El granado podría ganar terreno en el oeste de Cartagena. El pleno municipal ha aprobado por unanimidad una moción de Enrique Pérez Abellán, de MC, para impulsar este cultivo tradicional en la zona y favorecer su expansión al resto del Campo de Cartagena. La propuesta plantea recuperar parcelas agrícolas abandonadas o degradadas, aunque todavía no concreta superficies, financiación ni fechas para ponerla en marcha.
El acuerdo insta al Gobierno local a trabajar con la Comunidad Autónoma, la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT), las asociaciones agrarias y los propietarios de explotaciones. Una de las primeras tareas será estudiar qué variedades de granado se adaptan mejor a la zona, si su cultivo resulta viable para los agricultores y qué posibilidades ofrece su aprovechamiento agroindustrial. La moción también pide promover ayudas para implantar y modernizar las plantaciones.
La iniciativa mira hacia un paisaje que aún conserva parte de su pasado agrícola. La escasez de agua ha marcado históricamente el oeste cartagenero, donde los granados han convivido con algarrobos, higueras, almendros y olivos. Diputaciones como Tallante, Los Puertos de Santa Bárbara, Perín o Galifa mantienen superficies de secano tradicional, aunque recuperar un cultivo no depende solo de que el árbol se adapte al terreno: también hace falta conocer sus necesidades de agua, sus costes y la salida comercial de la cosecha.
El granado ya figura en otras experiencias de recuperación agrícola en el entorno del Mar Menor. La Fundación Sierra Minera lo ha incluido, junto al algarrobo, el olivo y la higuera, en un proyecto de agricultura regenerativa desarrollado en antiguas parcelas de regadío y terrenos de secano abandonados. Esa experiencia no forma parte de la moción aprobada este jueves, pero muestra que el cultivo ya se está probando dentro de iniciativas de recuperación de tierras.
La participación que se propone para la UPCT también tiene un precedente en sus investigaciones sobre la granada. La universidad estudió el uso de riego deficitario y tratamientos posteriores a la cosecha para reducir el consumo de agua y prolongar la vida comercial del fruto. La nueva propuesta municipal plantea llevar ese trabajo al terreno: determinar qué variedades funcionarían en el Campo de Cartagena y si su producción puede convertirse en una alternativa rentable para las explotaciones.
El granado se suma así al interés reciente por recuperar otros cultivos de secano de la comarca. Cartagena ya participa en el proyecto Algarrobo Vivo, que busca impulsar la plantación de este árbol y encontrar nuevos usos comerciales para la algarroba. En el caso del granado, el pleno ha dado el primer paso político; quedan por definir los estudios, las ayudas y los agricultores que permitirían trasladar la propuesta a las parcelas.