuesto asciende a 33.440.466,23 euros, IVA incluido, y que persigue transformar por completo las posibilidades operativas de este punto de la infraestructura portuaria.
La Mesa de Contratación de la Autoridad Portuaria de Cartagena abrió el pasado 27 de agosto la documentación administrativa y las propuestas sujetas a juicio de valor. Tras examinar la documentación presentada, el órgano de contratación acordó admitir a los cuatro licitadores que habían concurrido al procedimiento.
La lista está integrada por Dragados-Tecopsa, FCC Construcción-CHM Obras e Infraestructuras, Sacyr Construcción y la UTE formada por Sociedad Anónima Trabajos y Obras (SATO) y González Soto. Las ofertas fueron presentadas entre el 21 y el 26 de agosto.
La licitación entra ahora en una fase decisiva: la documentación correspondiente a los criterios que dependen de un juicio de valor ha sido trasladada a los técnicos para su evaluación. Será posteriormente cuando se complete la valoración de las propuestas y se determine qué empresa o UTE resulta adjudicataria.
Una obra para cambiar el uso del Frente 19
El contrato plantea una intervención de gran calado sobre el Frente E-19, una infraestructura construida en 2004 que fue concebida inicialmente para atender grandes petroleros pero que, precisamente por esa especialización, no llegó a desarrollar todo su potencial operativo.
El objetivo ahora es convertirla en una instalación mucho más versátil. El proyecto contempla la creación de un frente continuo de atraque de unos 300 metros mediante la instalación de seis nuevos cajones de hormigón armado, además de trabajos de dragado, nuevos sistemas de atraque y amarre, redes de servicios, pavimentación y equipamiento portuario.
El cambio más relevante estará en la capacidad de atender simultáneamente dos buques de entre 6.000 y 20.000 toneladas de peso muerto. La infraestructura conservará, al mismo tiempo, la posibilidad de recibir un único buque de hasta 315.000 toneladas.
La actuación pretende así adaptar una infraestructura diseñada para un tipo muy concreto de tráfico a las necesidades actuales de la actividad industrial del Valle de Escombreras y ampliar las posibilidades de operación de los graneles líquidos.
El proyecto incluye también la instalación de 21 defensas de atraque, nuevos sistemas de amarre, una pasarela peatonal y la ampliación de las redes de suministro. Uno de los elementos tecnológicos será un sistema inteligente de ayuda al atraque, equipado con sensores y sistemas de monitorización y control en tiempo real para facilitar las maniobras.
14 meses de obras tras la adjudicación
Una vez adjudicado el contrato, la ejecución tendrá un plazo previsto de 14 meses. La intervención forma parte del plan de inversiones de la Autoridad Portuaria de Cartagena, que contempla 320 millones de euros de inversión en cinco años.
La ampliación del E-19 está planteada como una infraestructura de apoyo al crecimiento de los tráficos energéticos y petroquímicos de la dársena de Escombreras. La posibilidad de trabajar con buques de diferentes tamaños permitirá ganar flexibilidad en las escalas y, en particular, abrir el frente a embarcaciones que hasta ahora no encajaban en la configuración original.
El proyecto se suma además a las actuaciones que la Autoridad Portuaria viene desarrollando en Escombreras para reforzar la conexión entre las terminales especializadas y los operadores industriales, entre ellas la progresiva ampliación de los racks de tuberías.
La competición por el contrato ya está abierta sobre el papel. Cuatro candidaturas han superado el primer filtro administrativo y aspiran ahora a ejecutar una actuación que busca poner definitivamente en servicio, con un uso mucho más amplio, el Frente 19 de Escombreras.