CARTAGENA. El Ayuntamiento de Cartagena ha sacado a licitación el suministro eléctrico de sus instalaciones municipales con un presupuesto de 4.750.926,21 euros, IVA incluido, para un año. El contrato comprende 432 puntos de conexión en alta y baja tensión y deja fuera el alumbrado público. Además de contratar la electricidad, el Consistorio exige a la empresa que resulte adjudicataria que revise las tarifas y las potencias para reducir los costes de la factura municipal.
La licitación, tramitada mediante procedimiento abierto, admite ofertas hasta el 9 de noviembre a las 23.59 horas. El presupuesto sin IVA asciende a 3.926.385,30 euros y se contempla una prórroga de otro año. Si se utiliza esa posibilidad, la previsión económica para los dos ejercicios alcanza los 9.501.852,42 euros, impuestos incluidos. El precio será el único criterio de adjudicación, con una ponderación de 100 puntos. La apertura de las ofertas económicas está prevista para el 11 de noviembre a las 9.30 horas, según el anuncio del concurso.
El pliego recoge 412 suministros de baja tensión y otros 20 de alta tensión. También incluye los nuevos puntos que se creen durante la vigencia del contrato y las conexiones temporales necesarias para actos culturales, ferias o actividades de Navidad. Para estos suministros eventuales, el cálculo anual incorpora una partida de 40.000 euros antes de impuestos.
Una de las condiciones del concurso es que toda la electricidad contratada tenga origen renovable. La comercializadora deberá acreditar, mediante el sistema de garantías de origen de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que se ha generado con fuentes renovables una cantidad equivalente a la energía consumida por las instalaciones municipales incluidas en el contrato.
Esa acreditación deberá mantenerse durante toda la prestación y reflejarse en las facturas. El documento también establece que el precio asociado a las garantías de origen no podrá modificarse por las variaciones del mercado, ni el ofertado por las fluctuaciones del mercado de emisiones de CO2.
El concurso incorpora obligaciones para buscar ahorros en los suministros municipales. En los dos meses siguientes a la formalización, la adjudicataria tendrá que entregar un informe detallado con las mejoras y deficiencias detectadas. Entre los aspectos que deberá analizar figuran la tarifa más adecuada para cada punto y los ajustes de potencia necesarios para evitar penalizaciones en la facturación.
La revisión continuará durante la vigencia del contrato. Cada semestre se exigirán estudios para optimizar las potencias contratadas y reducir los recargos por energía reactiva. Estos últimos se pueden corregir mediante equipos de compensación, cuya instalación deberá asumir la comercializadora, sin coste adicional para el Ayuntamiento, en un máximo de cinco puntos de suministro al año.
También correrá a cargo de la adjudicataria el cambio de los transformadores de intensidad que resulte necesario para ajustar la potencia, con el mismo límite de cinco puntos anuales. En ambos casos, el responsable municipal del contrato determinará las instalaciones en las que se actúa.
El pliego exige, además, un servicio permanente de atención al cliente en el municipio, disponible las 24 horas del día y los siete días de la semana, y un gestor único para coordinar la asistencia al Ayuntamiento. La empresa deberá facilitar una oficina virtual con información sobre contratos, facturas, históricos de consumo y demanda de potencia.
Si se produce un cambio de comercializadora, la adjudicataria tendrá que organizar el traslado de los suministros y asumir los sobrecostes que se deriven de retrasos de los que sea responsable. También gestionará ante la distribuidora las reclamaciones por deficiencias en la calidad del servicio y trasladará al Ayuntamiento los descuentos que correspondan.
La cuantía de la licitación responde a una estimación de las necesidades municipales, elaborada a partir de las facturas y los consumos de los doce meses anteriores. El cálculo incorpora un margen del 20% para posibles nuevas potencias y del 30% para mayores consumos y nuevos puntos de conexión.
Por tanto, los 4,75 millones no constituyen una factura cerrada. El importe que finalmente se abone dependerá del consumo real, de los precios aplicables y de los conceptos regulados e impuestos vigentes. La facturación será mensual y el Ayuntamiento podrá ajustar las potencias, cambiar las tarifas de acceso o dar de baja suministros según sus necesidades.