El Ayuntamiento de Cartagena prepara un nuevo contrato para garantizar el servicio de vigilancia y salvamento en las playas del municipio durante los próximos dos años, con un presupuesto máximo de 3.690.782,34 euros, IVA incluido. El despliegue efectivo está previsto entre mayo de 2027 y abril de 2029, con posibilidad de prorrogar el contrato durante otros dos años, una anualidad cada vez.
El pliego de prescripciones técnicas fija las condiciones que deberá cumplir la empresa que resulte adjudicataria. El contrato tendrá como misión garantizar la vigilancia de las zonas de baño, prevenir situaciones de riesgo, realizar rescates y prestar primeros auxilios y asistencia sanitaria cuando sea necesario.
El presupuesto asciende a 3.050.233,34 euros sin impuestos, a los que se añaden 640.549 euros de IVA, hasta alcanzar los 3,69 millones para las dos anualidades. El cálculo económico del pliego establece un presupuesto de 1.845.381,17 euros al año, IVA incluido.
Hasta 126 socorristas en los momentos de mayor actividad
Una de las principales características del nuevo contrato es el importante despliegue de personal previsto en función de la temporada y de la afluencia a las playas.
El estudio económico contempla entre 49 y 126 socorristas, dependiendo de las fechas; entre seis y nueve patrones; cinco jefes de equipo durante dos meses y entre uno y dos durante otro mes; uno o dos coordinadores; un administrativo durante cuatro meses y cinco enfermeros durante dos meses, además de uno o dos durante otro mes.
Los recursos humanos constituyen la principal partida económica del contrato, con 1.085.513,17 euros anuales.
El servicio también contempla personal específico para los puestos que requieren atención sanitaria y medios de rescate, incluyendo patrones para las embarcaciones y personal de enfermería.
27 puestos de vigilancia y salvamento
El dispositivo diseñado por Protección Civil contempla la dotación de 27 puestos de vigilancia y salvamento, distribuidos por las playas del término municipal y con diferentes niveles de cobertura en función de la temporada.
El despliegue incluye playas del Mediterráneo, el Mar Menor y el litoral de Cartagena, desde Cala del Barco, Calnegre y Galúa hasta Cabo de Palos, Calblanque, Cala Cortina, El Portús, La Azohía, Isla Plana, San Ginés, Punta Brava, Los Urrutias, Los Nietos, Islas Menores, Mar de Cristal, Playa Honda, Paraíso, Puerto Bello y La Gola, entre otras.
No todos los puestos tendrán la misma duración ni la misma dotación. Algunos funcionarán durante dos meses, mientras que otros tendrán servicio durante tres o cuatro meses.
En los periodos de máxima actividad, el horario general de vigilancia será de 11:00 a 20:00 horas. Fuera de ese periodo será, con carácter general, de 11:00 a 19:00 horas, aunque algunos puestos prolongarán su funcionamiento hasta las 20:00 horas durante la segunda quincena de junio y la primera de septiembre.
Motos de agua, vehículos de intervención y embarcaciones
El dispositivo incorpora distintos medios materiales en función de las necesidades de cada playa.
En la laya del Galúa, por ejemplo, se prevén cuatro socorristas, un patrón, una moto ATV de arena y una moto de agua de tres plazas con camilla de rescate. En Entremares se contemplan cinco socorristas, un patrón, una moto ATV y otra moto de agua con camilla.
En otros puntos habrá vehículos de intervención rápida, vehículos todoterreno, embarcaciones semirrígidas y torres de vigilancia. En El Portús y Mar de Cristal, por ejemplo, el pliego contempla embarcaciones semirrígidas con motor fueraborda y personal con titulación para su manejo.
Aunque la temporada de mayor intensidad se concentra en los meses centrales del verano, el contrato establece que la prestación efectiva se extenderá desde el inicio de la Semana Santa de Cartagena hasta el puente del 12 de octubre, ambos incluidos.
El calendario concreto varía según cada playa. El pliego diferencia entre dispositivos de dos, tres y cuatro meses y establece las fechas específicas para cada anualidad entre 2027 y 2030, incluidas las posibles prórrogas.
En algunos puntos, además, el servicio podrá prolongarse durante la primera quincena de octubre. Es el caso previsto para Entremares, cuyo dispositivo podrá permanecer activo hasta el puente del 12 de octubre.
La empresa tendrá que asumir vehículos, material y mantenimiento
El Ayuntamiento pondrá a disposición de la empresa adjudicataria determinados puestos y medios de vigilancia, pero el contrato obliga a la adjudicataria a aportar, comprar o alquilar el material necesario para completar el dispositivo.
El estudio económico reserva 96.932,68 euros anuales para vehículos y embarcaciones, incluyendo alquileres y amortizaciones, seguros, combustible, mantenimiento y rotulación.
Otros 63.516,73 euros corresponden al material necesario para equipar los 27 puestos, torres de vigilancia, vehículos de coordinación, vehículos de intervención rápida, ATV, embarcaciones y otros recursos.
El vestuario supone otros 47.622 euros anuales, mientras que el seguro de responsabilidad civil se cifra en 5.000 euros y el mantenimiento en 16.171,17 euros.
A estas cantidades se añaden un 8% de gastos generales de explotación y un 6% de beneficio industrial, hasta alcanzar los 1,525 millones de euros antes del IVA y los 1,845 millones de euros anuales con impuestos.
Base logística en Cartagena
La futura adjudicataria deberá disponer durante los meses de actividad estacional, al menos entre junio y septiembre, de una base logística en Cartagena que funcione como oficina para la gestión documental y almacén de materiales de reposición, vestuario y equipamiento.
También tendrá que garantizar la continuidad del servicio ante averías o incidencias. El pliego establece que deberá disponer de medios humanos, materiales y protocolos de contingencia y reponer o reparar los equipos que fallen para evitar que se reduzca la cobertura.
El sistema de control será permanente: la empresa tendrá que comunicar diariamente al Ayuntamiento las incidencias, el personal presente, los medios operativos, el estado de las banderas y los partes de actuación.
Rescates, primeros auxilios y control de las playas
El contrato no se limita a la vigilancia de los bañistas. El personal deberá prevenir accidentes, balizar zonas de riesgo, izar las banderas correspondientes e informar a los usuarios sobre las condiciones del mar.
También deberá realizar rescates y salvamentos, buscar personas desaparecidas, prestar asistencia sanitaria y mantener comunicación en tiempo real con el CECOPAL, integrado en el sistema 112.
Entre las obligaciones figura además colaborar en las playas accesibles con la utilización de sillas anfibias y facilitar el traslado de personas con discapacidad desde la zona adaptada hasta el agua y viceversa.
El servicio deberá asimismo hacer cumplir las normas en las zonas de baño, entre ellas las relativas a la circulación de embarcaciones a motor, actividades náuticas, pesca o presencia de animales.
Un contrato ligado también a las banderas de calidad
El Ayuntamiento vincula expresamente el servicio de salvamento con el mantenimiento y obtención de distintivos turísticos como la Q de Calidad Turística y la Bandera Azul. La empresa adjudicataria deberá colaborar activamente en el cumplimiento de los requisitos necesarios para conservar o conseguir estos reconocimientos.
El pliego establece, por tanto, un dispositivo que combina vigilancia, salvamento, asistencia sanitaria, prevención, atención al usuario y mantenimiento de los medios municipales, con una cobertura que se extiende por buena parte del litoral cartagenero durante más de seis meses del año.