La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, anunció hace unos días, durante el último Debate sobre el Estado del Municipio que la red municipal de videovigilancia ya supera las 300 cámaras distribuidas por todo el término municipal y que el objetivo del Ayuntamiento es alcanzar las 400 en los próximos meses.
Según explicó, el sistema está conectado y coordinado desde la Policía Local y las cámaras se encuentran repartidas por el casco urbano, los barrios, las diputaciones, los accesos al municipio y otros puntos estratégicos para reforzar la seguridad y mejorar la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia.
Buena parte de esa expansión responde al plan de ampliación impulsado por el Ayuntamiento a finales de 2025, cuando se adjudicó la instalación de 67 cámaras solares inteligentes equipadas con lectores de matrículas (ANPR) y conectividad 4G. Estos dispositivos fueron concebidos para reforzar la vigilancia en carreteras, accesos a barrios y diputaciones y en zonas donde no existe infraestructura eléctrica o de fibra óptica.
Arroyo destacó que la red de videovigilancia contribuye a prevenir delitos, facilita las investigaciones policiales y mejora la respuesta de los servicios de emergencia, además de permitir recopilar datos para analizar la movilidad mediante inteligencia artificial.