CARTAGENA. El Ayuntamiento de Cartagena está más cerca de contar con la empresa que se encargará este verano del montaje y mantenimiento de los pantalanes flotantes instalados en varias playas del Mar Menor. La Mesa de Contratación ha propuesto adjudicar el contrato a One Off Ocean S.L., al considerar que su oferta es la más adecuada para la correcta prestación del servicio una vez analizadas las propuestas presentadas al procedimiento.
Según el acuerdo adoptado, la Mesa no aprecia que ninguna de las ofertas presentadas incurra en presunción de anormalidad, por lo que propone al órgano de contratación la adjudicación a esta mercantil, al entender que su propuesta resulta "idónea para la correcta ejecución del contrato". La adjudicación deberá formalizarse una vez se completen los trámites administrativos previstos en la legislación de contratación pública.
El contrato cuenta con un presupuesto máximo de 70.000 euros, IVA incluido, de los que 57.851,24 euros corresponden al importe de ejecución y 12.148,76 euros al impuesto. Su duración se extenderá hasta el agotamiento del presupuesto o, como fecha límite, hasta el 31 de diciembre de 2026, permitiendo al Ayuntamiento disponer del servicio durante toda la temporada estival y los trabajos posteriores de retirada de las instalaciones.
La empresa adjudicataria asumirá el transporte, montaje, mantenimiento, desmontaje y limpieza de los cuatro pantalanes flotantes que el Consistorio instala cada verano para facilitar el acceso al baño en zonas del Mar Menor afectadas por la acumulación de fangos y escasa profundidad. Además, deberá hacerse cargo del suministro de los elementos que sea necesario sustituir por desgaste, vandalismo o daños ocasionados por temporales marítimos.
Las actuaciones se desarrollarán sobre los pantalanes ubicados en Los Nietos Oeste, Los Nietos Puerto, Playa Cavanna y Playa Honda, que suman 310 metros lineales de longitud y una superficie conjunta de 836 metros cuadrados. Estas estructuras permiten a los bañistas alcanzar zonas con mayor profundidad sin atravesar los primeros metros de costa, donde se concentran los depósitos de lodos característicos de algunos puntos del Mar Menor.
El contrato tiene carácter "a demanda", por lo que el Ayuntamiento irá solicitando los trabajos conforme vayan siendo necesarios. Entre las obligaciones de la empresa figura realizar un mantenimiento periódico de las instalaciones, con inspecciones como mínimo semanales desde su colocación hasta su retirada, además de responder ante cualquier incidencia derivada del uso, las condiciones meteorológicas o posibles actos vandálicos. En caso de detectarse una situación que suponga un riesgo para la seguridad de los usuarios, deberá adoptar medidas de protección en un plazo máximo de una hora, mientras que el resto de incidencias deberán resolverse, con carácter general, en menos de 24 horas.
El pliego también exige que la adjudicataria disponga de personal especializado para este tipo de actuaciones, incluyendo ingenieros, buzos profesionales, operarios y embarcaciones, así como un servicio de atención permanente durante las 24 horas del día para responder con rapidez ante cualquier emergencia que afecte a las estructuras flotantes.
Uno de los aspectos que el Ayuntamiento pone especialmente en valor es la protección ambiental del entorno del Mar Menor. El diseño de los pantalanes incorpora anclajes ecológicos que reducen la afección sobre el fondo marino y sistemas de rejillas que permiten el paso de la luz solar, favoreciendo la conservación de la flora submarina. Asimismo, la instalación evita que los usuarios tengan que caminar sobre zonas especialmente sensibles desde el punto de vista ambiental, reduciendo el impacto sobre los ecosistemas de la laguna.
En la memoria técnica que acompaña al contrato, el Ayuntamiento justifica la necesidad de esta actuación por el deterioro que presenta el Mar Menor como consecuencia de la acumulación de nutrientes, episodios de lluvias torrenciales y la proliferación de fangos y materia orgánica, circunstancias que dificultan el acceso al baño y pueden generar problemas tanto de seguridad como de calidad para los usuarios de las playas. También argumenta que el Consistorio no dispone de medios humanos ni materiales suficientes para ejecutar estos trabajos con recursos propios, lo que hace necesaria su contratación externa.