CARTAGENA. El plan para construir vivienda protegida en Buenos Aires, en Los Molinos Marfagones, lleva desde 2008 pendiente de completarse. Dieciocho años después de su aprobación, el Ayuntamiento de Cartagena plantea tomar las riendas de la urbanización para reactivar un desarrollo con capacidad para unas 1.430 viviendas protegidas. La alcaldesa, Noelia Arroyo, llevará a la Junta de Gobierno Local una propuesta para iniciar el cambio del sistema de actuación, hasta ahora de iniciativa privada, a uno de iniciativa pública.
El Gobierno municipal justifica este paso por la falta de respuesta de los propietarios a los requerimientos para continuar los trabajos. La Sareb concentra la mayor parte del suelo del ámbito y es la entidad a la que el Consistorio responsabiliza del bloqueo.
“Si el propietario no desarrolla el suelo, lo desarrollará el Ayuntamiento”, ha afirmado Arroyo. “Se lo hemos pedido por las buenas, con el respaldo unánime del Pleno y con un requerimiento formal, y no ha dado ni un paso. Así que lo vamos a dar nosotros”.
El movimiento municipal abre un procedimiento para cambiar quién impulsa la actuación. La propuesta no supone el inicio inmediato de las obras ni la construcción de las viviendas: primero deberá tramitarse el cambio y concretarse el sistema de iniciativa pública con el que se pretende completar la urbanización.
El expediente incluirá veinte días de información pública y la notificación individual a la Sareb y al resto de propietarios, que dispondrán de quince días para presentar alegaciones. Una vez estudiadas, el Ayuntamiento determinará el sistema que considera más adecuado para culminar el desarrollo.
La iniciativa llega después de los acuerdos adoptados en 2025. En enero de aquel año, el Pleno aprobó por unanimidad una moción para exigir a la Sareb que cumpliera sus obligaciones. Dos meses después, la Junta de Gobierno requirió a los propietarios que asumieran formalmente la condición de urbanizador en un plazo de quince días, con la advertencia de que cambiaría el sistema de actuación si no lo hacían. Según el Ayuntamiento, ese requerimiento no se ha traducido en la asunción de dicha condición ni en una propuesta para reactivar el sector.
El origen del proyecto se remonta a 2008, cuando se aprobó el Plan Parcial Buenos Aires para promover vivienda protegida destinada a jóvenes. Su desarrollo quedó interrumpido por la crisis inmobiliaria y el concurso de acreedores de la promotora, Cartagena Joven, S. L., que solo había ejecutado parte de la urbanización y edificado dos parcelas.
Tras la liquidación de la sociedad, siete parcelas pasaron a manos de la Sareb y una quedó en propiedad de otra empresa. La actuación debía haber concluido en 2016, un plazo que se ha superado ya en diez años.
La alcaldesa buscará también el respaldo del Pleno mediante una moción del Grupo Municipal Popular. Además de apoyar el cambio de sistema en Buenos Aires, la iniciativa reclamará al Gobierno de España la cesión gratuita de suelo de la Sareb en las mismas condiciones que, según expone el Consistorio, se han anunciado para Mula. El Ayuntamiento contrapone ese trato a los más de dos millones de euros que asegura que la entidad le solicita por varias parcelas en Cartagena.
“Cartagena no pide privilegios. Pide lo mismo que se da a otros, y pide vivienda para sus jóvenes”, ha señalado Arroyo. La alcaldesa ha reiterado, además, la disposición municipal a ceder gratuitamente terrenos del Ayuntamiento para nuevas promociones de vivienda asequible.